ENLAZANDO CARGOS PÚBLICOS DESDE JÓVENES

Montón y Casado, fruto de las juventudes de partido: "Ahí importa trepar, no estudiar"

Los dos políticos señalados por sus másteres comparten una biografía de precocidad política y licenciatura tardía. Los políticos dicen que este perfil es necesario pero escasea la visión profesional

Foto: Congreso nacional del PP. (EFE)
Congreso nacional del PP. (EFE)

Los casos de Carmen Montón y Pablo Casado y sus másteres irregulares en la Universidad Rey Juan Carlos tienen incluso más similitudes de las aparentes. Ambos comparten una biografía de precocidad política en las juventudes de sus partidos, un ascenso con cargos públicos sin acabar la universidad, una licenciatura tardía y un máster para embellecer el currículo ya siendo cargos públicos. Los políticos de PSOE y PP comparten ser el síntoma de un sistema de acceso a la política, el de las juventudes, que crea profesionales de la política sin salida fuera de ella y que bloquea el acceso a independientes. De estas juventudes vienen estos másteres.

Montón y Casado, fruto de las juventudes de partido: "Ahí importa trepar, no estudiar"

Un exdirigente popular que ha ocupado responsabilidades en política resume los perfiles de Casado y Montón: "Es gente que entra de joven en política y aprende de sus mayores a apuñalar al rival y a ganar un congreso del partido. Eso lo hacen bien, pero es lo único que saben. Ahí solo importa trepar, no estudiar". Pasados los años y ya en política se dan cuenta del problema que tienen: "Entonces se acomplejan porque están tratando todo el día con altos funcionarios y gente de la empresa privada y buscan que les pongan sellos en el currículo". Esos sellos son másteres como los de Casado y Montón, pero también el de Cristina Cifuentes, que entró en la Asamblea de Madrid en 1991, con 27 años.

Las biografías de Casado y Montón son paralelas: comenzaron en las juventudes de sus partidos, cargos públicos muy jóvenes y licenciaturas tardías

Carmen Montón nació en Burjassot (Valencia) en 1976. Se afilió a las Juventudes Socialistas con 16 años y con 23 ya era concejala de Cultura de su pueblo, un puesto que antes había ocupado su padre, profesor de Geografía y también socialista. Montón estaba estudiando Medicina en Valencia, pero fue ascendiendo en Juventudes y en el PSOE. Primero fue secretaria de Movimientos Sociales y ONG en el PSPV-PSOE, y en 2004, con 28 años, entró de diputada en el Congreso. Sus fichas en el Congreso la muestran como estudiante hasta que, en 2010, con 34 años, acabó la carrera y pasó a figurar como licenciada.

En ese momento se matriculó en el máster de la Rey Juan Carlos. Lo hizo en el Instituto de Derecho Público, un peculiar centro adscrito a esta universidad pública del sur de Madrid pero con autonomía financiera. El alma del IDP era Enrique Álvarez Conde, un catedrático de Constitucional que se maneja con desparpajo entre los políticos. Él es afín al PP, pero su número dos, Laura Nuño, es de Comisiones Obreras y ha ido en alguna lista de IU. El IDP se llevaba bien con todo el mundo, tocaba todas las puertas.

Nuño, un referente de los estudios de género, acababa de montar el máster en Estudios Interdisciplinares de Género, y en ese entorno de mujeres feministas del PSOE —son los años de la Ley de Igualdad, Ley del Aborto...—, fue bien recibido. Nuño llegó a montar un grado de estudios de género que cerró por falta de alumnos. Montón, que entonces no sabía mucho del tema, ha afirmado que cursó el máster por inquietud, que no tenía ninguna necesidad: "Me apunté a un máster para estar mejor formada, desarrollar mejor mi labor parlamentaria". Con el título bajo el brazo, Montón siguió su carrera política: diputada, consejera valenciana de Sanidad y finalmente ministra tras apoyar a Pedro Sánchez en las primarias frente a la apuesta de Ximo Puig por Susana Díaz.

Pablo Casado es cinco años más joven. Nacido en Palencia en 1981, también se dedicó pronto a la política. Con 18 años empezó a estudiar Derecho y Económicas en Icade, pero los que se sentaban junto a él cuentan que no era lo suyo. Tenía labia pero no estudiaba, y los jesuitas no perdonan. En 2003 se afilió al PP y en 2005 era líder de Nuevas Generaciones en la Comunidad de Madrid. Dos años después dejó Icade y pasó al Instituto Cardenal Cisneros, un centro adscrito a la Complutense con fama de dar facilidades a alumnos conocidos de Madrid.

Una reunión de Juventudes Socialistas. (EFE)
Una reunión de Juventudes Socialistas. (EFE)

Como desveló el diario 'El Mundo', aprobó 12 de las 25 asignaturas de Derecho en solo un año, el mismo en que salió elegido diputado regional. Cuentan que Esperanza Aguirre, que tenía un ejército de cargos procedentes de Nuevas Generaciones sin más experiencia vital que el partido, le empujó a que sacara la carrera, que no podía ir por la vida —política— sin título colgando en el despacho oficial. Después otuvo un grado en Administración y Dirección de Empresas en la Rey Juan Carlos.

Después, y mientras ascendía en política, Casado comenzó a embellecer su currículo. Hizo lo que él llamaba posgrados por Harvard y Georgetown —que en realidad eran cursos de días en Madrid— y un máster en el IDP, el de Derecho Autonómico, el mismo que Cristina Cifuentes: "He tenido la inquietud de seguir formándome, de hacer posgrados en la cuestión en la que yo luego me he especializado parlamentariamente". La jueza que ha investigado el caso máster concluyó que se lo habían regalado y elevó el caso al Supremo para que decida, dado que es aforado.

