su gestor en suiza confiesa

Juan Carlos I viajó a Bahréin con la excusa de la F1 días antes de ingresar 1,5 M de su emir

El monarca visitó Bahréin solo tres semanas antes de presentarse en Ginebra, según su gestor financiero, con una maleta llena de dinero regalado por la máxima autoridad de ese emirato

Foto: El rey Juan Carlos junto al patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, en el Circuito de Bahréin, el 14 de marzo de 2010. (EFE)
El rey Juan Carlos junto al patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, en el Circuito de Bahréin, el 14 de marzo de 2010. (EFE)

El presunto gestor financiero de Juan Carlos I, Arturo Fasana, ha confesado que el 7 de abril de 2010 ingresó en una cuenta controlada por el monarca 1,9 millones de dólares (1,57 millones de euros al cambio de la época) que el propio rey le entregó en persona en una maleta. Según Fasana, Juan Carlos I le explicó que los fondos se los había dado el emir de Bahréin, Hamad bin Isa al Jalifa. El fiscal del Cantón de Ginebra, Yves Bertossa, investiga la declaración en el marco de una macrocausa contra el supuesto blanqueo de fondos de la Casa Real a través del sistema financiero helvético, como publicó 'El País' este viernes. Pero hay indicios que corroboran su veracidad.

Solo unos días antes de que Fasana ingresara esos 1,9 millones de dólares de Juan Carlos I en una cuenta del banco Mirabaud en Suiza, el rey visitó precisamente Bahréin. Sobre el papel, el motivo de su desplazamiento fue asistir al primer gran premio del mundial de Fórmula 1, que se disputó el fin de semana del 14 de marzo de 2010 en ese diminuto emirato del Golfo. El monarca saludó a los tres pilotos españoles que disputaron el campeonato esa temporada —Fernando Alonso, Pedro de la Rosa y Jaime Alguersuari— y visitó el box de la primera escudería nacional en la F1, Hispania Racing Team.

La agencia Efe capturó el paseo del rey por el 'paddock' y, antes de que comenzara la prueba, concedió incluso una breve entrevista a La Sexta, la cadena que emitió la prueba en España. "Si usted lo pasaba mal viendo las carreras, a partir de ahora va a sufrir mucho más", le preguntó el periodista Antonio Lobato, por la gran presencia de españoles en la competición. "Bueno, en fin, ayudaremos todos", respondió el rey. "¿Qué le ha dicho a Fernando? ¿Cómo está?", preguntó de nuevo Lobato. "Nada, que nos veremos en el podio", comentó el rey.

Las imágenes apuntalan ahora la versión de Fasana. Sitúan a Juan Carlos I en Bahréin solo unos días antes de que supuestamente reconociera a su gestor suizo que la máxima autoridad de ese emirato le había entregado una maleta con 1,9 millones de dólares. Como informó 'El País', el presunto testaferro del monarca relató a la fiscalía que, un día de 2010, el rey le telefoneó para decirle que quería almorzar con él en su casa de Ginebra. Ya durante la comida, el monarca le explicó que el rey Hamad bin Isa al Jalifa le había regalado el dinero y le pidió que se encargara de ingresarlo en un banco. Fasana contactó entonces con Mirabaud y solicitó el ingreso. La entrada de los fondos se produjo finalmente el 7 de abril de 2010, apenas tres semanas después del premio de F1.

El rey Juan Carlos, en el Circuito Internacional de Bahréin, el 14 de marzo de 2010. (EFE)
El rey Juan Carlos, en el Circuito Internacional de Bahréin, el 14 de marzo de 2010. (EFE)

El dinero quedó alojado en una cuenta controlada por una instrumental panameña, Lucum Foundation, que fue constituida el 31 de mayo 2008 por el propio Fasana y el abogado Dante Canonica para ocultar la relación del padre de Felipe VI con esa entidad financiera. Los 1,9 millones de Bahréin no fueron los primeros fondos en llegar a ese depósito. El 8 de agosto de 2008, la Fundación Lucum recibió una transferencia de 100 millones de dólares (64 millones de euros al cambio del momento) del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí, una cantidad que también tenía su origen en un supuesto regalo, en esa ocasión, del rey Abdulá.

Los apuntes de la cuenta de Mirabaud reflejan que el dinero de Bahréin y Arabia Saudí fue utilizado por el rey emérito para asumir todo tipo de gastos hasta que, en septiembre de 2012, cinco meses después del accidente en Botsuana, transfirió los últimos 65 millones de dólares que quedaban en el depósito a su entonces amante, Corinna Larsen, y disolvió Lucum Foundation.

Además de Juan Carlos I, en los estatutos privados de Lucum Foundation también figuró como beneficiario Felipe VI y el resto de la familia real. El pasado marzo, tras desvelarse esta información, el actual rey de España emitió un comunicado para anunciar que había decidido rechazar la herencia de su padre y que dejaba a este sin asignación presupuestaria.

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