segunda víctima en el mismo hospital

Marbella: morir en una clínica de lujo por una liposucción

Una mujer de origen cubano fallece en el mismo lugar que lo hizo la primera dama de Nigeria. El médico que practicó la operación se defiende

Foto: Fotografía de archivo de una liposucción. (EFE)
Fotografía de archivo de una liposucción. (EFE)

Tenía unos kilos de más y una papada pronunciada para su edad. Era de nacionalidad cubana y decidió que quería ser más guapa y "lucir linda" bajo el sol de Marbella. A sus 46 años, lo que iba a ser una mera liposucción y arreglo de ojos terminó con su vida. Este viernes ha sido enterrada en Marbella. El doctor T.D.Z, cirujano plástico estético que practicó esta operación, ha hablado en exclusiva para El Confidencial tras el suceso: “Yo he querido estar en el velatorio tanto por ella como por sus familiares. Mi conciencia está muy tranquila y no he cometido ninguna negligencia. Tras seis horas de operación con anestesia local y sedación, la dejé en quirófano e incluso empezaba a hablar. Fui a tomarme una coca-cola y, de paso, decirle a su esposo que había ido todo muy bien. En ese momento me avisaron de que había entrado en paro cardíaco y de que le había dado un infarto. El 98% de las muertes que se producen durante una intervención de cirugía plástica no son por causas del médico sino debido a complicaciones con la anestesia”.

Así de claro y rotundo se pronuncia el médico que operó a la ultima paciente fallecida por cirugía estética en este país. “Es increíble que haya 14.000 muertes en quirófano al año y solo salgan a la luz cuando son por estética”, se queja el cirujano. “Los periodistas –prosigue– no dejáis escapar una”. El suceso ocurrió en el Hospital Humanline Banús, el antiguo Molding Clinic, un espectacular edificio de lujo en medio de la Milla de Oro marbellí, que saltó a la portada de los medios de comunicación cuando Stella Obasanjo, la primera dama de Nigeria, fallecía en él tras haberse sometido a una liposucción. El doctorT.D.Z no es ajeno a este hecho: "El hecho de que haya dos accidentes en la misma carretera no significa que la carretera esté mal hecha. Lo de la muerte de Obasanjo, recordemos, fue hace 10 años. En mi quirófano había ocho personas y cada una acometía su tarea de forma correcta. Estoy deseando que me llame el juez para declarar, porque no tengo nada que ocultar”.

Stella Obasanjo. (EFE)
Stella Obasanjo. (EFE)

El Juzgado de Instrucción número 3 de Marbella investiga las causas del fallecimiento de la última mujer. La dirección de la clínica privada el hospital Humanline, regentada por Carlos de Sola, ha emitido un comunicado en el que aclara que “el médico que realizó la intervención era externo al centro sanitario”. Según fuentes de la clínica "a este médico, ajeno al equipo de profesionales médicos que conforman la plantilla, se le cedieron las instalaciones. Práctica muy habitual en los centros hospitalarios privados". El doctor T.D.Z quiere dejar constancia del descontento que tiene por estas apreciaciones de la clínica: “Que no tiren balones fuera porque todo el personal que operó a la paciente era de la clínica menos mi enfermera y yo, y reitero que estaba bien tras la intervención”.

La clínica ha lamentado el fallecimiento de la paciente, que el pasado viernes se sometió a una operación estética que incluía: reducción de párpados, estiramiento facial y liposucción en los miembros superiores. T.D.Z alerta: "Quien administró a la paciente la anestesia local era un médico de la clínica. Mientras se realizaba la operación, la mujer estaba consciente y hablando con todos nosotros. A posteriori –puntualiza–, le fue diagnosticado un infarto cerebral y eso generó la parada cardiorrespiratoria, de la que fue atendida hasta ser recuperadas las constantes vitales".

Exterior de la clínica marbellí
Exterior de la clínica marbellí

En el hospital Costa del Sol, ingresó en la unidad de cuidados intensivos; allí se mantuvo en coma hasta que falleció el pasado domingo. "Desde ese instante, no hubo un solo día en que yo dejara de enviarles un wasap a los familiares. Incluso, les comenté que deseaba acudir al entierro..., pero ellos no quisieron. En estos casos todo el mundo busca un culpable pero yo tengo la conciencia muy tranquila. Llevo más de 34 años operando”. Hasta el momento nadie se quiere pronunciar ya que el resultado forense no ha sido concluyente. El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Málaga y allí se recogieron diversas muestras que fueron remitidas al Instituto de Toxicología, de Sevilla, para tratar de aclarar qué desencadenó el fallecimiento.

Las dos víctimas

El doctor T.D.Z, que atendió con amabilidad a El Confidencial, está preocupado por las repercusiones para su carrera. “Yo opero –prosigue– en la Clínica Moncloa, en la Clínica de la Luz de Madrid y en la Clínica Quirón de Marbella, y mi nombre, pase lo que pase, va a quedar manchado”. Es lo que le ocurrió al médico Antonio Mena. Su vida cambió de raíz con la operación de la primera dama de Nigeria. El doctor Mena fue acusado de homicidio imprudente porque, según la fiscalía, "no controló correctamente la cánula con la que se extraía la grasa". Debido a ello, causó a la paciente cinco incisiones que le provocaron "una pérdida masiva de sangre" y su posterior muerte por 'shock' séptico e hipovolémico. “En mi caso, como se ha podido demostrar –continúa T.D.Z. a este medio–, a pesar de ser una operación de papada, yo no he tocado ni la yugular ni ninguna vena”.

“Es increíble, hay 14.000 muertes en quirófano al año y solo salen a la luz cuando son por estética”, se queja el cirujano encargado de la operación

El médico, que fue acusado de acabar con la vida de la esposa del presidente nigeriano, asegura a El Confidencial que lleva más de 10 años recopilando "pruebas concluyentes y definitivas” que apuntan a que “lo que ocurrió con Stella Obasanjo no fue una negligencia médica, tal y como se le imputa, sino un asesinato premeditado en toda regla". La polémica acompañó a este facultativo que dejó de ejercer la medicina tras la sentencia del juicio.

“Hay que analizar las cajas negras"

El doctor Campos, uno de los cirujanos que ha operado en el quirófano donde murió la mujer cubana, asegura a este medio: “Nuestro equipo de cirugía ha realizado intervenciones, en ese hospital. Pero, actualmente, la oferta hospitalaria en Málaga –y provincia– ha aumentado mucho, por lo que hemos decidido desplazarnos a hospitales malagueños más grandes para casos de cirugía mayor". Para este facultativo, “la cirugía estética no es de urgencia y permite una previsión de la mayoría de los factores de riesgo por lo que, accidentes como el ocurrido, debemos contemplarlos como algo muy poco frecuente. Respecto de la liposucción, nuestra opinión es que no hay que minimizar los recursos en ninguno de los casos. Nosotros siempre apostamos por la utilización de hospitales con el máximo de recursos posibles, aunque con ello haya un encarecimiento en el coste final de la intervención”.

El facultativo no duda en defender al cien por cien este tipo de operaciones: "En cirugía estética contamos con un factor muy favorable: que el paciente está sano. En nuestras intervenciones contemplamos todo lo médicamente previsible, de manera exhaustiva; no dejamos nada a la improvisación. Accidentes como el ocurrido son muy infrecuentes, por ello, como ocurre en los desastres aéreos, hay que analizar las 'cajas negras' y buscar la explicación..., que, sin duda, existe".

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