"Podré ser una radical, pero no una tránsfuga: no he cambiado mi posición"
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ENTREVISTA A TERESA RODRÍGUEZ

"Podré ser una radical, pero no una tránsfuga: no he cambiado mi posición"

La que fue líder de Podemos Andalucía hasta febrero, cuando pactó una salida pacífica, pide a Iglesias que la mire a la cara y le explique su expulsión del grupo parlamentario

Foto: "Podré ser una radical, pero no una tránsfuga: no he cambiado mi posición"
"Podré ser una radical, pero no una tránsfuga: no he cambiado mi posición"

Hace 48 horas que a Teresa Rodríguez le comunicaron que, junto con otros siete diputados, la habían expulsado del grupo parlamentario de Adelante Andalucía, la marca que ella misma creo con IU hace ya dos años. Ahora son diputados no adscritos, con un lugar de segunda división en la Cámara andaluza. La guerra política viene de meses atrás, cuando anunció que no volvería a liderar Podemos Andalucía el pasado febrero, pero está siendo encarnizada en las últimas horas. Es viernes, mediodía y concede esta entrevista en el barrio de la Viña, en Cádiz, en una plaza junto a su domicilio, un piso en el mismo barrio que el anterior pero un poco más grande, sin lujos de ningún tipo, al que se mudaron ante el nacimiento de su segunda hija.

Portea a Candela, de apenas mes y medio, y al momento llega su pareja, el alcalde de Cádiz, José María González, ‘Kichi’, de permiso paternal, que ha ido a la guardería a recoger a Aurora, que con apenas año y medio se disputa con su hermana la atención de su madre. Duermen poco pero lo llevan, aparentemente, bien. La madre de Teresa aparece para echar una mano con las niñas. No hay seguridad, ni garitas, ni escoltas, ni chalets en urbanizaciones de lujo, no tienen asistenta ni ayuda ni nada parecido. "Y lo tranquilos que nosotros podemos mirar a la gente a la cara", dice José María, 'Kichi'. "No le arriendo las ganancias a nadie. No cambio mi vida por nada", zanja Teresa Rodríguez.

Foto: IM
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La que fue líder de Podemos en Andalucía recibió poco antes de la entrevista un burofax del partido, donde se le comunicaba que la dirección de la formación, reunida a finales de septiembre, había decidido expulsarla. Al contrario de lo que se ha dado a entender, ella nunca había llegado a pedir formalmente la salida ni a tramitar su expulsión. Pensaba conservar la doble militancia en Adelante Andalucía y Podemos. El partido de Pablo Iglesias tomó esa decisión para acto seguido pedir a IU que la declararan tránsfuga y tramitar su expulsión del grupo parlamentario. "Llevo seis años recibiendo golpes de todo tipo, muchos palos", se queja con rabia pero sin perder la calma. Llamativo conociendo su carácter, está enfadada pero serena. El día antes estaba mucho peor, admite. Pero no quiere que nadie le estropee la lactancia de sus hijas. Asegura que "la adrenalina corta la leche" y que tras enterarse de la maniobra de IU generó "mucha adrenalina, demasiada".

Rifirrafe con Montero

Mientras contesta las preguntas, la ministra de Igualdad, Irene Montero, le arrea en Twitter tras afearle que se haga la víctima por haber sido expulsada durante su baja maternal. "La política no para", había escrito. "Qué fuerte, qué fuerte, una ministra de Igualdad", repite Rodríguez visiblemente indignada. Decide si contestar o no. Primero, no. Al rato, decide no estar callada y reivindica que ella puede volver a su plaza de profesora cuando quiera y que la política no la cambió de barrio. Está dolida. Hacía un rato había defendido a Montero porque asegura que le da mucha pena que la ministra de Igualdad sea víctima de ataques desaforados. No quiere entrar en temas personales pero tiene que morderse la lengua para no hacerlo.

