Puigdemont y Junqueras se vuelven a ver las caras en Waterloo 1.349 días después
  1. España
visita del líder de ERC en Bruselas

Puigdemont y Junqueras se vuelven a ver las caras en Waterloo 1.349 días después

Los dos principales exponentes del independentismo catalán se ven las caras en Bruselas tres años y medio después de las tensas semanas de octubre de 2017

placeholder Foto: De izquierda a derecha, Valtonyc, Meritxell Serret, Carme Forcadell,  Oriol Junqueras, Carles Puigdemont, Dolors Bassa, Raül Romeva y Toni Comín. (EFE)
De izquierda a derecha, Valtonyc, Meritxell Serret, Carme Forcadell, Oriol Junqueras, Carles Puigdemont, Dolors Bassa, Raül Romeva y Toni Comín. (EFE)

Han pasado 1.349 días desde la última vez que Oriol Junqueras y Carles Puigdemont se vieron públicamente. Fue el día de la fallida declaración unilateral de independencia en el Parlament de Cataluña. Desde entonces, los caminos de los por entonces vicepresidente y presidente de la Generalitat tomaron direcciones muy distintas.

El primero se quedó en España, fue enjuiciado y ha pasado los últimos años en prisión. El segundo huyó a Bélgica. Este miércoles 7 de julio, Junqueras y Puigdemont se han vuelto a ver, esta vez a las afueras de Bruselas, en Waterloo, donde el antiguo vicepresidente reside desde al poco tiempo de llegar al país.

Foto: El 'president' de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

Junqueras ha llegado a la residencia de Puigdemont en Waterloo poco después de visitar la delegación de la Generalitat en Bruselas y unas horas después de llegar de Estrasburgo, donde visitó el Parlamento Europeo y se reunió con distintos eurodiputados. En un primer momento se esperaba que el líder de Esquerra fuera a verse las caras con líder de Junts en Estrasburgo, pero, finalmente, el antiguo presidente de la Generalitat decidió no acudir, forzando a que el reencuentro se produjera en las puertas de la llamada 'Casa de la República'.

Forcejeos en el protocolo del encuentro

Las relaciones no son buenas y hasta una simple visita presenta problemas de organización. Los equipos de Junqueras y Puigdemont han tenido que forcejear bastante para acordar el simple protocolo del encuentro.

Junqueras visita a Puigdemont en Waterloo. (Atlas)

El antiguo 'president' no ha abierto la puerta al líder de Esquerra, que ha tenido que entrar solo en la residencia. Unos segundos después, Junqueras y Puigdemont han salido a las escaleras de entrada para una fotografía de familia junto al resto de la comitiva. Desde el entorno del líder de Junts rebajaban minutos antes del encuentro el rango de la reunión, explicando que no se trataba ni mucho menos de una sesión de trabajo o una conversación en la que abordar a fondo las profundas diferencias que dividen a los antiguos número uno y número dos de la Generalitat, sino un encuentro “personal”, una comida distendida en la que Puigdemont ha preparado los postres. Preguntado por si ha habido algún abrazo en el interior de la casa, el líder de Esquerra ha contestado que “uno, dos y tres”.

Reunión, pero no en Estrasburgo

A su salida, Junqueras ha explicado que ha sido una reunión “agradable”. “Ha sido un encuentro de carácter personal para hablar de la situación de los que hemos estado en la prisión, de los que han estado en el exilio, de nuestras familias, y de la represión, también económica”, ha señalado el líder de Esquerra, refiriéndose al Tribunal de Cuentas, que reclama millones de euros a los responsables de la estrategia exterior del ‘procés’. Junqueras ha criticado al Partido Popular por mantener el Tribunal de Cuentas sin renovar mientras tiene casos “escandalosos y tremendos”. “En cambio los perseguidos somos nosotros”, ha criticado.

Junqueras tras encontrarse con Puigdemont: "No ha habido ningún reproche". (Atlas)

“Estamos encantados de reunirnos con todo el mundo, de hablar con todos, también con el 'president' Puigdemont. Si hubiera sido aquí en Estrasburgo hubiese sido un placer, si es en Bélgica también es un placer y será una oportunidad más de hablar con él y de compartir visiones sobre el presente y el futuro”, explicaba Junqueras a su llegada a la Eurocámara.

"No nos hace falta ninguna reconciliación porque por mi parte siempre ha habido toda la voluntad de entendernos”

Las diferencias entre ambos son públicas y todos saben que las relaciones son tensas. Pero el líder de ERC explicaba este martes que no era necesario una “reconciliación” entre los dos: “Por mi parte es un placer tener esta oportunidad, no nos hace falta ninguna reconciliación porque por mi parte siempre ha habido toda la voluntad de entendernos”.

Foto: Imagen de archivo de un acto de ANC en donde aparece Josep Cruanyes (d). (EFE)

A Junqueras le acompañan también en el viaje el antiguo 'conseller' de Exteriores Raül Romeva, que también fue eurodiputado en el pasado y por lo tanto pudo entrar con él este martes al Parlamento Europeo, así como Carme Forcadell, antigua presidenta del Parlament, y la 'exconsellera' de Trabajo Dolors Bassa. Forcadell y Bassa no pudieron entrar en las instalaciones de la Eurocámara. En la fotografía de familia también estaba Valtònyc, el rapero huido de la justicia española también en Bruselas.

Puigdemont, así como los 'exconsellers' Toni Comín y Clara Ponsatí, ocuparon sus escaños en el Parlamento Europeo en enero de 2020 gracias a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) respecto al derecho del propio Junqueras a acceder a su escaño. Sin embargo, el líder de Esquerra, primero en prisión preventiva y después ya inhabilitado tras la sentencia, no tiene acceso a su puesto en la Eurocámara, aunque este martes aseguraba no dar por perdido el asiento.

Bruselas Oriol Junqueras Carles Puigdemont Parlamento de Cataluña Parlamento Europeo Independencia de Cataluña Bélgica Eurodiputados