poseía dos rifles al grabar a juan carlos I

El francotirador que apuntó al Rey tuvo a su nombre fusiles de asalto y 4 pistolas

Logró saltarse los controles y acceder al hotel Palace el día de la Fiesta Nacional de 2012 y 2013 pese a constar como propietario de tres armas de fuego en el registro de la Guardia Civil

Foto: Mosaico con el rostro del francotirador y las balas que utilizó durante los simulacros.
Mosaico con el rostro del francotirador y las balas que utilizó durante los simulacros.

Santiago Sánchez Ramírez, el hombre que logró poner en su punto de mira al rey Felipe VI el día de su proclamación y a su padre, Juan Carlos I, además de a medio Gobierno y gran parte de los presidentes autonómicos durante los desfiles de la Fiesta Nacional de 2012 y 2013, manejó durante varios años un impresionante arsenal. Según un informe de la intervención de armas de la Guardia Civil, entre 2009 y 2014, este magnicida simulado tuvo a su disposición 11 rifles y cuatro pistolas de fuego real de manera legal. Tres de esas armas -dos largas y una corta- constaban a su nombre cuando grabó las imágenes de las paradas militares. Pese a que los dos fusiles de su propiedad tenían capacidad suficiente para disparar contra todos esos cargos desde la habitación del Palace que reservó para la ocasión, el francotirador logró saltar el cordón de seguridad y llegar al hotel para realizar las tomas con su mirilla telescópica.  

Tras su detención, en el registro de su domicilio en Torrejón de Velasco (Madrid) y en la nave de Ciempozuelos (Madrid) en la que tenía su empresa de rotulación de vehículos, los agentes no encontraron ningún arma de fuego real utilizable. Entre los objetos de los que se incautaron había tres pistolas y nueve fusiles de asalto de 'airsoft', un deporte de estrategia basado en tácticas militares en el que los participantes emulan combates reales con copias de armas de fuego que, en realidad, disparan pequeñas bolas de plástico totalmente inofesinvas. También hallaron un fusil de asalto Sampoal inutilizado, una carabina de aire comprimido, así como varios accesorios como miras telescópicas, un visor, cargadores (uno de ellos con proyectiles reales) y cartuchos para pistolas semiautomáticas y subfusiles.

El francotirador tuvo a tiro al rey Felipe VI.
El francotirador tuvo a tiro al rey Felipe VI.

Sin embargo, a lo largo de la investigación, los agentes descubrieron que Sánchez, que tenía varias licencias de armas, había tenido a su nombre varios rifles de precisión y fusiles de asalto capaces de alcanzar a sus objetivos, así como pistolas de verdad. Algunas de ellas las tuvo en su poder durante poco tiempo. Lo justo para grabarlas y después venderlas. Otras las volvió adquirir tras deshacerse de ellas. La mayoría eran armas de uso militar o policial regular. Así consta en un informe enviado por la intervención de armas de la Guardia Civil al juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, el instructor del caso que se juzgó el pasado martes y en el que el fiscal pide nueve años de cárcel para Sánchez por los delitos de depósito de armas y municiones de guerra y tenencia de armas de fuego.

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El propio Sánchez admitió a El Confidencial el pasado jueves que en sus vídeos aparecen armas reales. "Casi todas las vendí antes de que me detuvieran en julio de 2014", confesó. "Las compré en armerías y las utilicé para poner a prueba la seguridad en esos actos. En la Fiesta Nacional de 2012, por ejemplo, llegué al hotel Palace el mismo 12 de octubre arrastrando una maleta llena de armas por el Paseo del Prado, y nadie me dijo nada. Podría haber sido el magnicidio más grande de la historia. Toda la tribuna de autoridades habría quedado arrasada", advirtió orgulloso. 

El francotirador que apuntó al Rey tuvo a su nombre fusiles de asalto y 4 pistolas

Entre las armas que, según el informe de la Guardia Civil, poseyó Sánchez, se encuentra un rifle de la marca BOPE modelo Saut. Se trata del fusil de francotirador del Ejército de Serbia que, previamente, lo fue del Ejército yugoslavo. Fue especialmente utilizado durante las guerras que desmembraron ese país en los años noventa. Es un arma semiautomática que siguen utilizando varias de las fuerzas especiales de los distintos Estados que nacieron tras el conflicto: Serbia, Bosnia, Croacia, Macedonia... Sánchez solo la tuvo en sus manos durante ocho días. Tanto él como una de las actrices que contrataba para sus reportajes aparecen con ella en los reportajes que hicieron para denunciar las grietas de los dispositvos de seguridad.