Se lamenta de haber defendido ante sus compañeros no destituir a Inmaculada Nieto, portavoz de Adelante Andalucía en el Parlamento y miembro de IU, ejecutora de la expulsión de ocho de 17 diputados. Otras tres diputadas son también afines a Rodríguez pero no han sido invitadas a irse. "Fui una ingenua. Creía que el grupo parlamentario era el único espacio que quedaba por salvar de la división y me equivoqué. Debí oír a quienes me decían que había que echarla pero, claro, después la que se lleva los golpes soy yo, hubierais dicho que Teresa Rodríguez destituye a su compañera y que yo era la mala. Debíamos haberlo hecho", se lamenta. Por momentos se debate entre la pena, la frustración y la indignación. "Es todo tristísimo", dice otra vez.

PREGUNTA. ¿Qué le dice la gente por la calle? Usted es consciente de que la pelea que tienen abierta en la izquierda andaluza es incomprensible para el ciudadano de a pie, ¿verdad?

RESPUESTA. La gente no entiende nada. El que me quiere o me tiene cariño me dice que adelante, que ni cuenta, que pase del 'Coletas' y me lo monte por mi cuenta, que no me preocupe. Pero sí, mucha otra gente se encoge de hombros y me pregunta qué está pasando. No lo entienden. A mí me cuesta mucho trabajo explicar qué ha pasado y por qué ahora en tiempos de pandemia cuando está todo el mundo preocupado de si va a poder comer y vivir, estemos con esto. Me da mucha vergüenza. Es tristísimo y muy difícil pero tendré que salir a dar mi versión porque entonces es que encima les sale gratis.

P. ¿Cómo ha sido su relación con Pablo Iglesias e Irene Montero en los últimos meses, tras dejar Podemos para impulsar Adelante Andalucía?

R. Lo de Irene Montero es lo que me quedaba. Creo que quería quedar en una posición intermedia, diciendo que esto es cosa de los andaluces y que la dirección de Podemos no tenía nada que ver, pero después de oírla ya no me queda ninguna duda de que sí estaban al corriente de todo. He tenido dudas de que Pablo Iglesias estuviera detrás de esta maniobra pero ya no las tengo. Hoy Montero se ha posicionado claramente a favor de la jugada. A mí lo que me gustaría es que Pablo Iglesias me lo dijera a la cara porque el compromiso fue entre él y yo. Las palabras que yo me llevé de Madrid fueron suyas y nosotros tenemos una buena relación. Nos preguntamos por los niños, nos felicitamos los nacimientos, nos interesamos por cómo estamos. Nos damos muestras de cariño incluso después de la ruptura, hemos tenido una buena relación personal.

Foto: IM
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P. Cuando en febrero pactó con Iglesias un divorcio civilizado, una ruptura pactada, sin sangre, ¿usted se creyó de verdad que no iban a ir en su contra para quitarla de en medio?

R. Yo lo creí. Es más: estoy segura de que si Izquierda Unida no se hubiera metido, Pablo Iglesias no me habría agredido. Él mismo admitía que el 'pablismo' no tenía apoyos en Andalucía y se planteaba todo a mucho más largo plazo. Me insistió mucho, mucho, en que no cerráramos la puerta a futuros reencuentros y a invitarnos a los congresos, a mantener una buena relación. Ese video puso muy nervioso a Izquierda Unida. Ahí empezaron los celos y los problemas reales porque era un reconocimiento a nosotros. Ahí empezó IU con las hostilidades.

P. Desde fuera, estos meses se ha visto una escalada de agresiones, de descalificaciones, una degradación de las relaciones pero por las dos partes. ¿Usted no asume ninguna culpa, no considera que haya hecho nada mal?

R. Hemos hecho algo, quitarles el control de las cuentas de redes sociales, pero no el acceso. Pero eso fue como consecuencia de que le metieron mano a las cuentas bancarias de las diputaciones provinciales y sacaron todo el dinero. Nos dieron un chivatazo de que iban a quedarse con las redes sociales. Me da hasta apuro, esto es frikismo puro, entiendo que esto no lo entiende nadie. En agosto tuvimos una reunión muy larga, más de siete horas, tras la que se rompieron las conversaciones y después llegaron las hostilidades. Y por supuesto que yo no me he quedado ni un duro de IU, eso es mentira. Nadie le ha quitado dinero.

"He tenido dudas de que Iglesias estuviera detrás de esta maniobra pero ya no las tengo. Montero se ha posicionado claramente a favor de la jugada"

P. ¿Qué pasó en esa reunión de agosto, de siete horas, para que todo se haya precipitado tan rápido? ¿Fue ese encuentro con Toni Valero, coordinador regional de IU, el punto de inflexión?

