Descarta un gobierno en coalición

El PSOE dice que a Podemos le será "muy difícil" rechazar su propuesta de gobierno

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, considera que hay tiempo para evitar unas nuevas elecciones en noviembre: su propuesta de gobierno progresista

Foto: Pedro Sánchez y Carmen Calvo en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez y Carmen Calvo en el Congreso. (EFE)

Ni elecciones, ni gobierno en coalición. La solución que propone el presidente en funciones, Pedro Sánchez, pasa por "una tercera vía": formar un gobierno progresista con un programa común y con el respaldo de socios como Unidas Podemos que permita, no solo su investidura, sino el desarrollo estable de la legislatura. Es más, dados los criterios que se han aplicado de forma transversal a las distintas políticas en el paquete de 300 medidas que presentará esta semana, considera que a Unidas Podemos le será "muy difícil" de rechazar.

"Entre unas elecciones y un Gobierno de coalición hay una alternativa, una tercera vía, que es un Gobierno con un programa común progresista. Es lo que hemos estado haciendo durante este último mes de agosto", afirma en una entrevista en el diario 'El País'. Sánchez presentará este martes esa batería de medidas al conjunto de la sociedad civil y, "singularmente", al grupo parlamentario de Pablo Iglesias con el objetivo de ganarse su apoyo "necesario para que la legislatura eche a andar y tengamos ese Gobierno progresista que votaron los españoles".

El presidente en funciones trata de allanar el terreno para lograr el acuerdo con Unidas Podemos y asegura que su propuesta programática está "muy en sintonía" con las políticas que ha planteado la formación morada, por lo que le será "muy difícil" de rechazar", recoge Efe.

Esta propuesta, que Sánchez presentará el martes en un acto público, pretende ser la base de un acuerdo programático e introduce en las políticas criterios de "mayor justicia social, fiscal y ecológica" y sitúa "la emergencia climática y la transición ecológica de la economía como uno de los capítulos de prioridad". Pero antes de presentar su oferta programática, el presidente en funciones informará con detalle a la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y de "los pasos" que se darán a continuación.

Entre las medidas que, según fuentes de Podemos, no deberán faltar en la propuesta está la derogación de la reforma laboral de 2012, la regulación de los precios del alquiler, garantías en el derecho a la vivienda y asunción de responsabilidades en transición ecológica para que esta legislatura haya una ley de cambio climático. También es previsible que el documento recoja propuestas que garanticen el empleo digno y estable, la apuesta por los servicios públicos, y dedique un capítulo destacado al feminismo y las políticas de igualdad.

Propuesta abierta a negociación

El PSOE ha dejado claro que se trata de una propuesta abierta, "que admite debate y que podrá ser ampliada en las conversaciones que se produzcan en próximas fechas". Y las primeras en producirse serán el miércoles cuando Sánchez viaje a Cantabria, donde participará en un curso de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo y mantendrá un encuentro con el Gobierno autonómico de Miguel Ángel Revilla (PRC).

En esta reunión, Sánchez abordará con los regionalistas cántabros el apoyo a la investidura, voto con el que ya contó en la fallida del mes de julio. Entonces, el PRC ya dejó claro que su voto estaba condicionado a inversiones para mejorar las infraestructuras, en particular el AVE. El Ministerio de Fomento ya ha dado el primer paso y ha licitado la redacción del estudio para el nuevo tren que conectará Bilbao y Santander.

Sánchez aprovechará el viaje para reunirse también con el PNV el mismo miércoles. En la agenda del presidente en funciones queda por definir la cita con los independentistas catalanes que, por el momento, no han sido contactados. En la segunda semana de septiembre tendrán lugar las reuniones con los "partidos de carácter nacional", empezando por el líder de Unidas Podemos.

Negociaciones a contrarreloj

El presidente en funciones tiene apenas tres semanas para lograr el apoyo necesario para su investidura o los españoles deberán volver a las urnas el 10 de noviembre. La estrategia de estirar los plazos que está siguiendo Sánchez apunta a un desenlace en el último momento y está dejando sin margen de maniobra la labor constitucional del rey Felipe VI: celebrar una nueva ronda de consultas y constatar si hay posibilidades de que forme Gobierno.

Por el momento, los pasos dados por Sánchez desde la fallida investidura en julio han sido criticados por el PP y reprochados por Unidas Podemos. Desde la formación popular, su líder Pablo Casado, cuestiona la estrategia del PSOE para negociar con Unidas Podemos argumentando que los pactos regionales sí le sirven, al tiempo que ignora a la formación de Iglesias para el Congreso.

El líder de Podemos, en tanto, ha reprochado a Sánchez que no hayan buscado contacto con su formación durante todo el mes de agosto y cuestiona si su intención es ir a nuevas elecciones o forzar un acuerdo en el último minuto.

El presidente en funciones mantiene que hay tiempo hasta el 23 de septiembre para negociar los puntos esenciales del programa común progresista y recuerda que en sus Gobiernos siempre ha habido ministros independientes. No cree posible volver a una propuesta de Gobierno de coalición, como mantiene en estos momentos Unidas Podemos, porque esa incorporación ha quedado totalmente descartada ante la convicción, fruto de las anteriores conversaciones, de que se trataría de un Gobierno falto de cohesión.

"Si al final el 10 de noviembre tenemos que ir a elecciones, los progresistas de este país van a apostar con mayor contundencia por el PSOE", ha asegurado. En este sentido, el presidente está convencido de que los votantes de izquierdas apostarán "por un programa progresista" y querrán "cuatro años de estabilidad".

Podemos es optimista

Como respuesta a las declaraciones del presidente, este domingo Podemos también ha querido dejar clara su postura que es algo más optimista que la de Pedro Sánchez, aunque coincide en algo: todavía hay tiempo. Podemos ha afirmado en un comunicado que aún queda tiempo para negociar un "Gobierno de coalición progresista" y ha reprochado al PSOE que prefiera acudir de nuevo a elecciones "para regocijo de la derecha y la extrema derecha".

La formación encabezada por Pablo Iglesias ha defendido que un gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos "es lo que la mayoría desea". Además, Podemos destaca que los Gobiernos de coalición son "casi la norma y no la excepción" tanto en Europa como en España. Según los datos de la formación morada, 20 de 28 ejecutivos europeos y 13 de los 17 autonómicos lo son.

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