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Moncloa somete el CNI a una presión inédita y deja a su directora en la puerta de salida
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Crisis por el caso Pegasus

Moncloa somete el CNI a una presión inédita y deja a su directora en la puerta de salida

Fuentes de Inteligencia señalan que "Paz Esteban es una servidora pública y no pondrá en riesgo a la institución". La inmolación de la jefa de los espías no garantiza paz en el Gobierno

Foto: La directora del CNI, Paz Esteban. (EFE/Emilio Naranjo)
La directora del CNI, Paz Esteban. (EFE/Emilio Naranjo)
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El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, lleva días intentando rebajar la tensión con la titular de Defensa, Margarita Robles. Se deshace en halagos hacia ella, pese a que la guerra entre ambos, a cuenta del espionaje tanto a los líderes soberanistas como a los teléfonos del presidente y otros miembros del Ejecutivo con Pegasus, sigue abierta. En público, desde la llamada al orden de Pedro Sánchez, el argumentario pasa por que se va a investigar hasta el final y buscar una corresponsabilidad entre la Moncloa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ante el evidente fallo de seguridad que permitió que los terminales fueran infectados con el programa malicioso. En privado, existe un pulso que está por dirimirse y que dejará una herida abierta en el Consejo de Ministros gane quien gane. "Pase lo que pase, el Gobierno saldrá muy desgastado", lamenta un cargo de Moncloa que considera que se ha actuado tarde para zanjar la crisis y que ahora no se contentará a nadie: ni al independentismo ni a los ciudadanos.

Todas las miradas permanecen puestas en la responsable del CNI, Paz Esteban. Desde Presidencia, se la ha elegido como cabeza de turco, pero en el Ministerio de Defensa presionan para mantenerla en el puesto porque se insiste en que se actuó siempre conforme a la legalidad en Cataluña. En cuanto a la vulnerabilidad de las comunicaciones de Sánchez, apuntan a Bolaños, que en mayo y junio de 2011, cuando se realizaron las escuchas, era "el responsable" de velar por la seguridad de los dispositivos. Este tira y afloja se ha trasladado al CNI, donde, según fuentes de este organismo, la presión que se está ejerciendo desde la Moncloa en los últimos días es "inédita". En su entorno dudan de que pueda aguantar cuando se confirme que se 'hackeó' el teléfono de otros ministros. "Paz es una servidora pública comprometida y dejará su cargo 'motu proprio' si considera que se está dañando a la institución", adelantan las mismas fuentes. Forzada o voluntaria, la salida de Esteban ya se da por descontada en Presidencia y algunos apuntan a que podría ser inminente.

Foto: Pedro Sánchez (EFE/Quique García)

En estos momentos, el Centro Criptológico Nacional está analizando los móviles de varios miembros del Gobierno, altos cargos y presidentes autonómicos para chequear si también han sido contaminados con Pegasus. Hace unos días, fuentes de Presidencia filtraron que, en uno de los terminales del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se habían hallado restos del programa. Fuentes del citado ministerio lo desmintieron a la espera de un informe oficial que se conocerá en los próximos días. En la primavera del año pasado, también fue víctima de espionaje la exministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya, aunque en aquellos momentos el Gobierno no lo hizo público en pro de la 'transparencia' como ahora. El hecho de que coincidan las escuchas con la crisis con Marruecos es otro de los elementos desestabilizadores. Moncloa ha puesto en manos de la Audiencia Nacional la investigación de la autoría, pero todos los caminos señalan a Rabat, aunque no se vaya a reconocer para no reabrir el enfrentamiento con Mohamed VI.

placeholder Félix Bolaños y Margarita Robles mantienen un pulso por el espionaje al Gobierno con Pegasus.
Félix Bolaños y Margarita Robles mantienen un pulso por el espionaje al Gobierno con Pegasus.

La inmolación de la jefa del CNI no garantiza que se calmen las aguas. Robles tendrá que mover ficha para no sentirse desautorizada. Hay quienes plantean que incluso podría amagar con poner a disposición su cargo, pero la próxima cumbre de la OTAN en España marca todas las decisiones. Por el momento, su posicionamiento en defensa de las instituciones ha calado entre los españoles: según sondeos que manejan consultoras privadas, el 67% de los encuestados apuesta por la continuidad de la ministra, mientras que Bolaños está en caída libre. El ministro de Presidencia ha pasado de ser casi un desconocido a poner rostro a las malas noticias del Ejecutivo. La sesión de control del miércoles tendrá como protagonistas a Robles y Bolaños, ya que todas las preguntas de la oposición versarán sobre el espionaje.

Sánchez es consciente de que Robles cubre una parte del electorado de centro que necesita para contrapesar los desmanes de Podemos. Su alta popularidad ha levantado suspicacias entre sus compañeros, que lejos de defenderla han mirado para otro lado. "Los problemas, cuanto más lejos, mejor", justifica un ministro. La ministra de Defensa se eleva sobre la polémica. En su agenda hay cada semana actos de apoyo a las Fuerzas Armadas. En dos días, ha viajado a La Palma y a Ronda para estar con los militares. En su departamento dejan claro que "se dedica a lo suyo y parece que las cosas están funcionando bien".

El sacrificio de Paz Esteban será de utilidad si sirve para aplacar al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. Los independentistas quieren que Robles sea cesada, pero esto no está en los planes de Moncloa. La reunión entre Sánchez y Aragonès está prevista que se cierre de manera inminente: "Cuanto antes se vean, mejor", reconocen fuentes socialistas. A ERC se le mimará, pero en el PSOE también dejan claro que "es cosa de dos". Aragonès ayer volvió a echar leña al fuego y señaló que un encuentro sin más no será suficiente para devolver la confianza entre los socios. Sánchez sabe que necesita a los republicanos para las votaciones en el Congreso, pero se apoyará "a derecha o izquierda" según lo necesite.

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, lleva días intentando rebajar la tensión con la titular de Defensa, Margarita Robles. Se deshace en halagos hacia ella, pese a que la guerra entre ambos, a cuenta del espionaje tanto a los líderes soberanistas como a los teléfonos del presidente y otros miembros del Ejecutivo con Pegasus, sigue abierta. En público, desde la llamada al orden de Pedro Sánchez, el argumentario pasa por que se va a investigar hasta el final y buscar una corresponsabilidad entre la Moncloa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ante el evidente fallo de seguridad que permitió que los terminales fueran infectados con el programa malicioso. En privado, existe un pulso que está por dirimirse y que dejará una herida abierta en el Consejo de Ministros gane quien gane. "Pase lo que pase, el Gobierno saldrá muy desgastado", lamenta un cargo de Moncloa que considera que se ha actuado tarde para zanjar la crisis y que ahora no se contentará a nadie: ni al independentismo ni a los ciudadanos.

OTAN Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Centro Nacional de Inteligencia (CNI)
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