Sánchez también figura en ese registro oficial como dueño, a lo largo del tiempo, de dos fusiles de asalto Cetme, los utilizados por el Ejército español. Aparece con uno, preparado con una mira telescópica, en su reportaje 'El día que pude aesinar al Rey'. El primero de ellos lo tuvo en su poder de enero a diciembre de 2010. Después, en junio de 2013, volvió a comprar otro que vendió dos meses después. En una de las fotos extraídas por la policía de sus vídeos, Sánchez aparece con ella. En otra se ve a su compañera de rodaje cuerpo a tierra y apuntando a través de la mirilla telescópica. 

A la derecha, en vertical, un rifle Zastava y un Cetme C. Abajo, a la izquierda, una Samopal VZ 58.
A la derecha, en vertical, un rifle Zastava y un Cetme C. Abajo, a la izquierda, una Samopal VZ 58.

Este simulacro de francotirador, según la Guardia Civil, también constaba como propietario de un rifle Baikal, un arma de fabricación rusa de un solo disparo, de otro de la marca brasileña Amadeo Rossi, así como de dos fusiles de asalto UZI, del calibre 45 y del 9, utilizados por el Ejército israelí. En las imágenes rodadas desde el hotel Palace durante el desfile de la Fiesta Nacional de 2012, el arma con el que Sánchez apunta presuntamente al Rey parece ser el Sampoal VZ 58 (un fusil de asalto utilizado por el bloque comunista durante la Guerra Fría) que, según los agentes, tenía el cañón inutilizado y estaba en mal estado de conservación. El catálogo de armas largas se cierra con un fusil de asalto MKE T94, un rifle Thompson Center y otro Ceska.

Pero, además, Sánchez llegó a tener tres pistolas -una Heckler & Koch, una Sig Sauer, una Beretta y una Glock- de las que fue propietario durante muy poco tiempo. Aparte de estas, que estaban perfectamente listas para su uso, contaba con un revólver y una pistola, ambos de la marca Astra, que según los datos oficiales estaban inutilizados.

Cuando apuntó al rey durante el desfile de 2012, el arma con el que apunta es similar a un fusil de asalto utilizado por el bloque comunista en la Guerra Fría

En el preciso momento en que se rodaron las imágenes del rey Juan Carlos, el entonces príncipe Felipe y sus familias, así como casi todo el Gobierno -durante los desfiles militares del 12 de octubre de 2012 y 2013-, a su nombre constaba según el registro del instituto armado el rifle Ceska, que ha mantenido ininterrumpidamente desde julio de 2009, y el Baikal, que poseyó entre 2009 y marzo de 2014. Ambos cuentan con capacidad y precisión suficiente para efectuar un disparo contra sus objetivos simulados desde la habitación del Palace en la que estableció su puesto de tiro, a menos de 100 metros de la tribuna de autoridades. También constaba como propietario de la pistola Glock.

Ocho de las 15 armas que estuvieron durante esos años en su poder (dos de ellas inutilizadas) se encuentran entre las que el francotirador mostró en el vídeo 'El día que pude asesinar al Rey'. Se trata del fusil Sampoal, un Cetme, los dos fusiles Uzi y el MKE, así como las pistolas Beretta y Glock. Algunas aparecen en las imágenes desmontadas en una maleta, otras, ya montadas, encima de la cama de la habitación desde la que se rodaron las imágenes con el Rey en el punto de mira. También hay tomas de Sánchez y sus actores simulando prácticas de tiro en el campo en los que aparecen armados con ellas. 

Para dar credibilidad a sus reportajes y poder usar esas armas, Sánchez se sacó la licencia de armas tipo D, que permite poseer hasta cinco armas de fuego largas; la E, que da acceso a las de tipo deportivo y la F, prevista para las armas denominadas 'de concurso'. Pero según la Fiscalía de la Audiencia Nacional, cometió un fallo. En uno de sus reportajes manipuló precisamente uno de los fusiles Cetme para convertirlo en automático y transformarlo así en "un arma de guerra prohibida" para la que no tenía permisos. La posesión de ese armamento le permitió demostrar que la seguridad de las personalidades más importantes nunca es total. Ni siquiera en los actos más señalados. Con ellas logró poner al Rey, a Rajoy y a casi todo su Gobierno justo en el centro de la cruz de su mirilla.

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