El juez reabre el caso por la desaparición de Yéremi Vargas
  1. España
EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El juez reabre el caso por la desaparición de Yéremi Vargas

Los familiares han solicitado que se acuerden nuevas diligencias y el juez emplaza al fiscal a que se pronuncie

Foto: Ithaisa Suárez, madre de Yéremi Vargas. (EFE)
Ithaisa Suárez, madre de Yéremi Vargas. (EFE)

El Juzgado de Instrucción número de 2 de San Bartolomé de Tirajana ha decretado la reapertura del caso de Yéremi Vargas, el niño que desapareció en 2007 cuando jugaba en un descampado cerca de su casa, en la localidad de Vecindario, en Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria). En el auto, al que ha tenido acceso El Confidencial, el juez Juan Manuel Hermo atiende la petición de la familia de retomar la investigación y se dirige a la Fiscalía para que se pronuncie al respecto.

La reapertura llega después de que los padres de Vargas solicitaran el pasado 29 de julio practicar nuevas "diligencias de prueba dirigidas a la identificación de los responsables de los hechos denunciados o averiguación de las circunstancias que rodearon su comisión", explica el auto. Una vez atendida esta petición, el abogado de la familia señala a su vez en un comunicado que confía en que el informe solicitado a la Fiscalía también sea favorable a reabrir las pesquisas.

Foto: Los padres de Yeremi Vargas, en 2018. (EFE)

En el escrito del 29 de julio, al que ha tenido acceso El Confidencial, la familia repasa una serie de indicios sobre la posible participación en los hechos de Antonio Ojeda, también conocido como el Rubio, quien ya fue investigado en el caso. "La única línea de investigación desde la óptica y punto de vista objetivo y subjetivo, científico policial, con rigurosa técnica, es la seguida acerca de Don Antonio Ojeda Bordón, con un descarte absoluto de cualquier otra línea de investigación", argumenta.

El escrito recuerda para ello las declaraciones de dos internos que compartieron prisión con Ojeda cuando este cumplía condena por abusar de un menor: "Se trata de manifestaciones en las que Don Antonio se intentaba exculpar, pero que, en momentos de nerviosismo, llega a confesar, al menos mediante 'lapsus linguae', su participación". La familia destaca en concreto dos afirmaciones que estos internos atribuyen a Ojeda: "El chiquillo llegó muerto" y "lo tuve que desaparecer".

Foto: El padre de Yéremi Vargas, Juan Francisco Vargas. (EFE)

"No tiene nada que ver el hecho de ser introvertido, o parco en palabras, con el hecho imposibilidad de que se pueda llegar a adquirir confianza con alguien, máxime si analizamos todos los elementos circunstanciales, tiempo lugar, etc.", critican frente a la falta de credibilidad que se dio a estos internos. "Estaban en prisión, quizás se sintió seguro para hablar del tema con lo que entendía un amigo en prisión, fueron en ambos casos en momentos de nerviosismo por el estado del otro procedimiento".

Otra cuestión que centra el escrito es la de situar a Ojeda en la localidad de Vecindario el día que se produjo la desaparición del menor: "Lo cierto es que Don Antonio se sitúa él mismo, a través de sus entrevistas policiales, siendo la primera de ellas el 3 de septiembre de 2007, cuando voluntariamente se personó para dar información sobre el caso", sostiene la familia. "Así, él mismo se situaba como testigo, y por lo tanto y necesariamente, tenía que estar en el lugar".

Para reforzar esta idea, el escrito recuerda que "múltiples declaraciones lo situaban como cliente habitual y diario de un bar, de nombre Nisio, que se encontraba en la misma calle Honduras, calle a la cual tenía salida el solar donde desapareció el menor, y que estaba ubicado a escasos metros, siendo incluso posible ver el referido solar desde la puerta de dicho bar". Apoyándose en estos indicios, la familia pide retomar la investigación, petición que ahora ha sido atendida ahora por el juez Juan Manuel Hermo.

Caso Yeremi Vargas Investigación