Sánchez omite el varapalo del INE y presiona al PP para aprobar la reforma de pensiones
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Sesión de control al Gobierno

Sánchez omite el varapalo del INE y presiona al PP para aprobar la reforma de pensiones

El presidente intenta desvincularse también de las polémicas sobre la ‘X’ del caso Ghali y la detención de Puigdemont. Junts amenaza con no volver a la Mesa bilateral.

Foto: Pedro Sánchez en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez en el Congreso. (EFE)

El Gobierno intenta pasar de puntillas sobre el varapalo que propinó el Instituto Nacional de Estadística (INE) a las cuentas de Nadia Calviño. El PP ve que el asunto es serio y ha aprovechado la primera sesión de control al Gobierno para presionar a Sánchez y a la vicepresidenta primera con una de las polémicas políticas y económicas que marcará los próximos Presupuestos. En el Ejecutivo de coalición, por su parte, el discurso es muy distinto. Prefieren poner el foco en el debate de este jueves en el que se abordará la reforma de las pensiones que vincula la revalorización de las mismas al IPC. Los populares ya han avisado que no la apoyarán.

El INE rebajó la semana pasada en 1,7 puntos el dato de crecimiento en el segundo trimestre del año, un impacto que recortará más de un punto completo la evolución económica. Pero el Gobierno no le ha dado importancia en la primera comparecencia en el Congreso posterior a las conclusiones del organismo autónomo. Sánchez, de hecho, ha respondido a las críticas de Pablo Casado con un "los españoles están hasta la coronilla de la bronca, los insultos y los gritos".

Sánchez: "Los españoles están hasta la coronilla de la bronca, insultos y gritos"

Casado ha querido que Sánchez respondiera a tres preguntas concretas. Una, sobre el citado INE. "¿Ordenó falsear las cuentas públicas para cuadrar el Presupuesto a martillazos?", le ha inquirido. Segunda cuestión: "¿Es usted la X del caso Ghali?" Casado ha llegado a hablar de un posible "delito de encubrimiento" y otro de "prevaricación". Y, por último, también le ha preguntado si cumplicará con su palabara de traer a Puigdemont ante los tribunales españoles.

Sánchez no ha respondido a ninguna de las tres cuestiones de Casado y ha preferido centrar su respuesta en un discurso diferente: "Hacemos política útil", ha afirmado. El Gobierno, según el presidente, se dedica a "pasar de las abstracciones a las cosas concretas". "Hacemos política en beneficio de la ciudadanía", ha añadido, pidiendo al PP, por segundo miércoles consecutivo, que arrime el hombro, "acepte que están en minoría, cumplan con la Constitución y abandonen la insumisión constitucional".

Gamarra carga contra Calviño

Después del duelo entre el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición llegó el que protagonizan sus primeras espadas. La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, reprochó a Nadia Calviño “la histórica corrección” que hace unos días hizo el INE, “y que deja por los suelos la credibilidad de la economía española”. “Eso se llama manipulación y cualquier ministro en su lugar habría dimitido”, zanjó la popular.

La vicepresidenta primera se defendió asegurando que “a menudo hay revisiones al alza y también a la baja” y achacó el tijeretazo del INE “a las dificultades del trabajo estadístico en pandemia”, advirtiendo a Gamarra de que el INE “no es del Gobierno, sino una institución independiente”. “Tenga cuidado con lo que dice en este hemiciclo, que ya sabemos que ustedes tienen problemas para entender la independencia de los órganos constitucionales y las instituciones”, respondió a la portavoz popular.

Lo que no aclaró la titular de Economía a pesar de la reiterada pregunta de Gamarra fue si el Gobierno mantiene o no su previsión de crecimiento del 6,5% para este año. “Llueve sobre mojado. Usted es como un conductor en sentido contrario y cree que los demás van al revés. ¿Piensa que el Banco de España, el INE, Bruselas se equivocan y usted tiene razón?”, insistió la portavoz del PP. “Ellos obedecen a los datos y usted a los deseos de Sánchez”, zanjó.

Junts se desvincula de la Mesa bilateral

La sesión de control al Gobierno también ha sido escenario de un duelo entre el presidente y Míriam Nogueras, portavoz de Junts. Era el primero tras la detención de Puigdemont. La dirigente catalana habló de una "cacería" al expresident y de "instituciones que abanderan el fascismo", en referencia al Tribunal Supremo. "Hemos visto un putiferio", llegó a pronunciar en sede parlamentaria, palabras que le merecieron el reproche de Meritxell Batet, la presidenta de la cámara baja.

Junts ya habla abiertameente de "diálogo ficticio", de una Mesa bilateral que sirve, bajo su punto de vista, para tener "calladitos" a los catalanes. Para los socios de ERC en el Govern la negociación es una "cortina de humo". "No podemos negociar nada", añadió Nogueras.

Sánchez respondió con un "ni usted mismo se cree lo que está diciendo hoy aquí" y cito el caso del base de la NBA, Kyrie Irving. La estrella de los Nets no se ha vacunado y ha llegado a defender que existe un plan satánico para conectar a los negros a un ordenador. Para el presidente las acusaciones de Junts sobre Puigdemont y el papel jugado por el Gobierno en su detención representan también una elucubración sin fundamento.