R. No. Mi punto de inflexión político en la relación con Valero viene de antes, de una conversación privada en la que él me reconoce que no hace una evaluación tan pesimista de su gobierno con Susana Díaz y que estarían dispuestos a volver a llegar a cerrar un acuerdo con ella para volver a formar gobierno en Andalucía y en los ayuntamientos. Nosotros acordamos con mucha claridad cuando fundamos Adelante Andalucía que no íbamos a volver a formar gobiernos de coalición con el PSOE, de hecho no lo cerramos, salvo excepción en algún pueblo perdido, en ningún ayuntamiento. La consigna era no formar gobiernos con el PSOE pero tras hacerlo en el Gobierno estatal se produce el verdadero punto de inflexión, todo cambia. A partir de ahí, la idea era repetir esos cogobiernos por todo el país. Oír a Valero decir que el gobierno con Susana Díaz no estuvo tan mal... Otro hito fue que se negaron a que en las elecciones concurriéramos como Adelante Andalucía, con papeleta propia. Recuerdo que Adelante Andalucía se creó a pesar de Unidas Podemos, con una bronca brutal con la dirección estatal, nos pusieron todos los palos en las ruedas que pudieron para que no se constituyera.

P. Entonces, como usted ha dicho, la 'madre del cordero' es la coalición con el PSOE...

R. Sí. Después está el anecdotario. Ellos insisten en las cuentas para arriba y las cuentas para abajo, pero nadie sale a decir 'nosotros no queremos cogobernar con el PSOE de Susana Díaz', eso no lo dicen.

P. Es consciente de que si no llegan a un pacto con el PSOE nunca podrán gobernar Andalucía de nuevo, ¿verdad? ¿Sabe que mientras no cierren acuerdos en la izquierda no desalojarán a la derecha?

R. A lo mejor hay que volver cuando tengamos la fuerza suficiente y uno puede parar a las derechas sin tener que entrar en gobiernos con el PSOE. ¿De qué le sirvió a IU? Para pasar a la irrelevancia total. ¿Recuerda alguien qué hizo IU en la consejería de Turismo? En Vivienda tuvo una ley muy positiva que murió en el Constitucional. Lo único que se recuerda de aquella legislatura de PSOE e IU en Andalucía fueron los recortes más duros de la historia de la autonomía. Yo formaba parte de la marea verde por la educación y las protestas eran a las puertas de la sede de IU. La gente chillaba: "PSOE y PP, la misma mierda es, e Izquierda Unida también". Para ser el tonto útil del PSOE y derribar cualquier opción de poder ganar en las próximas elecciones o las otras. Lo que pasa es que en política hay quien solo aspira a tener el 5% de los votos, mantener el aparato, pagar las nóminas y hacer alguna pequeña cosita pero no piensan en cambiar las cosas de verdad.

"Lo único que se recuerda de aquella legislatura de PSOE e IU en Andalucía fueron los recortes más duros de la historia de la autonomía"

P. Y si el PSOE andaluz se renovara y no estuviera Susana Díaz, ¿su discurso cambiaría?

R. Habría que verlo. Es que en el PSOE de Andalucía está el sector más conservador del partido. Es muy complicado. Es una gran empresa y no creo que nada de esto vaya a cambiar.

P. No ha hablado con Pablo Iglesias, pero ¿y con su sucesora en Andalucía, Martina Velarde, al frente de Podemos Andalucía?

R. Mi acuerdo fue con Iglesias. Yo cogí un AVE y me fui a Madrid con mi niña a cuestas para pactar con Pablo y grabar un vídeo. A mí me dijo que gracias, que lo había hecho bien y no como Errejón. Desde entonces yo no he cambiado de posición. Quien ha montado todo esto, insisto, no es Podemos sino IU, pero con el beneplácito de Iglesias, claro.

P. ¿Y ahora qué? Con su salida del grupo se quedan con una mano delante y otra detrás, sin recursos de ningún tipo. Antes se repartían 1,6 millones de euros.