A un joven que le gusta la política y entra en Juventudes o en Nuevas Generaciones le gusta tanto la política que le dedica mucho tiempo

Entre los dos másteres hay algunas diferencias, claro. El de Casado es sospechoso por el alto número de convalidaciones que le dio la universidad, pero es anterior al de Montón y eso le beneficia, porque la normativa no estaba clara. El trabajo fin de máster de Montón está jalonado de plagios y Casado se niega a enseñar el suyo. Montón ha dimitido 26 horas después de que se publicara su máster y Casado fue elegido líder del PP cuando los compromisarios ya sabían del problema. Sostiene que no dimitirá incluso si le investiga el Supremo, y Soraya Sáenz de Santamaría ya ha tirado la toalla de que vaya a caer.

Pero aun así, las vidas paralelas de Casado y Montón, su precoz inicio en política, su tardía licenciatura y sus sospechosos másteres después dejan una pregunta: ¿son casos aislados o hijos de un sistema, el de las canteras de los partidos, que crean perfiles así? No son dos cualquiera. Ella era ministra y él, presidente del PP. En privado, muchos políticos critican este sistema, pero pocos quieren hablar con nombres y apellidos. Sí lo hizo Ana Botella cuando en 2013 declaró: "Suprimiría las nuevas generaciones de los partidos". Argumentaba que, con 20 años, un aspirante a político "tiene que estar estudiando, trabajando o formándose".

Estos perfiles son necesarios en democracia. Lo malo es que los partidos acaban generando con ellos unas barreras de entrada brutales a la política

Un cargo socialista que pide el anonimato reflexiona sobre el problema de las juventudes de los partidos —PSOE y PP, porque Podemos y Ciudadanos no tienen este problema, no todavía—: "A un joven de 20 años que le gusta la política y entra en Juventudes o en Nuevas Generaciones, le gusta tanto la política que le dedica mucho tiempo. Tanto, que normalmente los currículos son mediocres, porque el tiempo va al partido, que es lo que le gusta. Es como un deportista que estudia: prioriza lo que más le gusta".

Este considera que no hay tanto un cálculo de querer vivir de la política como una evolución natural: "Simplemente te metes, disfrutas, vas ocupando poder, responsabilidad y de una manera un poco inconsciente, pues vas dejando otras cosas, entre ellas reduces los estudios. Luego te hacen concejal, diputado provincial y, cuando te das cuenta del problema, tienes 40 años y ves que has encadenado puestos de responsabilidad y que no tienes experiencia fuera de la política. Te vas liando y ya no puedes salir".

Carmen Montón, tras su dimisión. (EFE)
Carmen Montón, tras su dimisión. (EFE)

Es entonces, a las edades de Casado y Montón, cuando la política se hace una necesidad. "Esa gente mata por seguir en política. No los puedes desalojar, simplemente porque no tienen otra salida". La política es tremendamente adictiva —que le pregunten a Manuela Carmena, que con 74 años va a repetir de candidata a la alcaldía—. Pero algunos pueden llegar a dejarla, aunque les cueste, si tienen otra opción profesional. Es el caso de Soraya Sáenz de Santamaría, que a pesar de las incompatibilidades que frenan su paso a la empresa privada siempre tiene su plaza de abogada del Estado.

Ellos han presentado sus títulos como algo inocuo e innecesario, y que por lo tanto si hubo alguna irregularidad, fue sin maldad. Isidoro Tapia reflexionó sobre eso en este diario. "Los másteres de los políticos no son un adorno superfluo: embellecen el currículo para aparentar una imagen de profesionales formados y exitosos cuando, en realidad, carecen de una carrera profesional alternativa a la política".

Pablo Casado, en el Congreso. (EFE)
Pablo Casado, en el Congreso. (EFE)

Un cargo socialista cree que el problema no es tanto que existan Casados y Montones, sino el número que hay y que sean perfiles ya casi exclusivos. Susana Díaz, por ejemplo, cumple ese patrón. Pero también Juanma Moreno, Antonio Sanz... Obviamente, no son todos los diputados ni políticos, pero no son tampoco una anomalía. "Estas personas que dedican tanto tiempo a la política de jóvenes saben mucho de organización política pero les falta una visión profesional. En la cúspide del Gobierno, además de conocer la política, necesitas otra cosa. Aun así, son necesarias en democracia. Lo malo es que los partidos acaban generando con ellas unas barreras de entrada brutales. El problema no es que haya personas así, que es necesario, sino que quien no ha pasado por ese proceso es muy difícil que entre en política en algún momento de su vida".

Según este dirigente, la solución no es llenar la política de independientes, cuyo nombramiento a menudo sale rana. "Soy muy escéptico con los profesionales que aterrizan en política. A esos les faltan esas habilidades de dirección política. Lo que pasa es que es difícil crear perfiles intermedios, profesionales que conozcan también la política". Entre las barreras de entrada y las dificultades de retornar a la vida privada después de pasar por la Administración, la política española —al menos en el PSOE y PP— está prácticamente reducida a un coto de funcionarios y políticos procedentes de Juventudes.

La nueva política, Podemos y Ciudadanos, sí ha oxigenado eso. "En Podemos tienen una base intelectual y formación fuerte. Otra cosa son las cosas que dicen", ironiza este político del PP. Cuando este diario entrevistó a Raimundo Viejo, el diputado políglota, un licenciado en Geografía e Historia y doctor en Ciencias Políticas que ha dado clases en Chicago, New Haven y Barcelona y que tiene un escaño por En Comú Podem, un socialista se preguntó: "¿Cómo no tenemos nosotros en el Congreso a esta gente?".

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
23 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios