SEMANA SANTA EN ANDALUCÍA

Jueves Santo en Málaga: la Legión desfila con el Cristo de Mena a 160 pasos por minuto

La Congregación de Mena celebra el traslado de su imagen al trono procesional con una de las letras más emblemáticas de la Semana Santa de toda España: El ‘Novio de la muerte’

A 160 pasos por minuto cantan ‘El Novio de la muerte’, una de las sintonías clásicas de la Semana Santa de toda España. Los legionarios desfilan en Málaga, con el Cristo de la Buena Muerte, su protector. Uno de los que acompaña a la imagen, más conocida como Cristo de Mena, es un legionario que lleva varios años en el cuerpo de elite. Él es muy devoto del Cristo y da ejemplo a su tropa, como tantos otros legionarios. 

[Aquí un vídeo del traslado de 2015]

Nadie en el tercio sabía quién era aquel legionario…

 Foto: Agustín Rivera.
Foto: Agustín Rivera.

Llegan estos soldados del II Tercio Duque de Alba de Ceuta, tras desembarcar en el Puerto de Málaga, a la Plaza de Fray Alonso de Santo Tomás. La tradición se cumple. Hoy es un día luminosísimo y la temperatura alcanza los 22 grados. La Congregación de Mena cumple su centenario y allí está en primera fila el ministro de Justicia, Rafael CataláAna Botella (sin Aznar), políticos de todos los colores, Lilian Tintori, la mujer de Leopoldo López y el actor Antonio Banderas.

Intensa presencia de la Familia Real

En otro lado del escenario cofrade, la infanta Doña Pilar, que llega en silla de ruedas y se pone de pie en los momentos más solemnes del acto. La infanta Elena ya dio los primeros toques de campana del Cristo en la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en Madrid en agosto de 2011, como relató El Confidencial.

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El rey Felipe VI también estuvo a mitad de la década de los noventa en la salida del procesional del Jueves Santo. Coincidió en plena remodelación del barrio de El Perchel, donde se ubica Mena, con demoliciones y nuevas construcciones. El entonces Príncipe de Asturias preguntó: “¿Ha ocurrido algún incendio?”.

 Foto: A. R.
Foto: A. R.

Todo empieza a las 12.05 minutos. “Esto más que verlo hay que sentirlo”, apunta un antiguo legionario de mili en la tribuna de prensa. La banda de música de la Legión interpreta la marcha real en medio del intenso relámpago del cornetín del cabo Pelayo, “el mejor cornetín” de cualquier tercio de la Legión, como es reconocido. “Una mañana hermosa de primavera”, cuenta alguien que parece a punto de soltar un ripio.

Tan audaz y temerario que a la Legión se alistó…

Es un acto militar, claro está, pero también religioso. El obispo de Málaga, Jesús Catalá (no es familia del ministro), reza un Padrenuestro que acaba con un “¡Viva Cristo!” y luego “¡Vida la Soledad!” (la Virgen de la Soledad es el otro titular de la congregación). Un espontáneo grita de modo inmediato: “¡Viva España!”.

El crucificado se entroniza en su trono de procesión a los sones de la marcha procesional Cristo de la Legión. Antonio de la Morena, mayordomo del trono de la Virgen, es el responsable de dirigir este momento clave del traslado. Se ayuda por un sistema de poleas. El Cristo luce en su total verticalidad a las 12.40 horas, cuando ya está listo para salir en procesión a partir de las 20 horas.

“Lo más horrible es morir siendo un cobarde”

El sol cunde. Parece que se cumple el tópico que este es uno de los tres días del año que más luce. Efectivos de Protección Civil entran en la casa hermandad tras el desmayo de un legionario. Lo reaniman. El espíritu de la muerte se reafirma en cada estrofa del Credo legionario: “La muerte llega sin dolor. Lo más horrible es morir siendo un cobarde”.

"¡Viva el tercio!", suelta alguien del público que abarrota la pérgola que da al cauce del Guadalmedina

“¡Viva el tercio!”, suelta alguien del público, que abarrota la pérgola que da al cauce seco del río Guadalmedina, la cicatriz que divide Málaga entre el Este y el Oeste. “No me dieron palos ni ná, pero y lo mucho que aprendí”, dice Miguel Montoro, de 57 años, que hizo el servicio militar en la Legión, y no se pierde ni un detalle del traslado. “Parece que siempre es igual, pero todos los años es distinto”, destaca. Rompen filas. Y se van cantando el Himno de la Legión (no confundir con ‘El Novio de la muerte’) a 160 pasos por minuto. 

Por ir a tu lado a verte

mi más leal compañera,

me hice novio de la muerte,

la estreché con lazo fuerte

y su amor fue mi ¡Bandera!

Andalucía

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