P. Pues no pasa nada. Venimos ligeros de equipaje. Nosotros no dependemos de las contrataciones, de los recursos. Aquí todo el mundo ya se había buscado o tiene una salida. Que nos dejen sin recursos no nos pesa. Tenemos que seguir adelante. El problema es el covid. Si no, nosotros ya hubiéramos hecho asambleas, encuentros, para construir un partido andalucista de izquierdas que se haga con un hueco en Madrid, hay muchísima ilusión por construir eso. Y seguiremos adelante con la vía judicial, que estoy convencida de que vamos a ganar nuestra expulsión en los tribunales.

Foto: Montero y Teresa Rodríguez se enzarzan por su expulsión en su baja maternal

P. ¿Que la echen en su baja maternal le ha dolido especialmente?

R. El momento sin duda es el peor. No me apetece nada darle mala leche a mis hijas, que era la que yo tenía ayer. Mucha. Si lo pienso con racionalidad es tristísimo. Creo que nos hacemos daño. Vengo del activismo en la calle y es impensable que un compañero te haga esto por más discusiones y debates que tengamos. Desde que entré en política institucional, de partidos, esta es la práctica habitual y hay que hacer estas cosas. Hay gente que me ha defraudado mucho a nivel personal y gente que tiene que mirarme a la cara y decirme lo que dicen de mí de frente, porque me conocen y saben perfectamente que ni me he llevado dinero de IU ni soy una tránsfuga. Mira, yo puedo ser una radical, soy vehemente, puedo centrarme mucho en prepolítica, en temas como los privilegios, puedo ser muchas cosas... pero yo no soy tránsfuga, no he cambiado de posición política, llevo defendiendo que tenemos que ser una organización frontera a las derechas pero también alternativa al PSOE en Andalucía, desde el principio. Llevo defendiendo que es necesaria una alternativa política andaluza, porque hay una cuestión de clase pero también territorial, desde el principio.

Lo defendí dentro de Podemos y gané dos asambleas ciudadanas con ese discurso. Lo defendí desde el principio cuando se fundó Adelante Andalucía, eran principios fundacionales. Son ellos los que han cambiado de posición política y tendrán que explicar públicamente por qué. Por qué ahora sí es bueno gobernar con Susana Díaz, cuando Antonio Maíllo (exlíder de IU Andalucía) decía eso de "quien no la conozca, que la compre". Por qué ahora no es bueno un partido andaluz, desde aquí, sin estar dirigido desde Madrid o rompiendo el centralismo. Son ellos quien ha cambiado de posición. El transfuguismo se define como pactar con otros partidos para perjudicar a tu grupo político. ¿Quién ha hecho eso? Eso lo ha hecho la portavoz de IU, Inma Nieto, que ha conspirado con el resto de partidos contra la mayoría de su grupo, porque nosotros somos mayoría, 11 frente a seis.

"Hay gente que me ha defraudado mucho a nivel personal y gente que tiene que mirarme a la cara y decirme lo que dicen de mí de frente"

P. ¿Y en el futuro qué? Me asombra que siga diciendo que es posible ir en unas elecciones con los mismos que la han echado del grupo parlamentario. ¿No cierra la puerta a una coalición electoral con IU y Podemos, de verdad?

R. Con todo lo que ha pasado, no renuncio a evitar que la escisión de la izquierda les dé el triunfo a las derechas en Andalucía. Hablo de la izquierda, desde luego, no del PSOE.

P. ¿Está convencida de que el PSOE ha estado en esta operación para dejarla sin grupo parlamentario?

R. Obviamente. No tengo ninguna duda. Han sido los socialistas los que con más vehemencia han defendido la iniciativa de IU del Parlamento para expulsarnos.

P. ¿De verdad cree que el resto de partidos del Parlamento la odian, como usted ha dicho?

R. Ser martillo de hereje de las dietas y los sueldos de los políticos hace que no me tengan ningún aprecio. Evidentemente Inmaculada Nieto, por su forma de ser, tiene muchas más posibilidades de llevarse bien con otros partidos que yo. A mí nadie me iba a llamar para preguntar qué ha pasado. Reconozco que a mí las distancias cortas con la derecha se me dan fatal y con el PSOE, también. Cuando yo digo lo que digo es mi forma de ser. Soy de poco compadreo y encima soy la pesada de las dietas y los sueldos.

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