los dos principales partidos preparan medidas contra el independentismo

Rajoy y Sánchez coordinan sus propuestas y se conjuran frente a Rivera

El Gobierno es reacio a modificar el delito de rebelión para no perjudicar el procedimiento en Alemania y negocia cambios en las tomas de posesión de cargos autonómicos

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en La Moncloa el pasado 15 de mayo. (EFE)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en La Moncloa el pasado 15 de mayo. (EFE)

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez han establecido una estrecha relación política y coordinan sus propuestas sobre Cataluña, al margen de Albert Rivera. Lo que se da en llamar el bipartidismo de PP y PSOE se conjura para cerrar el paso a Ciudadanos, precisamente, sobre el asunto que más le ha servido a este partido para crecer hasta amenazar a los otros dos con superarlos en las urnas.

Populares y socialistas mantienen conversaciones sobre las medidas a adoptar en Cataluña. Por ejemplo, sobre cambios legales frente al independentismo. El Gobierno y el PSOE estudian la conveniencia de reformar el Código Penal para actualizar la tipificación del delito de rebelión y para adaptar leyes como la referida a la toma de posesión de presidentes autonómicos y los requisitos legales para ocupar cargos públicos.

El PSOE entiende que la definición actual del delito de rebelión se refiere más a hechos próximos a una asonada militar, más propia de siglos anteriores. El artículo 472 señala que "son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes: derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución; declarar la independencia de una parte del territorio nacional; sustituir por otro el Gobierno de la Nación o el Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, o usar o ejercer por sí o despojar al Gobierno o Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, o a cualquiera de sus miembros de sus facultades, o impedirles o coartarles su libre ejercicio, u obligar a cualquiera de ellos a ejecutar actos contrarios a su voluntad".

Pedro Sánchez asegura que Quim Torra "es el Le Pen de la política española"

Ese requisito de "violencia" es controvertido y ha sido necesaria una discutida interpretación por parte de la Fiscalía y el Tribunal Supremo. Y, por eso, Sánchez ha explicado que pretenden reformarlo para adaptarlo a una situación de declaración unilateral de independencia, aunque sea sin violencia. Sin embargo, por el momento se han encontrado con el rechazo del Gobierno que considera que, entre otras cosas, supondría en este momento dejar en evidencia la aplicación forzada a los líderes independentistas catalanes, según fuentes del Ejecutivo y socialistas.

Esas fuentes explican que el Gobierno entiende que podría ser perjudicial en este momento esa propuesta de reforma, teniendo en cuenta que está pendiente la decisión de la Justicia alemana sobre la entrega de Carles Puigdemont por el delito de rebelión. Ante esta negativa, el PSOE asegura que prepara una propuesta concreta, supeditada a la resolución del procedimiento en Alemania, con asesoramiento de diferentes juristas. Los socialistas podrían presentar la proposición de ley de reforma del Código Penal en el mes de junio, con garantías de apoyo del PP, una vez superado el escollo de Alemania. Ambos partidos tienen mayoría suficiente para sacarla adelante sin Ciudadanos.

El expresidente de la Generalitat catalana Carles Puigdemont. (EFE)
El expresidente de la Generalitat catalana Carles Puigdemont. (EFE)

La otra medida, la de las tomas de posesión, con exigencia expresa de jura de la Constitución y fidelidad al Rey, tiene más posibilidades de acuerdo. Sería una reforma de la ley electoral pactada para futuras tomas de posesión. Fuentes del Gobierno y PSOE admiten que cuando en su momento Carles Puigdemont tomó posesión se aceptó la fórmula, copiada ahora por Quim Torra, y, por eso, no es posible recurrirla con éxito ahora.

Ambos partidos también han tratado la posibilidad de regular situaciones insólitas surgidas ahora y no previstas en las leyes, por ejemplo, se trataría de imposibilitar que accedan a cargos relevantes presos preventivos o fugados de la Justicia. Rajoy y Sánchez han tratado estos días directamente sobre las medidas a adoptar para frenar esos nombramientos, además de estudiar en qué condiciones se volvería a aplicar el 155. Como Rajoy veta a los 'consellers' presos o huidos no habría Govern y mientras se mantendría el 155. Esta medida sí ha sido consultada también con Rivera.

De la preparación del resto de medidas queda al margen Ciudadanos, como ya quedaron antes de algunos detalles de la aplicación del artículo 155. Por ejemplo, el partido de Rivera era partidario en febrero de extender la aplicación de ese artículo a la educación en castellano y medios públicos de comunicación, pero Rajoy y Sánchez pactaron no hacerlo. Ahora, solo el líder de Ciudadanos sostiene frente a PP y PSOE renovar la aplicación del 155 cuando haya nuevo Govern en Cataluña. Populares y socialistas prefieren esperar a que haya Presupuestos a final de mes y a que se produzca alguna vulneración de la legalidad.

Cs no gobierna en ninguna CCAA, pero sí mantiene respaldo parlamentario a varios gobiernos y podría sumar sus votos en el Congreso

Rivera ha admitido públicamente que antes de la reunión de este jueves hacía meses que no hablaba con el presidente del Gobierno, mientras que el líder socialista ha tenido comunicación constante con Rajoy. Esa comunicación ha incluido conversaciones frecuentes sobre la conveniencia o no de impulsar un nuevo sistema de financiación autonómica. Ciudadanos no gobierna en ninguna comunidad, a diferencia del PSOE, pero sí mantiene respaldo parlamentario a varios gobiernos autonómicos y podría sumar sus votos en el Congreso.

Y en enero, Rajoy consultó con Sánchez y no con Rivera la presentación de un controvertido recurso al Tribunal Constitucional para frenar la investidura de Puigdemont. Y el presidente del Gobierno alabó el apoyo del líder socialista sobre Cataluña durante el pleno del Congreso del miércoles.

Esa situación se ha extendido a otros asuntos, como las conversaciones entre Gobierno y PSOE para renovar a los responsables del Banco de España adelantadas por El Confidencial, entre otros asuntos.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

Fuentes de la dirección de Ciudadanos ven en estos movimientos "una defensa del bipartidismo", como consecuencia de las encuestas. Explican que todos los sondeos, incluido el reciente del CIS, muestran que el partido de Rivera crece a costa de los dos partidos. En concreto, los estudios de Ciudadanos señalan que de cada tres votos que gana uno procede del PSOE y dos del PP.

Ciudadanos se ha convertido en partido refugio para votantes procedentes de los otros dos partidos y, a su vez, está cómodo con su papel al margen, para poder rentabilizar su posición de dureza en Cataluña. PP y PSOE aseguran que Rivera se aprovecha del conflicto institucional para ganar votos.

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