NEGOCIACIONES DE LOS PRESUPUESTOS

La irrupción de los 4 críticos del PDeCAT amenaza la vía Cs: "Son independentistas"

En la formación de Arrimadas, entienden que cualquier negociación con los cuatro diputados que han roto con Puigdemont dificulta su acercamiento: "Son igual de independentistas", repiten

Foto: La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, en el Palacio de la Moncloa. (EFE)
La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, en el Palacio de la Moncloa. (EFE)

La ruptura efectiva entre Junts per Catalunya y PDeCAT ha abierto la puerta a que los cuatro diputados que pertenecen al segundo partido se comporten de forma autónoma, mostrando incluso su predisposición a negociar los Presupuestos y otras leyes relevantes en el Congreso. Una pieza inesperada que hace todavía más imprevisible la aritmética parlamentaria y la elección del Gobierno de Pedro Sánchez. Los cuatro diputados que han roto con Puigdemont —Ferran Bel, Sergi Miquel, Concepció Cañadell y Genís Boadella— están convencidos de recuperar la posición pactista heredada de Convergència y reniegan del bloqueo constante impuesto desde Waterloo.

A medida que grupos y diputados sueltos se abren a negociar las cuentas púbicas, Sánchez gana bolsas de oxígeno. No solo eso: cuantos más actores entren en la ecuación, más se devalúa el peso que pueden llegar a tener todos ellos. Las exigencias no valen igual si hay alternativas.

En todo caso, la irrupción de estos cuatro diputados catalanes puede poner patas arriba el escenario actual. Sobre todo, después de que tanto Ciudadanos como ERC hayan puesto las cartas encima de la mesa. El grupo de Inés Arrimadas está convencido de influir en los Presupuestos y hasta acepta sentarse a negociar con Unidas Podemos como parte del Gobierno. Eso sí, la línea roja está puesta en Gabriel Rufián. “Es una vía o la otra. El presidente tendrá que elegir”, repiten fuentes del partido. La cuestión es que la linea roja no solo mira a los republicanos sino al independentismo. De ahí que la negociación con los cuatro diputados del PDeCAT pueda amenazar la vía naranja por la que, 'a priori', Moncloa apuesta más claramente a día de hoy.

"Parece bastante incompatible. Son diputados independentistas. Y punto. Así lo vemos"

En la cúpula de Arrimadas no esconden que estas conversaciones pueden ser un problema y alterarán la negociación. “Parece bastante incompatible cualquier cosa que puedan hablar con ellos y con nosotros”, aseguran desde el grupo parlamentario. Dirigentes cercanos a la presidenta del partido zanjan el asunto: “Son diputados independentistas. Así lo vemos”.

A pesar del debate generado en torno a la fotografía o no con Unidas Podemos, y siendo evidente que a la dirección naranja le incomoda tener que sentarse con el partido de Iglesias, este diario ya avanzó que asumen que el Gobierno de coalición es el que es. “Ojalá no estuviera Podemos. Pero Sánchez eligió pactar con ellos. Nosotros preferimos hablar con el PSOE, pero si gobiernan en coalición, asumimos que no podemos evitarlos constantemente”, explican, “y así tendremos oportunidad de decirles abiertamente lo que pensamos y luchar para alejar sus postulados y hacer unos Presupuestos más moderados y más sensatos”.

Lo que no parece cuadrarles es el movimiento de la posconvergencia. Dudan, basados en su experiencia en Cataluña, de lo que pueda pasar al final. Aunque los diputados que permanecen en el PDeCAT (cuatro de los ocho que hay en el Congreso) parecen tener clara la división y su voluntad de empezar a hacer pública esa escisión (negociando los Presupuestos, pero también desmarcándose de Puigdemont en la medida de lo posible), en Ciudadanos defienden que el independentismo siempre, “de una u otra manera”, vuelve a unirse. Están convencidos, además, de que en la negociación con Sánchez pondrán encima de la mesa las prioridades del secesionismo.

De hecho, hace solo unos días, el presidente del Gobierno reconoció en una entrevista en TVE que el compromiso de reformar el Código Penal “es firme”, en un claro guiño al PDeCAT. Preguntado sobre si el Ejecutivo retomará la reforma de los delitos de sedición y rebelión, Sánchez insistió en que el Ministerio de Justicia trabaja a día de hoy en ello, avanzando que “algunas sentencias europeas nos han señalado cuáles son los déficits de nuestro Código Penal cuando hablamos de este tipo de delitos. Nuestro compromiso es actualizarlos, modernizarlos y revisarlos”, concluyó.

Aunque es enrevesado, los cuatro diputados catalanes permiten incluso una suma en la que ni Ciudadanos ni ERC son necesarios. Implicaría, eso sí, el voto afirmativo de prácticamente el resto de diputados (PNV, Más País, Compromís, BNG, Nueva Canarias, PRC y Teruel Existe, además de EH Bildu), a no ser que consiguiera una abstención en el otro lado de la balanza logrando más síes que noes (que es lo que implica una mayoría simple).

El portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal. (EFE)
El portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal. (EFE)

No parece tampoco que sea la primera opción de Unidas Podemos, empeñada en que los Presupuestos salgan adelante con la mayoría de la investidura, y que exige dejar dentro de la ecuación a los republicanos catalanes con Rufián al frente. Iglesias sí quiere trabajar por que Ciudadanos finalmente no esté en las conversaciones presupuestarias, pero en el lado socialista muchos se inclinan por la opción más estable, de la mano del PNV y otros diputados hasta alcanzar los números necesarios.

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