LA FISCALIDAD PROGRESIVA, EN EL CENTRO

PSOE y Podemos recuperan el pacto de los PGE como base para el acuerdo de gobierno

La subida progresiva del salario mínimo interprofesional para que al final de la legislatura se sitúe en el 60% del salario medio —sobre 1.200 euros— será otra de las banderas de la acción de gobierno

Foto: Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en Moncloa. (Reuters)
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en Moncloa. (Reuters)

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias están perfilando junto a sus respectivos equipos las líneas programáticas del Gobierno de coalición en base al pacto presupuestario que ambos cerraron en octubre del pasado año. Un acuerdo de legislatura más que presupuestario, al contener medidas que trascendían el ámbito de los PGE, que finalmente no se llegó a ejecutar al decaer los presupuestos en el Congreso y que ahora se ha retomado como punto de partida. Según explican fuentes cercanas a las negociaciones, la fiscalidad progresiva será uno de los pilares del acuerdo para financiar políticas sociales que refuercen el Estado de bienestar, incluyendo una subida del impuesto de sociedades y creación de algún nuevo tributo, que según lo que se está poniendo sobre la mesa podría materializarse en un impuesto de patrimonio a las grandes fortunas o la denominada tasa Google a las grandes tecnológicas, así como un mayor control sobre sicavs y socimis.

La subida progresiva del salario mínimo interprofesional (SMI) para que al final de la legislatura se sitúe en el 60% del salario medio —alrededor de 1.200 euros— será otra de las banderas de la acción de Gobierno. Asimismo, entre los objetivos que se están discutiendo con base en aquel primer acuerdo que supuso el primer gran consenso entre PSOE y Unidas Podemos se encuentra un aumento significativo de las ayudas a la dependencia; el apoyo a la ley de violencias sexuales propuesta por Podemos; mejorar las becas y reducir de las tasas universitarias; desarrollar el modelo de transición energética o recuperación del subsidio por desempleo para mayores de 52 años. Más resistencias se están presentando durante las negociaciones en materia de vivienda o de bajada de la factura de la luz.

Iglesias reconocía la pasada semana en una carta a la militancia que la participación del partido morado en el Ejecutivo será en "minoría", por lo que "nos encontraremos muchos límites y contradicciones, y en el que tendremos que ceder en muchas cosas". En esta línea recordaba a los suyos que "los avances que más merecen la pena no se consiguen a la primera" y también reformulaba su célebre cita del congreso fundacional de Vistalegre apuntando que "el cielo se toma con perseverancia". Con todo, el mantra de estas negociaciones se concreta en "combinar la amplia experiencia de gobierno del PSOE y la valentía de Unidas Podemos".

Desde Unidas Podemos ya señalaron el pasado mes de febrero, antes de llevar los fallidos PGE al Congreso, una serie de incumplimientos de aquel acuerdo. La regulación de los precios de los alquileres fue uno de los principales, pero también señaló la falta de medidas para bajar la factura de la luz; la bajada de la cuota de autónomos a los que menos ganan o la prohibición de la publicidad de las casas de apuestas. Sobre esto último, el preacuerdo firmado por Sánchez e Iglesias incluye en su segundo punto la voluntad de "controlar la extensión de las casas de apuestas".

El secretario general de Podemos avanzaba este lunes a través de un artículo publicado en 'The Guardian' que "el próximo Gobierno de España que el PSOE y Unidas Podemos vamos a formar juntos" deberá defender "los derechos sociales y proteger las libertades y el Estado del bienestar como mejor garantía frente al auge de la extrema derecha". Un texto en el que volvía a insistir en que "la combinación de la amplia experiencia de gobierno del PSOE y la valentía de Unidas Podemos, como fuerza política que nació del empuje de las plazas con el movimiento 15-M, puede hacer de nuestro próximo gobierno un referente europeo e internacional".

La previsión de los negociadores pasa por mantener en cuarentena el organigrama del Gobierno de coalición hasta no materializar el acuerdo programático. Además de la decena de medidas contenidas en el preacuerdo, la portavoz de Podemos Noelia Vera admitía que "se puede desempolvar el pacto de los PGE para ver por dónde van los tiros". Una vez cerrado, añadía, se irán desengranando las competencias que corresponderán a cada fuerza de Gobierno. Desde Izquierda Unida también han lanzado una consulta a su militancia para ratificar la entrada de alguno de sus miembros en un ejecutivo de coalición "en base al preacuerdo programático de diez puntos y al último acuerdo de Presupuestos Generales del Estado".

Al contrario que el acuerdo presupuestario, el documento del preacuerdo no baja al detalle y simplemente condensa cuáles serán los ejes "prioritarios" de actuación: combatir la precariedad en el mercado laboral y garantizar un trabajo "digno, estable y de calidad"; trabajar por la "regeneración y luchar contra la corrupción", proteger los servicios públicos (especialmente la educación, la sanidad y la dependencia), blindar las pensiones, consagrar la vivienda "como derecho" y apostar por la ciencia; luchar contra el cambio climático y procurar una transición ecológica justa; fortalecer a pymes y autónomos e impulsar la reindustrialización y el sector primario; implantar nuevos derechos (eutanasia), salvaguardar la diversidad y preservar la memoria histórica; asegurar la cultura como derecho y fomentar el deporte; aprobar un paquete de políticas feministas (combate contra la violencia de género, permisos de paternidad iguales e intransferibles, igualdad retributiva...); revertir la despoblación y apoyar la España vaciada, y buscar la justicia fiscal y el equilibrio presupuestario.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios