Sánchez teme incumplir su promesa de rebajar la luz y busca a Macron y a Draghi
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Tensión por la escalada de precios

Sánchez teme incumplir su promesa de rebajar la luz y busca a Macron y a Draghi

El presidente se comprometió a que, al cierre de 2021, los españoles pagarán lo mismo que en 2018 pero la escalada de precios no cesa y el Gobierno se moviliza al más alto nivel en la UE

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un acto de Moncloa. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un acto de Moncloa. (EFE)

Encarrilados los Presupuestos Generales de 2022, que llegarán este miércoles al Congreso y que, según esperan en Moncloa, no deberían acarrear excesivas dificultades en la tramitación parlamentaria, el gran problema que tiene en este momento el Gobierno sobre la mesa es el recibo de la luz. Los precios en el mercado mayorista siguen marcando récords, 226 euros el megavatio hora en el sábado más caro de la historia, y las consecuencias empiezan a notarse también en la industria. Solucionar esta situación es para Pedro Sánchez una "prioridad", según explican a El Confidencial fuentes de su entorno, que enmarcan lo que queda del mes de octubre como un momento clave para cumplir con la promesa política que hizo el presidente de que la factura volverá a niveles de 2018 al cierre del año. A día de hoy, asumen, ese compromiso peligra seriamente.

"El Gobierno se hace cargo de la preocupación social. Y estamos trabajando con un plan para llegar a un compromiso concreto, y es que al final de 2021 los españoles echen la vista atrás y vean que han pagado en la factura de la luz una cuantía similar y semejante a la que pagaron en 2018, descontando la inflación". Estas fueron las palabras exactas de Sánchez hace ya más un mes. Quedaban apenas diez días para aprobar el "plan de choque" que intenta rebajar el precio de la luz, un paquete ambicioso y polémico que llega ahora al Congreso, pero que el propio Gobierno se ha abierto a modificar tras las dudas que ha generado en el sector eléctrico. Ese decreto, asume el Gobierno, se ha quedado incluso insuficiente y hacen falta nuevas "medidas efectivas" para atajar el problema.

"La solución ya no está en nuestra mano, poco más podemos hacer", explican desde Moncloa, sino que tiene que venir "de la Unión Europea". Sánchez ha puesto en marcha una "estrategia" –en el Gobierno huyen de la expresión 'campaña de presión'- para que esa respuesta llegue desde la Comisión Europea. El presidente, explican desde su entorno, se encuentra inmerso en contactos con sus homólogos europeos para intentar atajar un problema que es común a varios países. Las gestiones se iniciaron, afirman estas mismas fuentes, la semana pasada en Eslovenia, al más alto nivel, para intentar avanzar en esa solución conjunta.

Foto: Sánchez con Antonio Costa en el Foro La Toja. (EFE)lo atántico.

La "estrategia" para aprobar un paquete de medidas con el objetivo de una reforma en profundidad del mercado mayorista las inició Sánchez en Eslovenia el pasado miércoles por la noche. Se trataba de una cena informal junto al resto de jefes de Estado y de Gobierno en la que, siempre según Moncloa, el presidente español tomó la iniciativa de proponer una compra de gas conjunta y el impulso de una reserva estratégica. Añaden que la acogida, en general, fue positiva. En esta batalla Sánchez cuenta con el apoyo de Emmanuel Macron, con quien el Gobierno se encuentra en contacto a través de distintas vías. También cuenta con la Grecia de Mitsotakis y con su "amigo Antonio", como definió Sánchez a Costa, el primer ministro portugués. España está intentando sumar a este frente a Italia. No es baladí que Mario Draghi también ejerza presión en Bruselas. Pero, de momento, la respuesta de la Comisión ha sido fría. "Se va a actuar, pero no sobreactuar", dijo el comisario Gentiloni la semana pasada.

Sánchez aprovechó la cena informal en Eslovenia con sus homólogos para lanzar el plan

"El Gobierno ha planteado estas semanas, ante la escalada del precio mayorista y al alza del precio del gas, una serie de medidas bajo un mismo sentido: es un tema europeo porque afecta a todos los países. A algunos con más incidencia, como la Península Ibérica porque somos una isla energética, pero si todos somos vulnerables lo que es evidente es que además de las medidas del Gobierno para amortiguar toda el alza tenemos que dar una solución, una respuesta, europea que permita consolidar la recuperación tras 20 meses de pandemia", expuso Sánchez desde Liubliana.

El hito más importante en el horizonte para el Gobierno, donde se va a dilucidar si la iniciativa de Sánchez tiene efecto y la Comisión mueve ficha, es el Consejo Europeo del próximo 21 y 22 de octubre, presencial. Moncloa, añaden las fuentes consultadas, se está "moviendo" al más alto nivel para llevar a ese cónclave con una posición clara que permita avanzar en una solución más ambiciosa. Las vicepresidentas Nadia Calviño y Teresa Ribera también están ejerciendo su presión con sus homólogos. Y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, participa en la "estrategia".

El Gobierno asume, por tanto, que las medidas para atajar la situación tienen que ser "urgentes" o el margen para cumplir la promesa de Sánchez será menor. "Si no se hace nada a nivel europeo, con estos precios sería imposible" conseguir que el 31 de diciembre el recibo sea similar al de 2018, afirma otra fuente.

En el Ejecutivo no descartan tampoco tener que prolongar más allá del 31 de diciembre las rebajas fiscales en el recibo de la luz, según dejo caer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero en una entrevista publicada este domingo. "Se ha hecho con holgura [el Presupuesto] para que, llegado el caso, la podamos incorporar sin que eso altere el objetivo de déficit".

Cambio de discurso y acercamiento a las eléctricas

Coincidiendo con esta estrategia a nivel europeo, el Gobierno también ha ido girando su discurso hacia las eléctricas. El punto de mayor tensión entre el poder ejecutivo y las grandes compañías del sector fue la polémica frase que pronunció el presidente en su entrevista en TVE: "Se lo pueden permitir", lanzó a Iberdrola, Endesa o Naturgy, entre otras, mientras anunciaba que el decreto que iba a "detraer los beneficios extraordinarios" de estas compañías para redirigirlos a "topar" el recibo del gas. Esas palabras marcaron el inicio de una especie de guerra fría, según asumieron también en el Gobierno.

Pero la situación ha cambiado y Moncloa ha tendido la mano a las eléctricas. Desde la semana pasada, y hasta el miércoles, la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, está recibiendo en su despacho del Ministerio para la Transición Ecológica a los primeros espadas del sector. Se trata de una "ronda de consultas", explica el Gobierno, que busca como objetivo escuchar las propuestas de los actores del sector para abaratar el recibo. El Ejecutivo ha querido que estas reuniones con los CEO energéticos (Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP y Acciona) se conocieran. El momento de mayor tensión se espera este miércoles, en la cita con Ignacio Sánchez Galán, que viene de fichar al concejal socialista Antonio MIguel Carmona como vicepresidente de Iberdrola España, en un claro desafío a Moncloa.

En estos cara a cara, que se están celebrando en el despacho de la vicepresidenta Ribera, las eléctricas vienen planteando diferentes recetas y coincidiendo con el Gobierno en que la "única forma" de caminar hacia la solución del problema pasa por un acuerdo a nivel europeo. La ministra para la Transición Ecológica ha tomado nota de las propuestas que le está haciendo el sector y se ha comprometido a responder por escrito a las mismas, indica una de las compañías citada a estas reuniones.

Encarrilados los Presupuestos Generales de 2022, que llegarán este miércoles al Congreso y que, según esperan en Moncloa, no deberían acarrear excesivas dificultades en la tramitación parlamentaria, el gran problema que tiene en este momento el Gobierno sobre la mesa es el recibo de la luz. Los precios en el mercado mayorista siguen marcando récords, 226 euros el megavatio hora en el sábado más caro de la historia, y las consecuencias empiezan a notarse también en la industria. Solucionar esta situación es para Pedro Sánchez una "prioridad", según explican a El Confidencial fuentes de su entorno, que enmarcan lo que queda del mes de octubre como un momento clave para cumplir con la promesa política que hizo el presidente de que la factura volverá a niveles de 2018 al cierre del año. A día de hoy, asumen, ese compromiso peligra seriamente.

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