RECIBIÓ 100 MILLONES DE ARABIA SAUDÍ

Felipe VI figuró como beneficiario de una cuenta en Suiza para toda la familia real

El rey fue segundo beneficiario de la fundación panameña con la que Juan Carlos controló una cuenta en Suiza que llegó a albergar 100 millones de dólares transferidos por Arabia Saudí en 2008

Foto: El rey Juan Carlos, la reina Sofía y Felipe VI, en una recepción oficial al Rey Abdulá en 2007. (EFE)
El rey Juan Carlos, la reina Sofía y Felipe VI, en una recepción oficial al Rey Abdulá en 2007. (EFE)

Nuevas revelaciones sobre el presunto patrimonio oculto de Juan Carlos I apuntan directamente a su hijo Felipe VI. El actual jefe del Estado figura como segundo beneficiario de la fundación que creó en 2008 el rey emérito para ocultar un supuesto regalo de Arabia Saudí por valor de 100 millones de dólares, unos 64 millones de euros al cambio de la época. Los fondos habrían permanecido en una cuenta suiza hasta septiembre de 2012, cuando el rey Juan Carlos transfirió los últimos 65 millones de dólares (41,6 millones de euros) a su examante Corinna Larsen.

La clave es la entidad panameña Lucum Foundation, constituida el 31 de mayo de 2008 para controlar una cuenta en el banco suizo Mirabaud que solo unos días después, el 8 de agosto, recibió 100 millones de dólares del Ministerio de Finanzas saudí. Al frente de la fundación figuraban el abogado Dante Canonica y el gestor Arturo Fasana, ambos con oficina en territorio helvético. La fiscalía de ese país ha descubierto que el beneficiario de esa mercantil y, por tanto, verdadero titular del depósito bancario fue Juan Carlos I.

Felipe VI mantuvo supuestamente su vínculo con la fundación hasta que esta fue clausurada en septiembre de 2012

Documentos a los que ha tenido acceso ahora el diario británico 'The Telegraph' y confirmados por este diario implican también ahora a Felipe VI. El monarca figuraría en Lucum Foundation como segundo beneficiario de la instrumental. En el momento en el que fue elegido para ese cargo, aún era Príncipe de Asturias. Según los estatutos de la mercantil, era el elegido para convertirse en administrador de los fondos en caso de fallecimiento de Juan Carlos I. "El segundo beneficiario debe proporcionar manutención durante toda su vida a todos los miembros de la familia real" y "satisfacer cualquier petición razonable de su madre, sus hermanas y sus hijos", reproduce el periódico inglés. Es decir, que todos los integrantes de la Casa del Rey, incluidas las infantas Leonor y Sofía, fueron potenciales beneficiarias del dinero.

Felipe VI mantuvo supuestamente su vínculo con la fundación hasta que esta fue clausurada en septiembre de 2012. Dos años después, Juan Carlos I abdicó y el heredero fue proclamado nuevo rey de España. Un portavoz oficial de Zarzuela declinó hacer comentarios sobre la revelación. Tampoco se ha pronunciado sobre las noticias conocidas en los últimos días.

La existencia de los fondos no trascendió hasta hace dos semanas. El fiscal del cantón de Ginebra, Yves Bertossa, investiga desde 2018 el presunto pago de una comisión al rey emérito por la adjudicación de las obras del AVE Meca-Medina a un consorcio integrado por 12 empresas españolas. Las pesquisas le han llevado a descubrir la existencia de una fundación de Liechtenstein controlada por un primo lejano del monarca, Álvaro de Orleans, que controló una cuenta en el banco Credit Suisse desde la que salieron fondos para gastos privados del anterior jefe del Estado. Pero en el marco de esa investigación ha acabado aflorando una segunda fundación panameña con un trasiego de fondos aún más extraño.

Tras la entrada de los 100 millones de dólares de Riad en Lucum en agosto de 2008, se produjeron varias retiradas de fondos para supuestos gastos en España de la familia real. El dinero siguió bajando hasta que, en septiembre de 2012, el rey Juan Carlos decidió supuestamente donarle los últimos 65 millones de dólares que quedaban en el depósito a la que había sido su pareja, la empresaria alemana Corinna Larsen. Acto seguido, la fundación panameña fue disuelta.

El fiscal Bertossa trata de averiguar si los 100 millones abonados en secreto por Riad están relacionados con la adjudicación del llamado AVE del desierto al consorcio español en octubre de 2011. Fuentes consultadas descartan esa conexión y apuntan a que el regalo de Arabia Saudí está relacionado en realidad con varios acuerdos y condecoraciones que se produjeron en fechas anteriores.

En concreto, en junio de 2007, el rey Juan Carlos concedió al rey Abdulá el collar del Toisón de Oro, el más alto reconocimiento que el monarca podía otorgar a título personal. Y en julio de 2008 se produjo la firma de un acuerdo bilateral de cooperación en todos los ámbitos y la celebración de una conferencia interreligiosa en Madrid que contribuyeron a presentar al temible régimen saudí, una de las peores dictaduras del mundo, como un país abierto, tolerante y respetuoso con los derechos humanos.

Tanto la Fiscalía Anticorrupción como el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional se han puesto en contacto con las autoridades judiciales suizas para reclamar la información sobre estas cuentas.

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