el hito del 14-S

Linares, donde las banderas piden trabajo y futuro

No abrieron telediarios pero 34.000 personas salieron a pedir empleo en la ciudad con más paro y riesgo de pobreza de España tras cientos de millones de euros públicos en ayudas

Foto: Las banderas multicolor ondean en Linares. (Plataforma Todos a una por Linares)
Las banderas multicolor ondean en Linares. (Plataforma Todos a una por Linares)

Ríete de las esteladas. Linares sí que está llena de banderas. En cada escaparate. En cada bar. En parabrisas de coches. Una insignia multicolor. Amarillo, verde, blanco, rojo, azul y un lema: “Todos a una por Linares. Luchemos por nuestro futuro”. Una recomendación, aquí absténganse de rollos políticos y sindicatos. No se los cree nadie. Los linarenses están muy quemados y tienen ganas de dar la batalla. Les han prometido muchas veces que iban a ser algo así como ‘el Silicon Valley de Andalucía’ y 600 millones de euros públicos después, se han convertido en la ciudad con más paro de España.

Esta ciudad de Jaén, la segunda en habitantes de la provincia (58.829, según el INE), no salió en los informativos el 14 de septiembre. Ese 14-S, han acuñado como un hito en el municipio, 35.000 personas se echaron a la calle. No pedían la independencia, solo trabajo. “Debimos de pedir una votación a mano alzada, sin urnas, tras el manifiesto”, bromean los organizadores.

La pancarta que lideró la movilización del 14-S. (Plataforma Todos a una por Linares)
La pancarta que lideró la movilización del 14-S. (Plataforma Todos a una por Linares)

Justo una semana más tarde, las calles están poco transitadas. Excepto alguna terraza en el centro, casi vacías. Los grandes comercios no tienen público. “Linares es como El Corte Inglés de la comarca”, explica la dueña de una pequeña papelería. La mayor concentración de gente se ve en la estación Linares-Baeza. El Talgo destino a Barcelona y Valencia se va llenando.

La ciudad en declive

Poco ambiente en el Campus Científico Tecnológico, el Centro de Innovación o la Incubadora de Empresas, pese a la modernidad de los edificios. Apenas tráfico en el Polígono Industrial de Los Rubiales. Las licencias municipales, y eso sí depende del Ayuntamiento, se eternizan “durante ocho y nueve meses” y las empresas optan por pueblos cercanos que las dan en 24 horas. Linares, que era la reina de la comarca, mira con envidia sana a Martos, donde Valeo decidió instalarse. Ahora aquí se cierran aulas y faltan niños para mantener abiertos los colegios.

 De izquierda a derecha, los linarenses José Martín, Antonio Manuel González, Juan Antonio Barrero y Marta Chinchillas. (Isabel Morillo)
De izquierda a derecha, los linarenses José Martín, Antonio Manuel González, Juan Antonio Barrero y Marta Chinchillas. (Isabel Morillo)

En esa protesta pacífica sin precedentes estuvieron Marta Chinchilla, 28 años, José Martín, 53 años, Antonio Manuel González, 38 años y Juan Antonio Barrero, 27 años. Con sus familias, sus hijos, sus padres, sus vecinos del barrio... Se cerraron muchos establecimientos. “Han conseguido despertar a toda la ciudad”, dice Antonio Manuel, desempleado desde hace cuatro años, soldador o cajero, según lo que se tercie. “Había resignación, pasividad, abandono, desidia, aquí todos nos habíamos acostumbrado y no se han buscado soluciones”, dice José, recién llegado de Alicante. Desde hace seis años, sus contratos son “esporádicos”, un mes, algunas semanas... donde sea.

Marta, José, Antonio, Juan... todos cuentan cómo la ciudad ha despertado tras años de sumisión

Los más jóvenes, que miran de reojo sus títulos universitarios mientras echan currículos por todo el país, recuerdan aquellas duras movilizaciones de Santana de 1994 por lo que les han contado. El padre de Marta cubrió como técnico de Radio Linares aquellos asaltos de los trabajadores de la gran factoría. Los ‘santaneros’ fueron los más temidos. En aquellos años, dos unidades de la UIP de la Policía Nacional se desplazaron a Baeza y Andújar. Un día cortaban el AVE a Córdoba, otro la autovía de Despeñaperros y el más ‘negro’ prendieron fuego al edificio de la delegación de Hacienda, junto al ayuntamiento.

De aquellos 'santaneros'

Los interminables terrenos de Santana son hoy una sucesión de naves cochambrosas y obsoletas con techos de uralita. Entre la maleza asoman edificios de los años 50 y 70... 200.000 metros cuadrados propiedad de la Junta de Andalucía, que está muy lejos de ser el paraíso prometido por el Gobierno autonómico. Lo último fue el Plan Linares Futuro, tras la liquidación de la empresa. La plana mayor del Gobierno andaluz prometió en un multitudinario acto cinco grandes proyectos empresariales, todos relacionados con las tecnologías más punteras. Leer aquellas noticias sonroja. Ni una sola de esas empresas se ha instalado.

Naves con techos de uralita. (Isabel Morillo)
Naves con techos de uralita. (Isabel Morillo)

Parque Empresarial Santana. (Isabel Morillo)
Parque Empresarial Santana. (Isabel Morillo)

Los linarenses avisan de que no quieren que les vendan otra moto, ni más humo. “Aquí a los políticos no les quedan más conejos que sacar de la chistera”, dice José Alberto Utrera, uno de los portavoces de la plataforma. “Nos tratan como si fuéramos tontos”, lamenta Antonio Manuel. “Que nos cedan los terrenos. No queremos que nos busquen trabajo pero que nos dejen vivir”, apostilla Juan Antonio. Les prometieron reciclarlos, cursos de formación, y la Junta los suspendió por cinco años ante las sospechas de un gran fraude.

Los terrenos de Santana suman hoy miles de metros cuadrados de naves cochambrosas lejos de ser suelo industrial, como prometió la Junta

Linares siempre ha estado vinculada a la fábrica de Santana Motor. En 1955 nació la firma Metalúrgica de Santana, dedicada a construir maquinaria agrícola. Poco después firmó su gran convenio con la británica Land Rover para construir todoterrenos. También para el Ejército español. Antes había sido una ciudad minera, con cuatro consulados por la actividad extranjera de estas explotaciones, el primer tranvía de España tras Madrid y el primer Banesto fuera de la capital de España. “Y ahora cualquier día bajamos al centro y lo han cerrado”, bromea Juan Antonio.

Adiós Suzuki, bienvenida Junta

Tras los ingleses, llegaron los japonenes. Y en 1994, más problemas. Suzuki anunció que se iba. La Junta logró retenerlos durante algunos años pero la mano de obra era más barata en Bulgaria o Rumania. El Gobierno andaluz tomó una decisión que marcaría a fuego todo lo que ha venido detrás. La presión de las protestas llevó a la Junta a entrar en el accionariado de la empresa hasta convertir el capital público en mayoritario. Desde entonces hasta hoy, ni una de las decisiones adoptadas ha funcionado. Han seguido ahondando en el drama laboral.

En el caso ERE hay una pieza específica sobre las ayudas sociolaborales a Santana Motor. Linares es el 'summum' de un modelo político, el del PSOE en la Junta de Andalucía, que primó las pagas y las ayudas a fondo perdido para mantener la paz social, por encima de todas las cosas. La oposición y la juez Mercedes Alaya hablan de “redes clientelares”. En Linares no se sabe si hoy el PSOE encontraría muchos votos.

El Gobierno andaluz mantuvo abierta la gran fábrica con pérdidas anuales de 50 millones de euros y acumuló decenas de proyectos fallidos

El Gobierno andaluz mantuvo a pulmón una empresa que daba pérdidas de más de 50 millones de euros anuales. Construyó vagones de metros o piezas para energías renovables. Todo fracasó pese a los grandes desembolsos de dinero público. Aunque la Junta elude el dato, más de 600 millones de euros, según una respuesta parlamentaria de 2012.

El agujero en las cuentas autonómicas, a través de la Agencia Idea, asciende a 418 millones de euros. Eso sin contar lo que se sigue abonando en prejubilaciones. Una factura de unos siete millones de euros al mes.

Los extrabajadores de Santana, unos 1.300, recuerdan que hoy sus jubilaciones son sustento de muchas familias, hijos y nietos

Jesús Fernández, de la asociación 28-F, que reúne a los extrabajadores de Santana, deja claro que buena parte de Linares vive de esas pólizas mensuales. “Ahora mismo somos un parte muy importante de la economía de Linares. De nuestras pagas viven muchos hijos y muchos nietos”, subraya.

Sus vecinos coinciden en que aquel acuerdo de liquidación de la fábrica, que prejubiló a unos 1.300 empleados con unos 50 años, fue “pan para hoy y hambre para mañana”, pero no había otra cosa. “Tantas familias no se podían quedar sin nada”. No era solo Santana. Cayó toda la industria auxiliar. Otros 2.000 empleos.

¿Dónde está el dinero?

“¿Y dónde está ese dinero? ¿Para qué ha servido? ¿Dónde está todo ese esfuerzo económico?”, el alcalde de Linares, Juan Fernández (PSOE), responde con esa batería de preguntas retóricas sobre las ayudas públicas destinadas al municipio.

El alcalde de Linares, Juan Fernández, señala en su despacho los terrenos de Santana Motor dentro de un mapa de la ciudad. (Isabel Morillo)
El alcalde de Linares, Juan Fernández, señala en su despacho los terrenos de Santana Motor dentro de un mapa de la ciudad. (Isabel Morillo)

Anima a ir a preguntar a Sevilla, a la Agencia Idea, a la Consejería de Empleo, a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Alcalde, aquí está la respuesta oficial que ha recibido este periódico: “El consejero tiene una pregunta en el pleno (del Parlamento) el próximo jueves”. Poco más. La Junta defiende que sigue pagando prejubilaciones, que ha hecho “obras de mejora, saneamiento y adecuación” en los terrenos de Santana y que ha trabajado, sin éxito, para captar empresas.

“Desde que accedió al cargo no ha venido por aquí ni una vez”, dice el regidor socialista de forma incisiva sobre Susana Díaz. Lleva 20 años portando el bastón de mando y 28 en el ayuntamiento. Iba en mitad de la manifestación y aguantó el chaparrón por la indignación de sus vecinos. “El anterior consejero de Empleo vino una vez. Al nuevo ni lo conozco. Como cambian tanto”, añade. Al alcalde no lo quieren en la Junta. Entró en la lista negra el día que decidió sumarse con los ‘santaneros’ a un encierro en la Consejería de Empleo. Era 2011 y la Junta acababa de anunciar la disolución definitiva de Santana.

El alcalde de la localidad, del PSOE, se queja de que Susana Díaz no haya pisado aún Linares como presidenta y de los vaivenes en Empleo

“A mí lo que me queda muy claro es que la Administración no puede gestionar empresas. Los funcionarios tienen unos tiempos que no tienen nada que ver con lo que reclama la inversión privada”, añade. Lo dice porque ha visto empresas llamar a su puerta, interesarse, se les ha desviado a la Agencia Idea y cuando llegan allí, huyen. “Los funcionarios de Sevilla qué saben de esto”, insiste. Admite que hay “mucho pirata” que intenta “que le monten la empresa gratis” pero también que ha habido inversiones que han acabado en otra localidad por las numerosas trabas burocráticas y administrativas y por desinterés político del Gobierno andaluz. Se queja de que ya no hay políticos como los de antes, “de los que tenían palabra”, lamenta la “funcionarización” de la política... “El Gobierno central tiene a Jaén en la cola de inversión por habitantes”, denuncia. Y eso que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y su números dos, José Enrique Fernández de Moya, son jiennenses.

Cúmulo de promesas falsas

La última promesa llegó de la mano del exconsejero de Innovación, Francisco Vallejo, que ya sin cargos políticos, imputado en los ERE, y como consejero de Castulo Technology, acudió a Linares a anunciar que se iba a instalar el fabricante de coches eléctricos Tesla. Tampoco hay noticias.

La puesta en marcha de un dique seco, con Linares como centro logístico del Corredor Central, se esfuma conforme se aclara la apuesta del Gobierno por el Corredor Mediterráneo. Las administraciones llevan 15 años anunciándolo.

Con los indicadores socioeconómicos en la mano, los cientos de millones de euros que han regado Linares han servido para poco. Los tres premios que recibió la ciudad el pasado mes de julio terminaron de prender la mecha y caldear los ánimos. La ciudad con más paro de España, una tasa según el INE del 44,5%. La que tiene un mayor saldo migratorio, con una pérdida de 2.700 habitantes censados en el último año. Y el municipio de España con mayor riesgo de exclusión social, con el 36% de la población en situación de pobreza. Todo en fuentes oficiales aunque el alcalde duda de las cifras. “Economía sumergida hay, claro. Como en todos sitios”, admiten desde la plataforma Todos a una por Linares.

Linares recibió tres 'premios' en julio: la ciudad con más paro, mayor tasa migratoria y más riesgo de exclusión. Las estadísticas prendieron la mecha

Mientras que se encadenaban estas noticias, Aeroepoxy Composites Andalucía, dedicada a la fabricación de piezas aeronáuticas en Linares, caía en picado y anunciaba su cierre, dejando a 54 trabajadores en la calle. En julio, CCOO organizó una gran manifestación. Muchos vecinos querían salir a protestar, asfixiados, pero no querían ponerse detrás de la pancarta del sindicato. Los linarenses se sienten igual de estafados por los políticos que los sindicalistas. “El mismo día que los trabajadores de Aeroepoxy estaban en la calle, Susana Díaz acudió a un acto a Bailén. Anda que iba a venir por aquí”, cuenta José Martín. Tampoco se les pasa que inauguró el curso escolar en Alcaudete, otro municipio próximo, “pero tampoco tuvo tiempo de pasarse”, bromean.

