Vox confronta con la España Vaciada para acaparar el voto rural
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Vox confronta con la España Vaciada para acaparar el voto rural

Los últimos sondeos, que apuntan que la plataforma ciudadana podría sumar más de una docena de escaños, han encendido las alarmas en el partido de Abascal, cuyo uno de sus puntales es la defensa del campo español

Foto: Santiago Abascal, durante una corrida de toros. (EFE/Mariscal)
Santiago Abascal, durante una corrida de toros. (EFE/Mariscal)
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El voto rural se proyecta ya como una de las llaves electorales en un horizonte muy cercano. Si en la última investidura el único diputado de Teruel Existe fue clave para Pedro Sánchez, el peso en las próximas elecciones de la denominada como España Vaciada, formada ahora por más de 70 colectivos, se adivina como un elemento determinante para decantar las mayorías a derecha e izquierda. Su irrupción en los sondeos no ha pasado desapercibida para nadie, especialmente para Vox, que ha hecho de la defensa del campo español una de sus banderas y que sabe que parte de su fuerza está en el desencanto generalizado de estos núcleos rurales con el bipartidismo. La reacción de los de Santiago Abascal confirma que se han encendido las alarmas.

Esta misma semana, una encuesta de Sociométrica para 'El Español' apuntaba que la plataforma ciudadana podría sumar hasta 15 escaños, de los que un total de nueve serían a costa de la derecha. La respuesta de Vox fue inmediata. El secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, denunció que estas previsiones no son más que una "maniobra propagandística" para tratar de frenar su avance. "Los españoles no son estúpidos", dijo, además de reducir a la nada el efecto de estas asociaciones provinciales que siguen la estela de Tomás Guitarte y que se presentarán en bloque en 2023 para dar voz a la España despoblada.

Foto: La secretaria general de Vox en el Congreso, Macarena Olona. (EFE)

Sin entrar a valorar la inteligencia del electorado, la realidad es que Vox es plenamente consciente de cuáles son sus bazas y sus nichos potenciales. El objetivo de Abascal se basa en seducir a ese 25 o 30 por ciento de votos que proceden del mundo rural, con Andalucía como paradigma desde su entrada en las instituciones. Las movilizaciones del partido en los últimos meses son una prueba fehaciente de ello. El pasado 2 de octubre organizaron ocho actos simultáneos en Huelva, Cádiz, Sevilla, Córdoba, Málaga, Granada, Jaén y Almería para reivindicar esta forma de vida y defender aspectos capitales para la economía de estas zonas. Como informó El Confidencial, en los últimos tres años Vox ha priorizado su actuación en el campo andaluz habida cuenta de que el 17 por ciento de los votantes reside en lo que se denominan como cuadrículas rurales, que son pueblos con una presencia casi inexistente del sector terciario, y que casi el 13 por ciento lo hace en áreas semiurbanas, donde los grados de tercerización son limitados y la actividad principal es el sector primario.

Este plan es perfectamente extensible al resto de España, justo donde la España Vaciada tiene su razón de ser, con la agricultura, la caza, la ganadería y los toros como puntales. La estrategia consta de varios niveles, relacionados entre sí. Por un lado, una dimensión meramente sentimental, con la guerra cultural en torno al modo de vida de estas poblaciones y el presunto estigma que, reiteran desde Vox, se hace del campo desde las agendas globalistas. Las palabras del ministro Alberto Garzón sobre el consumo de carne fueron la excusa perfecta para atacar al Gobierno y hacer causa común con los ganaderos españoles, supuestamente indefensos ante quienes imponen la dieta de los hogares nacionales. Pero también alberga una óptica proteccionista y contraria a las importaciones, de rechazo a lo foráneo, con campañas en defensa de productos como la naranja valenciana o el plátano de Canarias. "Basta ya de políticos, sindicalistas y empresarios arrodillados ante China", señalan.

Foto: Representantes de las plataformas de la España vaciada, a las puertas del Congreso en una protesta del pasado marzo. (EFE)

Tal es el caso que estos temas destacan en la Agenda España presentada a principios de octubre por Abascal al mismo nivel que otras banderas del partido como la unidad de España o el control de las fronteras. En primer término, a través de la bautizada como España Verde, con la preservación del medio natural como una de las prioridades, sin "criminalizar a nuestros trabajadores o agricultores". Pero, sobre todo, con el punto de la España Rural. Así, plantean una batería de medidas encaminadas a garantizar el futuro de estos núcleos rurales, con inversiones en infraestructuras, equipamientos públicos y el impulso para la creación de empresas con incentivos fiscales. Cómo no, en este catálogo incluyen la actividad cinegética como "esencial", la protección de las tradiciones populares, los eventos religiosos y taurinos y la conservación del patrimonio histórico-artístico como "garante de nuestra identidad". "El campo español, sus habitantes, sus tradiciones, su estilo de vida y su economía están en el punto de mira de las elites progresistas", concluyen en Vox.

Seducir a los desencantados

La realidad, sin embargo, es que cuestiones como la falta de una red de transportes, de servicios públicos o de oportunidades no son exclusivas de Vox. Y ahí es donde surge el pulso con la España Vaciada. Aparece por el fondo de las propias reivindicaciones, pero también por la forma. Uno de los mantras de la formación de Santiago Abascal es su pretendida distancia con la clase política, las citadas "élites globalistas", y su presencia en la calle. Ese es justo el ámbito de la plataforma, con un espíritu más pragmático que político y, en principio, sin preferencias ideológicas.

Vox es consciente también de que sus apoyos proceden en parte del desencanto con el PP y el PSOE, acusados de haberse alejado de las necesidades de la gente. Y ahí nuevamente es donde esta plataforma ha aglutinado buena parte de su vigor. En su caso, sin embargo, niegan cualquier tipo de confrontación. "Asociaciones como Soria ¡YA! llevan más de 20 años con este trabajo, nuestra idea es que la política sea una herramienta al servicio de la gente y continuar con la acción social que hacíamos antes", declara a El Confidencial Antonio Saz, coordinador de la España Vaciada. La única pretensión de este movimiento, añade Saz, es "sumar y colaborar" para devolver a la vida a esa España despoblada.

El voto rural se proyecta ya como una de las llaves electorales en un horizonte muy cercano. Si en la última investidura el único diputado de Teruel Existe fue clave para Pedro Sánchez, el peso en las próximas elecciones de la denominada como España Vaciada, formada ahora por más de 70 colectivos, se adivina como un elemento determinante para decantar las mayorías a derecha e izquierda. Su irrupción en los sondeos no ha pasado desapercibida para nadie, especialmente para Vox, que ha hecho de la defensa del campo español una de sus banderas y que sabe que parte de su fuerza está en el desencanto generalizado de estos núcleos rurales con el bipartidismo. La reacción de los de Santiago Abascal confirma que se han encendido las alarmas.

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