Sanidad instruye a los médicos para trabajar hasta sin mascarillas por la falta de material
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LAS COMUNIDADES CRITICAN EL REPARTO

Sanidad instruye a los médicos para trabajar hasta sin mascarillas por la falta de material

El ministerio envía a los hospitales un documento de emergencia ante la escasez de equipos de protección. El Gobierno se incauta de material y el sector privado frena las importaciones

Foto: Sanidad instruye a los médicos para trabajar hasta sin mascarillas por la falta de material
Sanidad instruye a los médicos para trabajar hasta sin mascarillas por la falta de material

No hay material. Ni el más básico. España afronta la peor epidemia en un siglo sin mascarillas, test de diagnóstico, ni equipos de protección suficientes para los sanitarios. Además, la actuación de la Guardia Civil de intervenir 150.000 mascarillas de una empresa ha frenado las importaciones del sector privado. La precariedad es tal que el ministerio envió ayer a los hospitales un documento para el manejo de enfermos, al que ha tenido acceso este diario, que incluye la opción de que la relación entre sanitarios y pacientes se haga sin mascarillas. En algunos centros, como en Soria, han empezado a usar bolsas de basura para protegerse.

El documento 'Medidas excepcionales ante la posible escasez de EPI: estrategias alternativas en situación de crisis' está fechado el martes y va dirigido a los profesionales sanitarios. Detalla las posibilidades ante la falta de material y "plantea alternativas y posibles estrategias ante la escasez de equipos de protección individual (EPI) en situación de crisis" para una "aplicación excepcional". El documento admite que, "ante la situación de escasez", los EPI "son tan limitados que ya no es posible aplicar de forma rutinaria las recomendaciones existentes".

El documento prevé casos en los que no haya mascarillas, para lo que pide una distancia de dos metros entre médico y paciente. También contempla la reutilización de material. Los profesionales han recibido alarmados el texto. "Seguimos necesitando material. Necesitamos mascarillas FP2 y FP3. Los técnicos de rayos hacen los TAC a los enfermos de Covid sin ningún tipo de protección. Los sanitarios no dan abasto", avisaba la sección de Comisiones Obreras del Hospital Severo Ochoa de Leganés, al sur de Madrid.

El portavoz de Sanidad, Fernando Simón, admitió en su rueda de prensa diaria la falta de material. Aunque señaló que estaba en camino, como los test, fue cauto sobre los plazos: "Es posible que en los próximos días tengamos suficientes EPI para no ir con esta tensión día a día. Es un problema que nos afecta a todos los países. Parece ser que en breve podríamos estar en esta línea, pero hay que ser prudentes".

El decreto de alarma ha puesto a disposición del Ministerio de Sanidad todo el material disponible para luchar contra el coronavirus, incluido el que hay en manos privadas. El ministerio ya ha repartido un millón de mascarillas. Pero eso ha tenido un efecto rebote. Después de que la Guardia Civil se incautara de 150.000 mascarillas en una empresa en Jaén, lo que ha conseguido es cortar en seco la importación. Lo explica un distribuidor que pide el anonimato: "Hace meses exportamos material a China porque ellos lo necesitaban. Ahora, ellos nos ofrecen millones de mascarillas y geles hidroalcohólicos, pero nadie los va a traer para que se lo incauten. Tenía un pedido de millones de mascarillas que he bloqueado. Se lo vendería a Sanidad, pero no hay forma de contactar con ellos y la comunidad autónoma me dice que ya no es su competencia".

Un empresario andaluz del sector de las mascarillas cree que la solución es licitar un concurso extraordinario para comprar el material. “Nadie va a comprar para el suministro en España de mascarillas FP2 o FP3 si al final te lo confiscan en la frontera o al llegar a tu almacén”. Hay distribuidores que pagan el 50% al efectuar el pedido y el resto al recoger el material. “Pero nadie va a arriesgar dinero con la posibilidad de perderlo todo. También al tomar el control sanitario el Gobierno central, las comunidades autónomas van a dejar de comprar el material del día a día”. Las empresas demandan una licitación urgente para que no se queden fuera de la ley.

"Lo de la fábrica de Jaén con las mascarillas quirúrgicas requisadas es un claro aviso a navegantes del Ministerio de Sanidad. Hay gente que tiene material y no lo quiere traer a España porque lo van a confiscar", señalan fuentes del sector. La especulación es un hecho. Las mascarillas de tipo FP2 que antes costaban un euro, ahora cuestan, de media, tres euros la unidad. En la rueda de prensa del comité de la lucha contra el Covid-19, los representantes de Sanidad y la Guardia Civil se pasaron la responsabilidad sobre esa operación. Simón pasó la palabra al máximo responsable del Instituto Armado, que dejó claro que ellos actuaron por orden de Sanidad.

La falta de material ha desatado los recelos entre las comunidades autónomas, que se dicen agraviadas por el ministerio, la única autoridad desde que se declaró el estado de alarma. Aunque Simón negó que hubiera agravios, Andalucía, por ejemplo, pidió al Gobierno que le devuelva las 150.000 mascarillas decomisadas en Jaén. "El ministerio está redistribuyendo, pero todas las comunidades están siendo abastecidas. Todos esos movimientos han sido largamente compensados. No se le está retirando ningún material a ninguna comunidad", afirmó Simón.

La semana pasada, la Comunidad de Madrid lanzó un SOS al Gobierno pidiendo material y ayer Cataluña criticó la gestión. La consejera de Salud de la Generalitat, Alba Vergès, denunció interferencias: "Nos constan intervenciones en empresas y centros sanitarios, que han recibido mensajes asegurando que el material se tiene que centralizar". "Nuestros profesionales tienen que tener el material, y así lo he hecho saber al ministro de Sanidad". "No puede ser ni entenderemos que se quieran parar pedidos o se quieran requisar", añadió, informa Marcos Lamelas.

A estas protestas se ha sumado el alcalde de Igualada, Marc Castells, que ha acusado “a Madrid” de bloquear en el hospital de su ciudad —donde se afronta el mayor brote de Cataluña— el envío de mascarillas. "Hay 4.000 mascarillas preparadas para ser enviadas al Hospital de Igualada y están paradas en Madrid. Deben estar pendientes de algún trámite o inspector que autorice este envío", lamentó en rueda de prensa. A partir de estas declaraciones, ha habido un aluvión de críticas de políticos independentistas contra el centralismo que supone la declaración del estado de alarma.

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