Las observaciones del ministerio de Campo

Justicia exigió corregir un tercio de la ley Montero por errores de bulto

Un total de 15 artículos de 61 y seis de las disposiciones finales de las 22 fueron enmendados por el Ministerio de Juan Carlos Campo

Foto: El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. (EFE)
El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. (EFE)

El texto de la discordia sobre las libertades sexuales elaborado por el departamento que dirige Irene Montero provocó un malestar de tal calibre en el Ministerio de Justicia que desembocó en la elaboración de un extenso documento con objeciones que abarcan un tercio de la ley completa. Un total de 15 artículos de 61 y seis de las disposiciones finales de las 22 de las que dispone el anteproyecto que aún se encuentra bajo revisión fueron enmendados por su compañero en el Ejecutivo Juan Carlos Campo, según especifica el escrito que recoge estas numerosas objeciones al que ha tenido acceso El Confidencial.

El informe, que refleja la opinión de Justicia en términos de especial dureza, critica a lo largo de casi 30 páginas que la ley propuesta es "una norma programática que no contiene proposiciones imperativas ni establece mecanismos suficientes para asegurar su aplicación". "No resulta adecuada la técnica legislativa empleada", dice el documento que reprocha a Igualdad su forma errática de incluir regulaciones, saltando sin sentido aparente de los artículos a las disposiciones adicionales, o la introducción de contenidos que no requieren rango de ley y para los que bastaría un impulso de "política pública".

La propuesta que ahora tendrán que revisar los órganos consultivos y las Cortes no deja clara -dice Justicia- la delimitación entre esta ley y la de Violencia de Género. "La voluntad codificadora de tocar casi todos los temas relacionados con la materia ha inspirado numerosos artículos que carecen, en realidad, de contenido normativo alguno, asegura. Como ejemplo plantea el artículo 12 en el que dice únicamente que la información y la asistencia social son básicas. "El precepto es una proposición descriptiva o desiderativa", reprocha el escrito.

No faltan las críticas técnicas. Se mezclan las materias orgánicas con las ordinarias, por ejemplo y, lo que es más grave, "se plantean cuestiones que afectarán gravemente a la seguridad jurídica, fruto de la compartición en dos textos con ámbitos superpuestos de redacciones idénticas". "Se ruega encarecidamente su estudio de nuevo de forma sosegada", llega a decir el documento que indica que algunos artículos extienden a violencia sexual supuestos que no lo son.

También pone de manifiesto "duplicidades normativas innecesarias". Por ejemplo, ocho artículos disponen que el sistema escolar debe incluir determinados valores y no es hasta la parte final cuando se introducen las reforma precisas para implementarlas. El criterio, además, "no es uniforme", supone "una peregrinación" e incluye "una pléyade de artículos de carácter autonómico que complicarían su tramitación".

También pone el acento en cuestiones formales. Faltan mayúsculas donde debe haberlas, hay dobles espacios innecesarios, referencias numéricas que tienen que ir en letra. "Se recomienda evitar palabras aceptadas por la RAE y no otras como 'autodetermina' o 'revictimizar'", dice. Sobran negritas y cursivas y han de revisarse las enumeraciones y referencias más concretas a artículos de la Constitución.

"Tipos penales inexistentes", "referencias a conductas que no tienen necesariamente naturaleza sexual", "errores en el concepto de género", continúa enumerando el texto que alerta sobre cuestiones como el sinsentido de que en unas ocasiones la norma se haga extensiva a hombres y mujeres y otras solo a mujeres. De lo más grande al detalle, el documento indica que se cita erróneamente las oficinas de asistencia a las víctimas a las que se llama "de atención". Se confunde también a los fiscales con tribunales o se señala la alusión a una "difusión pública de la verdad" imposible de articular.

En el caso de algunas modificaciones, como la del artículo 84 del Código Penal, se indica que "carecen por completo de sentido" o bien que son "irrelevantes" o "absolutamente inadecuadas". "No se entiende el porqué de la modificación", dicen las observaciones de Justicia que critica una excesiva homogeneización de las conductas tipificadas.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
20 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios