en pleno escándalo por los audios de corinna

Ni prostíbulos junto al Congreso ni desvíos de fondos: Sanz Roldán, contra Villarejo

El director del CNI ratificará hoy amparado por la Abogacía del Estado su denuncia por injurias contra el comisario y alegará que el policía se excedió en su derecho a la crítica contra el general

Foto: Félix Sanz Roldán y Juan Carlos I, en un acto público. (EFE)
Félix Sanz Roldán y Juan Carlos I, en un acto público. (EFE)

El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, comparecerá hoy ante el Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid en calidad de testigo y perjudicado para ratificar la denuncia que interpuso la Fiscalía de Madrid contra el comisario jubilado José Manuel Villarejo por supuestas calumnias e injurias al máximo responsable de los servicios secretos españoles. Sanz Roldán, que estará representado legalmente por la Abogacía del Estado, alegará que Villarejo le atribuyó una serie de hechos delictivos sin la más mínima prueba y que eso "excede el derecho a la crítica" contra una persona pública como es el general.

La comparecencia del director del CNI se produce después de que el organismo interpusiera un escrito —en el que se quejaba de la actuación del comisario— ante la Fiscalía General del Estado, que lo derivó al ministerio público madrileño, que tras recibirlo interpuso una denuncia ante los juzgados de plaza de Castilla. Esta última señalaba que Villarejo había acusado a Sanz Roldán de estar envuelto en una retahíla de asuntos "disparatados", según la acusación, en el marco de otra denuncia previa que el funcionario policial había interpuesto ante el Juzgado número 2 de la Audiencia Nacional contra el general y que fue archivada sin siquiera practicar diligencias por este último órgano e incluso por la Sala de lo Penal del alto tribunal.

En su escrito, Villarejo aseguró que Sanz Roldán había ordenado montar un prostíbulo en los alrededores del Congreso de los Diputados en el que los camareros serían supuestamente espías que pretendían enterarse de los gustos sexuales de los políticos con el objetivo de tener información que luego pudiera utilizarse para otros fines. Además, el comisario acusó al máximo responsable de la inteligencia española de quedarse con parte del rescate de dos periodistas del diario 'El Mundo' que habían sido secuestrados y, entre media docena de acusaciones más, incluso señaló a Sanz Roldán por haber amenazado a la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, amiga del Rey emérito.

La Abogacía del Estado, que se ha unido a la Fiscalía como acusación en representación de Sanz Roldán después de que el Juzgado 48 se lo ofreciera, entiende al igual que el ministerio público que la Audiencia Nacional ya archivó de plano todos esos asuntos por entender que no tenían ni pies ni cabeza y que por lo tanto solo se decían para desacreditar la figura del director del CNI. Ambas acusaciones entienden que el general es un personaje público y como tal tiene restringido su derecho al honor y puede ser objeto de determinadas críticas. Sin embargo, las mencionadas atribuciones realizadas por Villarejo, consideran Fiscalía y Abogacía, exceden esa crítica asumible y se introducen en el ámbito delictivo de las figuras de la calumnia y la injuria.

El comisario jubilado José Manuel Villarejo, durante el programa de Jordi Évole. (La Sexta)
El comisario jubilado José Manuel Villarejo, durante el programa de Jordi Évole. (La Sexta)

Un caso diferente al de Nicolás

La denuncia de la Fiscalía contra Villarejo podría asemejarse a la que en su momento interpuso la Abogacía en nombre del CNI contra el joven Francisco Nicolás Gómez Iglesias después de que este acusara en dos entrevistas en sendos medios de comunicación al centro de inteligencia de pinchar teléfonos sin orden judicial. La Audiencia Provincial de Madrid ratificó la semana pasada finalmente el archivo decretado por el Juzgado Penal 16 de Madrid al entender que el CNI no podía considerarse objeto de injurias o calumnias por no ser una persona física.

En este caso, sin embargo, las acusaciones no fueron contra el organismo, sino contra la figura de su máximo dirigente, lo que haría en principio inviable el argumento esgrimido por el Juzgado Penal 16 y centraría el debate jurídico en la posibilidad de que las palabras de Villarejo fueran consideradas un exceso del derecho de crítica, como defenderán Fiscalía y Abogacía, o por el contrario formaran parte de lo que se puede atribuir a un personaje público. La defensa de Villarejo, por su parte, podría esgrimir que las acusaciones fueron vertidas en el ámbito estrictamente judicial, aunque cierto es que algunas de ellas fueron también insinuadas en la entrevista que el comisario concedió al programa televisivo de Jordi Évole.

En este contexto, hace dos semanas, los periódicos digitales 'Ok Diario y 'El Español' hicieron públicas las conversaciones que Villarejo grabó en 2015 a la princesa Corinna en la casa londinense de esta última cuando fue a verla junto al expresidente de Telefónica Juan Villalonga. En estos audios, Corinna acusa al Rey emérito de tener cuentas en Suiza y de llevarse comisiones de constructoras españolas. Además, afirma que Sanz Roldán la amenazó cuando acompañó al monarca herido de su viaje a Botsuana en 2012, que es uno de los puntos que recoge Villarejo en la denuncia que interpuso ante el Juzgado Central 2 que fue rápidamente archivada.

No en vano, los audios podrían servir procesalmente a la defensa del comisario para argumentar que al menos una de las afirmaciones que hacía contra Sanz Roldán en su escrito tienen visos de verosimilitud, de ahí que haya quien durante estos días ha asegurado que han sido filtrados por el entorno del propio Villarejo para sostener su estrategia de defensa en la causa abierta por el Juzgado número 48. Los representantes procesales del comisario, sin embargo, negaron este extremo y no existen pruebas documentales de que haya sucedido lo contrario.

Corinna zu Sayn-Wittgenstein, con el príncipe Carlos y Bob Colacello. (Getty Images)
Corinna zu Sayn-Wittgenstein, con el príncipe Carlos y Bob Colacello. (Getty Images)

El punto de las amenazas a Corinna, que aparece en los audios, es sin embargo solo uno de los 10 que Villarejo lanza contra Sanz Roldán, con lo cual únicamente serviría para justificar este apartado. En ningún caso el resto de acusaciones vertidas por el comisario, que finalmente no comparecerá hoy, como estaba previsto, porque ha alegado estar enfermo y el juzgado ha aceptado su excusa. La ausencia del policía evitará que ambos —el director del CNI y Villarejo— se crucen las miradas en los juzgados de plaza de Castilla.

Los audios están supuestamente incorporados al caso Tándem, que instruye el Juzgado 6 de la Audiencia Nacional, después de que la Unidad de Asuntos Internos los encontrara en los domicilios y despachos de Villarejo durante los registros que efectuó tras la detención del comisario el pasado 3 de noviembre. El titular de ese juzgado, Diego de Egea, acaba de abrir de hecho una pieza separada y declarada secreta en el marco de este procedimiento para investigar su contenido.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios