piden 11 años de cárcel para él

Rosell insinúa que comenzaron a investigarle por el Barça: "Antes nunca fui a un juzgado"

Junto a Rosell, en el banquillo se sientan su mujer Marta Pineda, su socio Joan Besolí, el cuñado de este Antonio Ramos, su amigo José Colomer y su presunto testaferro Sahe Ohanessian

Foto: El expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, en el banquillo de los acusados. (EFE)
El expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, en el banquillo de los acusados. (EFE)

"El escrito de acusación de la Fiscalía tiene tantos errores y falsedades que no voy a contestarle". Con estas palabras ha comenzado la declaración del expresidente del Barça, Sandro Rosell, ante la Audiencia Nacional, un interrogatorio en el que solo ha respondido a las preguntas de su defensa. El Ministerio Público solicita 11 años de prisión y una multa de 59 millones de euros para él al considerar que lideró una organización criminal que, entre 2006 y 2011, blanqueó cerca de 20 millones de euros del que fuera presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Terra Teixeira, una acusación que él ha negado este martes: "Antes de ser presidente del Barça no había acudido nunca a un juzgado", ha asegurado ante el tribunal, insinuando así que el juicio responde a una persecución por liderar el club de fútbol.

Junto a Rosell, en el banquillo se sientan su mujer Marta Pineda, su socio Joan Besolí, el cuñado de este Antonio Ramos, su amigo José Colomer y su presunto testaferro Sahe Ohanessian. El escrito de acusación sostiene que los seis conformaron "una estructura estable reforzada por vínculos de amistad y parentesco" que persiguió el "común propósito de obtener importantes beneficios económicos como contraprestación a los riesgos que corrían con su ilícita actividad", una supuesta trama que habría operado en Brasil, Andorra y España.

Rosell ha comenzado explicando su trayectoria profesional hasta el 2003, año en que se presentó junto a Joan Laporta para liderar el Barça: "Apareció una campaña electoral en el Barça y en casa somos muy del Barça...". Tras escuchar esta afirmación, la presidenta del tribunal, Concepción Espejel, le ha cortado en seco porque "las afinidades familiares" carecen de interés para el juicio. "Se me va la olla con estas cosas. Cuando hablo del Barça saltan las emociones", se ha excusado entonces Rosell, quien no ha dudado en seguir hablando sobre su etapa como vicepresidente del equipo entre 2003 y 2005 pese a la advertencia: "A los dos años no me entiendo con el presidente [Laporta], así que dimito y me voy hasta 2010, que vuelvo a presentarme y ganamos [se convierte en presidente]. En 2014 dimito otra vez básicamente por amenazas a mi familia".

Una vez finalizado el repaso a su currículum, Rosell ha comenzado a responder a las preguntas sobre las tres supuestas operaciones de blanqueo que denuncia la Fiscalía: la que se centra en Uptrend Developement, la sociedad participada por Rosell y Besolí que hizo de intermediaria en los contratos de derechos audiovisuales para la emisión de partidos de la selección de Brasil; la que aborda la "venta simulada" de Bonus Sport Marketing, una empresa de Rosell y su mujer que con un capital de 4.000 euros fue comprada en 2011 por una mercantil libanesa a cambio de más de 13,5 millones de euros, y la que gira en torno al contrato obtenido por Nike para la esponsorización de la Confederación de Fútbol de Brasil.

Sandro Rosell durante su declaración ante la Audiencia Nacional. (Foto: EC)
Sandro Rosell durante su declaración ante la Audiencia Nacional. (Foto: EC)

Respecto a la primera de las operaciones investigadas, en la que Rosell actuó como intermediario con la empresa Uptrend y adquirió los derechos de televisión de los partidos amistosos de Brasil para la compañía árabe International Sports Events Company (ISE), el expresidente del Barça ha asegurado que “no hubo comisiones ni legales ni ilegales, solo retribuciones a mi empresa”. Según ha explicado, las negociaciones entre la Confederación Brasileña de Fútbol e ISE "duraron entre cinco y seis meses" y “fue exitoso para todo el mundo”, una versión que su defensa ha apoyado con una serie de correos que se cruzaron Rosell y la sociedad árabe para negociar los términos. “No le exigí a Teixeira el pago de ninguna comisión”, ha sentenciado el empresario.

Preguntado por cómo se calcularon los honorarios que debía pagarle ISE por conseguir este contrato, Rosell ha declarado que hicieron una proyección de lo que "ellos iban a sacar de beneficio" con los derechos televisivos. Aunque en un principió se pactó que le pagarían 8,3 millones de euros, el empresario ha asegurado que finalmente solo recibió 5,8 porque rescindió el contrato al presentarse a las elecciones del Barça, dinero que le fue transferido a una cuenta bancaria de Uptrend en Andorra. "Monté la sociedad en Andorra por razones fiscales, pero cuando me presenté a las elecciones hice la declaración voluntaria de beneficios y dividendos que me correspondía", ha defendido Rosell, criticando además que el Ministerio Público mantiene en su escrito que cobró 8,3 millones y que "este es uno de los errores graves que tienen, entre otros muchos".

Al hablar sobre esta cuenta en Andorra, Rosell ha subrayado que sus empresas han sido objeto de más de 50 inspecciones de la Agencia Tributaria: "Cada año ha tenido inspección de IRPF y patrimonio y en todas mis empresas he tenido inspecciones de IVA. No solo yo, sino todo mi entorno. Ha sido increibe", ha denunciado. Llegados a ese punto, su presidencia en el Barça ha vuelto a aflorar en la declaración: "Antes de ser presidente del Barça no había acudido nunca a un juzgado, pero cuando lo he sido, he recibido tres denuncias de la Fiscalía", ha criticado, apuntando además a que su entorno ya le advirtió de que pondrían el foco sobre él por ponerse al frente del equipo.

Cerrado el capítulo de Andorra, su defensa ha puesto entonces el foco en la "venta simulada" de su empresa BSM a una mercantil libanesa que, de acuerdo con la Fiscalía, se produjo a cambio de más de 13,5 millones de euros: "Yo ya dije que iba a vender BSM si ganaba las elecciones al Barça", ha defendido Rosell, asegurando además que la compañía era "un bombón". Según ha explicado, los auditores le pusieron a BSM el precio de 12 millones, lo que le permitió llegar a un primer acuerdo con un grupo saudí para la venta: "Cuando estaba todo cerrado lo anuncio públicamente, pero al cabo de dos semanas estalla la primavera árabe y el grupo saudí, que tenía un acuerdo con ISE e iba a comprar mi empresa, decide no comprar", ha sostenido. Ante este problema, Rosell ha explicado que solo recibió 6,5 millones y que transfirió entonces BSM al libanés Sahe Ohanessian para que se hiciera cargo de ella. "Es absolutamente falso que este señor sea un testaferro mío", ha dicho tajante el expresidente del Barça.

También ha negado durante su declaración que el dinero que recibió en 2009 del presidente de la CBF fuera una mordida por los contratos logrados, para lo que ha asegurado que se lo devolvió en 2012. Rosell ha sostenido en este sentido que se trataba de un préstamo para una operación inmobiliaria en Andorra que resultó fallida, por lo que reinvirtió el dinero en otros fines y finalmente se lo devolvió tres años después. "No tengo nada que esconder, soy inocente de todo lo que me imputa la Fiscalía y siempre voy a defender mi honor y por supuesto que puedo poner todo mi patrimonio como garantía", ha asegurado al final del interrogatorio.

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