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El Gobierno ‘indulta’ el polémico rascacielos del puerto de Málaga, pero pone deberes
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SE DESMARCA DE LA UNESCO

El Gobierno ‘indulta’ el polémico rascacielos del puerto de Málaga, pero pone deberes

Los expertos estatales reconocen que toda edificación en ese punto supondría un plus para el desarrollo turístico, económico y social de la ciudad

Foto: Infografía del hotel rascacielos del Puerto de Málaga. (EC)
Infografía del hotel rascacielos del Puerto de Málaga. (EC)

Jarro de agua fría para los opositores al rascacielos proyectado en el puerto de Málaga. El Ministerio de Cultura y Deporte ha concluido que el hotel de 116 metros de altura impulsado por un fondo qatarí no “expolia” el paisaje del centro de la ciudad y despeja un poco más el futuro de un equipamiento de lujo que cuenta con el aval del Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria.

En una resolución firmada por el director general de Patrimonio Cultural y Bellas Artaes, Isaac Sastre, el Ejecutivo central concluye que “faltan evidencias probadas para determinar la existencia de expoliación en el proyecto de la Torre del Puerto”. “Actualmente no existe marco legal que establezca criterios concretos para valorar adecuadamente la afección al paisaje”, justifica, para añadir que el recinto portuario “no debe ser un espacio estático sin posibilidad de adaptarse a las necesidades que demande su propia gestión”.

Foto: Foto: Andalusian Hospitality II.

Los expertos estatales reconocen que toda edificación en ese punto supondría un plus para el desarrollo turístico, económico y social de la ciudad de Málaga, siempre que no afecte negativamente a su patrimonio cultural, por lo que resuelven el expediente informativo abierto por la Secretaría General de Cultura “archivando las actuaciones”.

Esta decisión, contra la que cabe recurso ante los Juzgados Centrales de lo Contencioso-Administrativo de Madrid en un plazo máximo de dos meses desde su notificación, lleva aparejada una serie de recomendaciones o advertencias, según se considere, para la Junta de Andalucía y el Consistorio.

Al Ejecutivo autonómico le recuerda que “no debe olvidar sus obligaciones” en la protección de los Bienes de Interés Cultural (BIC) y que ésta se extiende al entorno de los mismos, “pudiendo estar constituido tanto por los inmuebles colindantes inmediatos, como por los alejados”. Un aviso que cobra especial relevancia si tenemos en cuenta que La Farola, el único faro de España con nombre de mujer, construido hace más de 200 años, y que se encuentra muy próximo al dique de Levante en el que se alzaría el hotel, fue declarada BIC a principios de este año por el propio Ministerio de Cultura y Deporte. La resolución se adoptó con los informes favorables de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

El dictamen del Gobierno se desmarca de la Unesco, organismo muy crítico con el proyecto

El Gobierno no se olvida del Ayuntamiento y le recalca “la importancia de proteger todos los valores patrimoniales del conjunto histórico de la ciudad de Málaga”. También avisa que tiene la facultad de instar a la administración autonómica a la adopción de medidas “urgentes” que conduzcan a evitar una posible expoliación del patrimonio.

Sastre destaca las observaciones realizadas por la Escuela de Arquitectura de Málaga, en las que recordaba que el Consistorio carece del preceptivo Plan de Descontaminación Visual para su conjunto declarado Bien de Interés Cultural. Otra recomendación que realiza es que el proyecto “debería buscar sus referentes de altura en los elementos arquitectónicos permanentes, como la Catedral, el edificio de la Equitativa o las edificaciones del barrio de La Malagueta”. Y recuerda que el Hotel W de Barcelona, “empleado como ejemplo por aquellos que apoyan la polémica edificación”, quedó delimitado por las dimensiones de hitos paisajísticos anteriores. También apunta que, para este cometido, “no debe olvidarse la presencia en el puerto de elementos como las grúas”: “Aunque desmontables, tienen vocación de permanencia en el lugar como parte de la infraestructura necesaria para el funcionamiento del recinto portuario y, por lo tanto, se convierten en referencias que deben ser consideradas como estables”.

placeholder Imagen de archivo de La Farola del puerto de Málaga. (EC)
Imagen de archivo de La Farola del puerto de Málaga. (EC)

El Ministerio de Cultura y Deporte, no obstante, desliza que el bloque de más de 100 metros le rechina cuando concluye su resolución, de ocho páginas, con el caso de un “destacable modelo de intervención” urbanística: la construcción de cinco torres próximas a la Catedral de Colonia (Alemania). El Gobierno hace suyo el ejemplo expuesto por la Escuela de Arquitectura y enfatiza que esta actuación, “apoyada tanto por el Ayuntamiento como por la prensa local”, finalmente se reemplazó por “un conjunto de edificios más compacto y bajo, mucho más flexible y eficiente, que el planteado inicialmente”.

Con su dictamen, el Ejecutivo central se desmarca de la Unesco, que ha sido mucho más contundente en sus valoraciones y que rechaza frontalmente esta edificación porque “degradaría la imagen y los excepcionales valores paisajísticos de la ciudad”. Este organismo sostiene que provocará un impacto inadecuado, profundo e irreversible en el paisaje urbano”, además de incidir en la afectación que tendrá en La Farola.

Foto: María Ángeles Rubio, la 'farolera', enseña su tatuaje de La Farola. (P. D. A.)

La construcción de la Torre del Puerto ha generado gran controversia en la capital malagueña desde que surgieron las primeras noticias que apuntaban al interés de Andalusian Hospitality II S.L. de edificar en la explanada próxima a la terminal de cruceros. Más allá de la postura cambiante de los partidos según fuesen sus intereses políticos, colectivos profesionales y personalidades se integraron en la plataforma Defendamos Nuestro Horizonte para oponerse a una intervención urbanística que consideran que producirá un grave daño al paisaje de Málaga. La contestación llegó a la calle en forma de movilizaciones que no han logrado que el alcalde, Francisco de la Torre, cambie su postura a favor de un equipamiento que asegura reforzará la oferta hotelera de la ciudad.

El regidor se ha mantenido firme incluso a pesar de la existencia de un informe de su Gerencia de Urbanismo contrario a la edificación de un hotel en el dique de Levante porque se “alteraría profundamente la fachada marina” y se podría producir una “reinvención del paisaje”. “Se constituiría en un hito visual de primer orden en un lugar donde hasta ahora ha habido una línea de horizonte abierta”, señalaron los técnicos.

El hotel contará con 27 plantas y 378 habitaciones. Su superficie construida será de 43.516,73 metros

La llave para detener el rascacielos podría estar en una sentencia del Tribunal Supremo sobre un caso que afectaba a la Autoridad Portuaria de Baleares y en la que se cuestiona la utilización del denominado 'trámite de competencia' para realizar concesiones en el dominio público. Éste, precisamente, fue el empleado por el puerto malagueño para adjudicar la construcción y explotación del hotel y el fallo judicial no duda en hablar de “arbitrariedad” y “discrecionalidad”.

El proyecto del hotel de lujo -cuya altura se ha reducido con respecto a los planos iniciales- dibuja un basamento y una torre de 27 plantas que incluirán 378 habitaciones. El último piso se habilitará como un mirador accesible a la ciudadanía, tendrá un bar y también un centro de salud y belleza. En el subsuelo, se construirá un aparcamiento subterráneo.

Foto: Vista del proyecto del hotel rascacielos del puerto de Málaga.

En total, 43.516,73 metros cuadrados construidos en los que, además, se distribuirán un comedor para desayunos, un casino, espacios comerciales, un salón de eventos y una zona ajardinada con una gran piscina sin bordillos, describen los promotores en su web, donde destacan el auditorio, en el que se podrán celebrar congresos.

Jarro de agua fría para los opositores al rascacielos proyectado en el puerto de Málaga. El Ministerio de Cultura y Deporte ha concluido que el hotel de 116 metros de altura impulsado por un fondo qatarí no “expolia” el paisaje del centro de la ciudad y despeja un poco más el futuro de un equipamiento de lujo que cuenta con el aval del Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria.

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