La subida de la luz aleja el precio prometido por Sánchez para 2021 pese al plan de choque
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El megavatio supera los 170 euros

La subida de la luz aleja el precio prometido por Sánchez para 2021 pese al plan de choque

El Gobierno cuantifica el impacto de las medidas en una rebaja del coste de la luz del 22%, cifra que coincide con la promesa de Sánchez de pagar el mismo coste de media anual que en 2018

placeholder Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

“Tengo un compromiso firme: que todos los ciudadanos paguen la misma factura de la luz que en el año 2018 descontando el IPC”. Esta es la promesa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la que ‘se la juega’ en la recta final del año en el asunto económico que más preocupa en los hogares. La escalada del precio del gas y de los derechos de emisión de CO2 en los mercados ha provocado un rápido encarecimiento del precio del megavatio que está afectando gravemente a la renta disponible de familias y empresas.

El Gobierno anunció el martes una batería de medidas que reducirán un 22% el precio de la factura. Esta cifra no es casual, sino que coincide prácticamente con la bajada necesaria para cumplir con la promesa de que el precio medio de este año será igual que el de 2018.

Foto: Unas bandadas de estorninos se posan sobre unos cables de electricidad. (EFE)

En concreto, hasta el mes de agosto, el coste de la electricidad fue un 3,1% superior al del año 2018. Si se descuenta que el IPC general fue un 2,2% superior, entonces el sobrecoste que ya han soportado las familias es de un punto. Ya solo quedan tres meses para cerrar el año, lo que significa que es necesaria una gran bajada del precio de la luz en la recta final del año para corregir este desfase, y esta bajada tendría que ser del entorno del 20%. Esto es, un nivel muy próximo a la promesa del Gobierno.

El problema es que el Ejecutivo necesita que el precio de la electricidad se mantenga estable hasta el final del año para que el coste de la materia prima no se coma el efecto de la rebaja de impuestos, como ya ha ocurrido con el IVA. De esta forma, el Gobierno fía su gran promesa a la evolución de los mercados mayoristas y, para su desgracia, el mismo martes ya mostraron su peor cara.

El precio del megavatio hora sufre este miércoles un nuevo incremento, hasta los 172,78 euros, lo que marca un nuevo máximo histórico en una carrera alcista que parece no tener fin. En un solo día, el precio en el mercado mayorista se ha disparado un 12,6%. Con este incremento, el precio medio de septiembre ya ha subido un 35% respecto al mes de agosto. Esta es una dificultad añadida para el Gobierno que no entraba en sus cálculos.

Foto: Pedro Sánchez durante la entrevista en TVE.

Ahora, para cumplir la promesa del precio medio anual, no solo es necesario mantener estable el precio de la luz, sino que el Gobierno necesita devolver el precio del megavatio hora hacia el entorno de los 150 euros y alejarse de los 170 euros actuales. Es cierto que la escalada de precios no puede ser eterna, pero la situación del mercado apunta a que una corrección a corto plazo no parece realista. La tendencia actual parece indicar que la escalada de precios se dirige hacia los 190 euros el megavatio, alejando la esperanza de una recaída hacia los 150 euros, lo que condenaría definitivamente la promesa del Gobierno.

Los mercados internacionales

El principal causante de la subida del coste de la luz es el gas. Primero, porque el sistema marginalista de precios provoca que la energía más cara, esto es, los ciclos combinados, marque el precio al que se retribuye a todas las industrias de producción. El Gobierno ha corregido este sistema de formación de precios recortando los ‘beneficios caídos del cielo’ para las nucleares y renovables. Segundo, porque el encarecimiento de los derechos de emisión acelera más la subida de precios. Y tercero, porque España tiene una elevada dependencia de los ciclos combinados (principalmente gas), que supone casi uno de cada cinco megavatios de producción, de modo que tiene una gran incidencia en la factura final, incluso con el recorte de los ‘beneficios caídos del cielo’.

Foto: Foto: EC Diseño.

Esto explica que la evolución del gas vaya a determinar el futuro del precio de la electricidad a corto plazo, incluso a pesar de las reformas aprobadas por el Gobierno. Los actores de mercado coinciden en señalar que el mercado está ya muy tensionado por factores de oferta y de demanda que se mantendrán durante los próximos meses. Desde el punto de vista de la oferta, porque la pandemia ha lastrado la producción y los países han rebajado sus reservas de gas.

En España, los depósitos de gas están al 72%, un 18% menos que la media de los dos últimos años, y en la UE están al 71%, un 24% menos. Esto implica que la demanda de combustible seguirá siendo elevada durante todo el invierno y que las tensiones de demanda se trasladarán rápidamente a los precios.

Por su parte, el precio de los futuros en los mercados marca una senda alcista hasta el próximo mes de enero. Los contratos con vencimiento en octubre están cotizando actualmente un 3% por encima del precio en el mercado estadounidense, y esta tendencia se mantiene hasta enero, fecha en la que el precio marca una subida del 7%. Esto anticipa que los precios seguirán tensionados en los próximos meses, lo que no dará tregua al coste de la electricidad.

Todos estos factores sumados dificultarán enormemente cumplir la promesa del Gobierno de que el precio de la electricidad este año iguale el registrado en 2018 descontada la inflación. El motivo de fondo es que España necesita algunas reformas estructurales para combatir esta volatilidad en el precio de la factura eléctrica. El país necesita actuar sobre la oferta por dos vías. La primera es aumentar la inversión en energías renovables, que son más baratas por los niveles de eficiencia conseguidos y porque no emiten CO2. La segunda es mejorar la interconexión con el resto de Europa para así poder minimizar el recurso al gas natural importando energía más barata del resto de socios europeos.

“Tengo un compromiso firme: que todos los ciudadanos paguen la misma factura de la luz que en el año 2018 descontando el IPC”. Esta es la promesa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la que ‘se la juega’ en la recta final del año en el asunto económico que más preocupa en los hogares. La escalada del precio del gas y de los derechos de emisión de CO2 en los mercados ha provocado un rápido encarecimiento del precio del megavatio que está afectando gravemente a la renta disponible de familias y empresas.

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