LA GUARDIA CIVIL AMENAZA CON MULTAS

Un entierro, una barbacoa y un centro de culto: Haro, zona cero del virus en España

Dos semanas después de un entierro, la localidad riojana es la más expuesta al coronavirus. El rastro de la enfermedad lleva a Vitoria y a un centro evangélico

Foto: Varios agentes de la Guardia Civil notifican, puerta a puerta, a los vecinos la obligación de permanecer en sus casas. (EFE)
Varios agentes de la Guardia Civil notifican, puerta a puerta, a los vecinos la obligación de permanecer en sus casas. (EFE)

Haro se ha convertido en la zona cero del coronavirus en España. La localidad de La Rioja, de 11.000 habitantes y conocida por sus bodegas, ha sido la primera con barrios en cuarentena, con guardias civiles con trajes especiales entregando notificaciones a vecinos afectados amenazando con multas a quienes abandonen el hogar. Aunque el pueblo vive con relativa normalidad la situación, sobre la zona se ha juntado la tormenta perfecta.

[Última hora del coronavirus Covid-19]

Todo comenzó el 23 de febrero. Hace ahora catorce días. Fue en un velatorio en Vitoria. Allí se reúnen más de 100 allegados de un hombre de unos cuarenta años de edad al que despiden en un tanatorio de la ciudad y en el entierro que tiene lugar al día siguiente. En ese grupo hay “cerca de una treintena vecinos de Haro”. También “una pareja de Vitoria que había estado en Italia". Así lo explican algunos de los presentes.

Sanidad presume, a la vista de los casos positivos que acaban confirmándose con el paso de las horas ante los servicios de salud de País Vasco y La Rioja, que es allí donde se inicia la expansión más fulgurante del Covid 19 en España hasta el momento.

El caso empieza a destacar en los listados oficiales que detallan el crecimiento de la epidemia el 2 de marzo, después de haber atendido en el Hospital Santiago Apóstol de Miranda a un jarrero afincado en Casalarreina, a seis kilómetros de Haro, y de 52 años que acudió a la cita, como muchos de sus familiares con domicilio en la localidad jarrera. Acudió al servicio de Urgencias ese domingo, primero de marzo. Es el primer ‘positivo’ de una línea de expansión en la que empieza a trabajarse de forma inmediata.

Vista general de una calle de la localidad de Haro. (EFE)
Vista general de una calle de la localidad de Haro. (EFE)

Queda constancia de que mantuvo contacto con gente de su entorno en una barbacoa, con motivo de la celebración de un cumpleaños, y se somete a cuarentena a todos los presentes. También a los vecinos con los que podría haberse relacionado en el municipio donde vive con su familia, sujetos a las mismas medidas de prevención. Alguno se confirma positivo, igualmente, y queda recluido en su domicilio. Se sondea en los controles del Servicio Riojano de Salud al constatarse que requirió atención en el Centro de Salud, días antes, y se somete a prueba a los profesionales sanitarios que habían examinado su estado cuando nada parecía señalar a la gripe de Wuhan. Todos son ellos son sometidos a análisis e inician el periodo de aislamiento en sus domicilios, como medida de prevención. En ese grupo aislado hay hasta cuatro galenos, según fuentes próximas al caso.

Lo que parece pasar bajo radar en un primer momento es que el hombre ingresado en el centro mirandés no es el único que resultó contagiado en esas dos citas, y que el virus parece haber tomado posición en otros de los asistentes al velatorio, primero, y al funeral, después.

Es una línea de investigación que señala a otro lugar de reunión donde se sospecha que también podría haberse propagado, igualmente, dentro de un entorno muy restringido: se trata de un lugar de culto evangelista al que asisten varias decenas de feligreses todas las tardes, de lunes a viernes, según apuntan diversas fuentes.

El sábado se dispararon las alarmas

También allí y entre los potenciales afectados se aplican las medidas de control para evitar la propagación de la enfermedad, situando en estado de confinamiento a cerca de cuarenta personas, obligadas a cumplir con los protocolos de seguimiento, en virtud de las pautas que reciben de las autoridades sanitarias.

Es durante la tarde del jueves y la mañana del viernes cuando afloran los datos que confirman la eclosión de ese contagio colectivo que sufrió el varón que permanece ingresado en el centro de Miranda y buena parte de los recluidos en sus domicilios. Entonces ya se ha confirmado la existencia de un menor de edad con positivo, un alumno de cuarto de primaria del colegio. La Rioja dobla en un solo días sus estadísticas y suma, a los 17 positivos registrados hasta entonces, 21 más. EL número sigue subiendo: 38 el sábado y 55 el domingo a falta del último recuento.

La presencia de vehículos policiales en pleno centro de la ciudad acentúa aún más el clima de preocupación

Se encienden todas las alarmas ayer sábado, después de haberse anunciado la restricción de acceso al Centro de Salud de Haro y el cierre de los consultorios de la comarca, la suspensión de las actividades públicas en recintos cerrados y de las competiciones deportivas, que podrían celebrarse a puerta cerrada si se realizase en instalaciones abiertas. No las infantiles, que quedan anuladas. El sábado, Sanidad ya habla de poner en cuarentena "un pequeño barrio" en Haro.

Pese a que Haro, conocido por su turismo de bodegas y rodeado de lánguidos viñedos, vive en aparente normalidad, empiezan a circular bulos y noticias inquietantes: primero circula la falsa huida del varón del Hospital Santiago Apóstol de Miranda. El domingo, los Grupos de Acción Rápida de la Guardia Civil se despliegan por la localidad con trajes NBQ (de especial protección) a entregar notificaciones a los obligados a permanecer en cuarentena, muchos de ellos de etnia gitana. La nota advierte de altas multas a quienes incumplan. Pese a estas medidas, el Ministerio de Sanidad insistió el domingo en que no se trata de una cuarentena.

La presencia de vehículos policiales en pleno centro de la ciudad, para controlar dos domicilios de las calles Conde de Haro y el Arrabal, y la salida de una de las confinadas para ser atendida en el Hospital San Pedro de Logroño, con la asistencia de varias ambulancias medicalizadas, acentúa aún más ese clima de preocupación y hasta de sospecha. Ahora que se cumplen dos semanas del primer caso, el periodo de incubación de la enfermedad, algunos que estuvieron en el funeral ya tienen su análisis negativo para el coronavirus. Mientras, España mira a Haro.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios