El PSOE de Madrid busca salir de su laberinto tras el fiasco del 4-M renovando liderazgos
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LOBATO Y AYALA SE DISPUTAN EL MANDO

El PSOE de Madrid busca salir de su laberinto tras el fiasco del 4-M renovando liderazgos

La federación quiere una renovación total, que culminará en el congreso regional los próximos días: 13 y 14 de noviembre. El objetivo es reflotar un proyecto que pasa por uno de los peores momentos de su historia

Foto: Los dos candidatos a liderar el PSOE en la CAM, Juan Lobato y Javier Ayala. (EFE)
Los dos candidatos a liderar el PSOE en la CAM, Juan Lobato y Javier Ayala. (EFE)

Los 13.000 militantes del PSOE-M están llamados este sábado a las urnas para elegir en primarias al próximo secretario general del partido en Madrid. Una contienda en la que se enfrentan el diputado regional Juan Lobato, que parte como favorito como demostró en la recogida de avales y la exhibición de apoyos orgánicos, y Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada. Lobato apuesta por seguir la estela de la centralidad marcada por Pedro Sánchez en el 40º Congreso Federal y convertirse en candidato en las próximas elecciones autonómicas. Ayala ha desplegado un discurso más ideologizado, centrado en "recuperar al votante de izquierdas" tras el sorpaso de Más Madrid, y seguir al frente de la alcaldía, lo que mantendría la organización en una bicefalia que no gusta en Ferraz. El reto del ganador, a la espera de si hay integración tras las primarias, será sacar al partido de su laberinto tras el histórico batacazo electoral del 4-M.

La renovación de liderazgos con el punto y final a la gestora, que dirige Isaura Leal, es el primer paso para afrontar esta tarea. Los socialistas pasan por uno de sus momentos más bajos en la Comunidad de Madrid. Tercera fuerza en la Asamblea regional y cuarta en el Ayuntamiento de la capital. El PSOE-M pasó de haber ganado las elecciones autonómicas en 2019, aunque sin lograr sumar con el bloque progresista para gobernar, a caer de 37 a 24 escaños y ceder el liderazgo de la oposición a Mónica García.

Foto: El alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala. (EFE)

Por el camino se dejaron 275.000 votos pese al incremento de la participación con respecto a 2019. Primero dimitió el secretario general, José Manuel Franco, y luego hizo lo propio Ángel Gabilondo, quien ni siquiera llegó a recoger su acta, ahora redimido por el Gobierno como nuevo Defensor del Pueblo. A nivel estratégico, los dos modelos pasan por cerrar el flanco izquierdo, para recuperarse del trasvase de votos a Más Madrid, o mirar más al centro para seducir al exvotante de Ciudadanos o que reniegue del giro más derechista de Ayuso. Dos caminos para un mismo objetivo que no es otro que recuperar la hegemonía en el espacio progresista.

El PSOE-M busca una renovación total, que culminará en el congreso regional los próximos 13 y 14 de noviembre. Si Lobato se hace con la secretaría general asumirá la portavocía del grupo socialista en la Asamblea, que actualmente ocupa Hana Jalloul, y tendrá un año y medio para construir su perfil como candidato hasta los comicios de mayo de 2023. Si quien se impone es Ayala, la organización no modificará su modelo de bicefalia de los últimos tiempos.

Si Lobato se hace con la secretaría general asumirá la portavocía del grupo socialista en la Asamblea, que actualmente ocupa Hana Jalloul

El alcalde de Fuenlabrada quiere repetir en su Consistorio, donde cosechó una mayoría con el 55% de los votos, y piensa en una mujer para dar la batalla en las autonómicas. Un diputado socialista en la Asamblea advertía que una de las cuestiones que podría penalizar la hipotética candidatura de Lobato es que fuese el único hombre compitiendo contra un elenco de rivales mujeres: Isabel Díaz Ayuso (PP), Mónica García (Más País) y Rocío Monasterio (Vox).

Ayuntamiento de Madrid

Unas primarias y un congreso con la mirada puesta también en Madrid capital, donde los socialistas acumulan dos décadas sin gobernar, al igual que en la Comunidad. La dimisión de Pepu Hernández el pasado mes de septiembre fue la constatación última de la asunción de los errores cometidos y necesidad de resetear las candidaturas. El desafío pasa por poner orden, movilizar y dejar atrás años de candidatos improvisados a última hora con deficientes resultados electorales. Algunas miradas están puestas en la delegada del Gobierno, Mercedes González, uno de los apoyos de Lobato en las primarias.

Con amplia experiencia en el Ayuntamiento, se la postula como candidata para dirigir una futura ejecutiva del partido en la ciudad de Madrid como su secretaria general, cargo de nueva creación que tendrían que votar los más de 5.000 militantes en la capital. Otras voces destacan el trabajo y proyección de Mar Espinar desde que asumió la portavocía del grupo municipal. Antes de este debate deberá celebrarse el congreso regional, recortando el margen para preparar con tiempo este cambio orgánico con un equipo y un proyecto que se pueda ir visibilizando meses antes de la campaña electoral.

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