DESENCUENTRO INSTITUCIONAL

La bronca entre Sanidad y Madrid dinamita la gestión en el epicentro de la pandemia

La diferencia de criterios vuelve a enfrentar a las dos administraciones tras solo cinco días de tregua. Sanidad muestra su disconformidad con las medidas y la CAM denuncia "discriminación"

Foto: Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso se saludan en Sol el lunes pasado. (EFE)
Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso se saludan en Sol el lunes pasado. (EFE)

Solo cinco días después de que se escenificara la supuesta tregua entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid con una reunión en la Puerta del Sol, entre Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, con la segunda oleada del coronavirus completamente desbocada en la región, los puentes entre las dos administraciones parecen haber estallado. La diferencia de criterios —el ministro de Sanidad dejó claro que las medidas tomadas son, a su juicio, insuficientes; mientras que el Ejecutivo regional defiende la "prudencia" en las medidas, tras ampliar las restricciones en ocho áreas más— ha dejado en un limbo la gestión de la pandemia en la capital de España. Por ahora, la Comunidad descarta confinar la región y extender las limitaciones de movilidad a toda la autonomía.

El enfrentamiento institucional de este viernes no tiene muchas similitudes y vuelve a poner en pie de guerra a las dos administraciones, que durante cuatro días parecían estar dispuestas a enterrar la estrategia de confrontación. La evidencia de la ruptura llegó cuando el Ministerio de Sanidad anunció una comparecencia de Salvador Illa a la misma hora que estaba prevista la del viceconsejero del ramo madrileño, Antonio Zapatero, y la directora general de salud pública, Elena Andradas. Todas las miradas estaban puestas en las nuevas medidas madrileñas y el ministro ya había lanzado un mensaje previo el jueves antes de mantener la última reunión semanal del grupo de trabajo covid integrado por ambos gobiernos para poner coto a la epidemia en Madrid.

"Esperamos que actúen con contundencia", avanzó Illa a escasas horas de sentarse en la mesa conjunta. Lo siguiente fue dar la voz de alarma, reconociendo que las medidas de la Comunidad (ampliar las restricciones en ocho zonas más) no se ajustaban para nada a las recomendaciones e indicaciones del Ministerio. La Comunidad desconocía por completo que el ministro saldría ante los medios. Fuentes cercanas a Ayuso insisten en la "contraprogramación clara y desleal" del Ejecutivo central, y ponen el foco una vez más "en la discriminación a la que nos vamos acostumbrando". En la Comunidad ven incomprensible que el Ministerio pida restricciones tan importantes en Madrid y no lo haga en otras zonas de España donde la incidencia acumulada es igual o incluso mayor (como en algunas zonas de Aragón, Castilla La-Mancha o Murcia).

En la Puerta del Sol dan por finalizada la tregua del lunes y consideran que el Gobierno "sigue en una campaña clara contra Madrid y la presidenta". Antonio Zapatero reconoció ante las insistentes preguntas sobre la relación con el Ministerio que la intención es continuar en ese espacio de colaboración inaugurado, recalcando que no se puede tratar "de un espacio de imposición". Aseguró que se pueden dar criterios distintos e incluso un debate técnico sobre las medidas, pero defendió que las decisiones en Madrid responden a la evolución epidemiológica y que se deben tomar "con cautela" en lo que respecta a la afectación socioeconómica de toda la región.

El desencuentro, en todo caso, tiene distintas versiones. En la Comunidad aseguran que el martes, durante la primera reunión del grupo de trabajo, el Ministerio no alzó la voz con las restricciones tomadas Madrid. "Hace una semana tomamos las primeras medidas que afectaban a la movilidad en 37 zonas básicas de salud. El ministro dijo que eran adecuadas. Se pusieron en marcha y no ha habido novedades epidemiológicas. Y hoy nos encontramos con esto", repiten desde el entorno de la presidenta. Según manifiestan los dirigentes regionales, ese martes Illa no hizo ninguna recomendación de actuar con contundencia, y fue el jueves, en el segundo encuentro, "sin aportar nuevos datos que lo justificaran" cuando sugirieron medidas más drásticas.

Desde Sanidad, sin embargo, avanzan que la propuesta de extender las medidas a toda la ciudad había sido comunicada en el marco del Grupo covid-19, la mesa de trabajo conjunta entre ambas administraciones. El homólogo de Salvador Illa en la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, estaba así al corriente, según sostienen, al habérsele trasladado sus recomendaciones, primero de forma verbal, y en las últimas horas, de forma escrita.

Fuentes del Ministerio de Sanidad trasladan que por su parte no van a levantarse de la mesa conjunta creada para coordinarse con la Comunidad de Madrid, pero reconocen desconocer qué hará a partir de ahora la otra parte. La continuidad del espacio de coordinación entre administraciones no está por tanto asegurada, tan solo cinco días después de haberse puesto en marcha con el acuerdo sellado entre Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso en la sede del Gobierno regional. No se descarta tampoco que el Ejecutivo intervenga unilateralmente en la gestión de la pandemia en Madrid. El propio ministro de Sanidad dejó la puerta abierta al ser preguntado sobre la posibilidad de una intervención: "Lo que pasará en los próximos días se irá viendo".

Una intervención conflictiva que, en cualquier caso, se realizaría de forma gradual. Se seguiría así el protocolo indicado en el decreto de nueva normalidad, según el cual "la declaración de actuaciones coordinadas en salud pública corresponderá al Ministerio de Sanidad, previo acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, con audiencia de las comunidades directamente afectadas, salvo en situaciones de urgente necesidad, en cuyo caso se tomarán las medidas que sean estrictamente necesarias y se le informará de manera urgente de las medidas adoptadas".

En la tarde del viernes, el Gobierno activaba los dispositivos necesarios para que un equipo de desinfección pesada de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se desplazase hasta Mercamadrid para llevar a cabo labores de desinfección de las instalaciones. Según informaban desde la Moncloa, "Mercamadrid es un enclave estratégico en el abastecimiento de alimentos para la ciudad de Madrid y de gran importancia para buena parte del país", añadiendo que esta acción "se lleva a cabo porque el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas del Ministerio del Interior ha recibido la solicitud por parte de Mercamadrid, y, siguiendo los cauces y protocolos establecidos, se ha puesto en conocimiento del Ministerio de Defensa".

La cuestión es qué ocurrirá a partir de ahora. Las dos administraciones mantienen su voluntad de seguir en la mesa de trabajo conjunta, pero la primera decisión de la Comunidad ha desoído por completo las recomendaciones del Ministerio. Lo que sí hizo Madrid fue solicitar apoyo militar y policial para labores sanitarias de desinfección, rastreo, realización de test y control de las restricciones y de las cuarentenas a la población. Está por ver si continúan las reuniones de las administraciones y si el Gobierno central se plantea tomar medidas ulteriores o intensificar las recomendaciones. Fuentes de la Comunidad insisten en que las medidas se irán tomando de forma paulatina con los datos en la mano y mantienen su negativa a cerrar la capital.

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