Los cinco de Linares

Y ahí estaban los cinco de Linares. Un desempleado, dos abogados, un empleado de banca, el regente de un negocio familiar de muebles... Todos entre los cuarenta y tantos y los cincuenta.

Los organizadores de la protesta, de izquierda a derecha, Manuel Gámez, Antonio Barrios y José Alberto Utrera. (Isabel Morillo)
Los organizadores de la protesta, de izquierda a derecha, Manuel Gámez, Antonio Barrios y José Alberto Utrera. (Isabel Morillo)

“Ya nos ves. No tenemos intereses ocultos. No somos de ningún partido político. Todo esto se ha hecho con aportaciones voluntarias. Sin pedir un duro a nadie”, defiende Antonio Barrios. Junto a él Ángel Cotrina, Manuel Gámez, José Alberto Utrera y Maite Dueñas fueron los impulsores de la plataforma. Mucha pinta de subversivos no tienen. Los partidos los han investigado, les consta. “No nos van a encontrar nada”.

Un parado, dos abogados, un empleado de banca, un empresario... Ellos están detrás de la plataforma que sacó a la calle a miles de jiennenses

Ángel montó en Facebook el perfil “Todos a una por Linares” y aquello fue como un reguero de pólvora. En una semana 8.000 seguidores, 19.000 en dos, iban subiendo a mil seguidores diarios... Era julio. Empezaron una ronda de reuniones con todos los colectivos, partidos, sindicatos, asociaciones de vecinos, clubes deportivos, hermandades y cofradías...

Marketing y redes, coste cero

“Nos decían ‘ya era hora’. La gente preguntaba qué puedo hacer, cómo puedo ayudar. Era imparable”, narran los portavoces. Cada uno aportó lo que podía. Uno diseñó carteles, otro banderolas, un tercero imprimió, el cuarto distribuyó... Empezaron a llegar mensajes de linarenses ilustres por el mundo, vídeos... Los comercios se lanzaron a colgar los carteles y los vecinos a comprometerse más allá de las redes. Una plataforma de trabajo virtual y cinco grupos de trabajo permitieron empezar a recoger ideas y propuestas en línea. Técnicas de redes y marketing aplicadas para movilizar e implicar a la ciudad.

Propusieron salir a la calle sin más banderas que la de Linares. Todos accedieron menos Izquierda Unida y CCOO, que mandaron un escrito denunciando que les estaban prohibiendo que fueran con sus símbolos. “Lo único que pedimos fue un acto de generosidad, que nadie llevara pancartas”, explica Manuel Gámez. El diputado de Podemos por Jaén, Diego Cañamero, acudió y se colocó discretamente entre la gente tras ponerse a disposición de los organizadores.

Los partidos tratan ahora de hacerse con el favor de la plataforma pero dejan claro que "fotos, ni una"

Los dirigentes del PP local también acudieron y se hicieron fotos con camisetas de la bandera de Linares posando desde un balcón al paso de la protesta, para colgarlas en su web. Al día siguiente los organizadores fueron invitados a saludar al presidente del PP-A, Juanma Moreno, que estaba en el municipio. Declinaron la oferta. La delegada de la Junta en Jaén, Ana Cobo, también se ha dirigido a ellos para comunicarles que “la presidenta está ya en ello” y el líder del PSOE de Jaén y presidente de la Diputación, Paco Reyes, también ha tratado de tender puentes. Spiriman marcó un antes y un después.

Piden que los 25 concejales del Ayuntamiento de Linares sean capaces de sacar adelante una moción conjunta que respalde el manifiesto que sacó a la calle a 35.000 jiennenses. Los vecinos no quieren pararse. Animan a volver a salir. Los organizadores hablan de “una tregua” para que las administraciones actúen. “La mochila que llevamos es pesada”, admiten, “la gente ha depositado mucha ilusión”. “Cuando terminé mi carrera decidí volver a Linares y rechacé ofertas de fuera. Quiero que mis hijos, de cinco diez años, puedan elegir también”, dice Antonio Gámez. “Yo con un trabajo de mil euros al mes tiro. Aquí hace falta poco para vivir”, sueña Antonio Manuel, que tiene una hija de 4. “Estuvimos todos unidos. Fue muy emocionante, muy bonito”, dice Marta. Y lo de que los políticos se pasearan por la protesta les causó “mucha rabia contenida”. Antonio Manuel lo tiene claro: “Te dan ganas de irte para ellos y decirles: No hombre no, aquí no vengáis. Vosotros tenéis el poder de cambiar las cosas y no habéis hecho nada”.

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