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Marruecos denuncia al periodista Ignacio Cembrero por vincularle con Pegasus
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Cuarta acción legal del país alauí

Marruecos denuncia al periodista Ignacio Cembrero por vincularle con Pegasus

Le acusa de perjudicarle a nivel diplomático y económico por sospechar que el Estado alauí pudo estar detrás de distintos contagios con el malware espía

Foto: El rey Mohamed VI de Marruecos. (EFE/Mariscal)
El rey Mohamed VI de Marruecos. (EFE/Mariscal)
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Situar a Marruecos como sospechoso del espionaje a través de Pegasus a distintos móviles, incluyendo el del presidente del Gobierno, no es ninguna novedad. El reino alauí ha aparecido como probable responsable de la infección de dispositivos casi desde un inicio, a consecuencia del contexto geopolítico en el que se produjo el uso del malware espía para entrometerse en los terminales de distintas personas. Informaciones y declaraciones políticas e incluso informes publicados en prensa internacional lo han apuntado una y otra vez desde que trascendiera la invasión masiva de teléfonos. Marruecos anunció acciones legales y contrató a un abogado en España. Acaba de demandar al periodista Ignacio Cembrero, especialista en información vinculada con el Magreb, y víctima del seguimiento. No es la primera vez.

Forbidden Stories, asociación de 17 grandes medios de comunicación, empezó a publicar el 18 de julio de 2021 que unos 10.000 móviles habían sido objetivos de los servicios secretos de Marruecos. Entre ellos estaba el de Cembrero. Tres periódicos —'Le Monde', 'The Guardian' y 'Le Soir'— publicaron su nombre como afectado por el espionaje. Se refirió a este estudio en distintos medios de comunicación en los que fue entrevistado o reflejó su opinión al respecto. Se trata de la primera acción legal de la que se tiene noticia en España.

Foto: Abdellatid Hammouchi (i), con el ex secretario de Estado, Mike Pompeo. (Getty/Anadolu Agency))

El periodista suma con esta cuatro denuncias presentadas por el Reino de Marruecos o personas afines al mismo. En esta ocasión, el país le acusa por la vía civil por efectuar "diversas afirmaciones" en las que insinuaba que el Estado alauí podía estar detrás del espionaje. En casi todos los casos, citaba como fuente a Forbidden Stories. Marruecos asegura que estas declaraciones y artículos vierten en su contra "graves imputaciones" que le provocan un daño. Consciente de que, al ser un ente jurídico público, no puede buscar la protección de su honor, intimidad y propia imagen, el denunciante ha presentado "una acción meramente declarativa" mediante la que busca el reconocimiento de derechos para evitar "que se manche su imagen dentro de España e internacionalmente".

Marruecos sortea la posibilidad de reclamar una rectificación por las afirmaciones que adjunta a la demanda asegurando, por una parte, que lo dicho por el periodista, "excede del ámbito de la legítima crítica política" y por otro, considerando que, en este caso, Cembrero se presenta "como víctima" y no como profesional. "El demandado se ha situado jurídicamente en la obligación de probar que el Reino de Marruecos es responsable del supuesto espionaje o, por el contrario, de desdecirse o retractarse", llega a asegurar. El demandante incluye en distintos artículos y declaraciones del periodista, entre ellas una columna publicada también en este medio.

Aunque no se cuantifica el "daño" que el Reino dice haber sufrido, la demanda desliza que buscan una compensación económica elevada. Afirma que la supuesta acusación "tiene el potencial de afectar a las relaciones entre los pueblos, los Gobiernos y las relaciones diplomáticas" e incluso provocar una disminución "del turismo nacional". Niegan estar detrás del espionaje. "La realidad es que el Reino de Marruecos no es responsable de espiar a Ignacio Cembrero, ni a ningún otro ciudadano. El Reino de Marruecos no dispone del programa Pegasus" indica.

Cuatro acciones judiciales

Con esta, son ya cuatro las acciones judiciales promovidas por las autoridades marroquíes contra el periodista. Las tres anteriores se archivaron. A principios de 2014 le acusaron ante la Fiscalía General del Estado por enaltecimiento del terrorismo por enlazar en un blog que publicaba 'El País' (Orilla Sur) el primer vídeo de Al Qaeda en el Magreb dedicado a Marruecos. La intención era informativa, ya que el líder de Al Qaeda, Abdelmalek Droukdel, pedía a los marroquíes "emigrar hacia Alá en vuestra propia tierra". Cuando la Fiscalía archivó, el Gobierno de Marruecos le puso, en junio de 2014, una querella por el mismo motivo en la Audiencia Nacional, que corrió la misma suerte. Meses después, en octubre de 2015, Ahmed Charai, un empresario vinculado con la prensa, le acusó de intromisión en su honor por desvelar en un artículo, publicado en este caso en 'El Mundo', que era un estrecho colaborador del servicio secreto exterior de Marruecos (DGED), según se deducía de numerosos documentos que afloraron en Twitter en el otoño de 2014.

Según relata el periodista, además de los procedimientos abiertos, ha sido objeto de seguimientos en Madrid con el propósito de fotografiarle con el príncipe Moulay Hicham, el primo díscolo del rey de Marruecos. La foto no se obtuvo, pero se publicó un fotomontaje en el que aparece sentado junto al príncipe en otro lugar. Además, indica que se le ha vetado en distintos organismos vinculados con el Ministerio de Asuntos Exteriores de España como, por ejemplo, la Casa Árabe en Madrid, que no le permitió presentar un libro en ninguna de sus salas.

Foto: Mohammed VI. (Reuters)

Juristas consultados por este medio enmarcan la acción emprendida por el Reino de Marruecos con las técnicas conocidas como Demandas Estratégicas contra la Participación Pública o SLAPP (Strategic Lawsuit Against Public Participation), es decir, acciones dirigidas a atemorizar a voces críticas o molestas para sus intereses. La UE prepara una directiva contra este tipo de prácticas que buscan iniciar largar batallas legales en los tribunales con elevados costes para el denunciado que se alargan durante años.

El Reino de Marruecos contrató hace meses los servicios de la firma Ernesto Díaz-Bastien y Abogados, SLP (EDBA) para defenderse ante los tribunales españoles de las acusaciones por Pegasus. El letrado ha comenzado con Cembrero a cumplir el encargo, dirigido a cortar "la reiterada publicación y difusión de noticias maliciosas e injuriosas".

Situar a Marruecos como sospechoso del espionaje a través de Pegasus a distintos móviles, incluyendo el del presidente del Gobierno, no es ninguna novedad. El reino alauí ha aparecido como probable responsable de la infección de dispositivos casi desde un inicio, a consecuencia del contexto geopolítico en el que se produjo el uso del malware espía para entrometerse en los terminales de distintas personas. Informaciones y declaraciones políticas e incluso informes publicados en prensa internacional lo han apuntado una y otra vez desde que trascendiera la invasión masiva de teléfonos. Marruecos anunció acciones legales y contrató a un abogado en España. Acaba de demandar al periodista Ignacio Cembrero, especialista en información vinculada con el Magreb, y víctima del seguimiento. No es la primera vez.

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