REUNIÓN EN FERRAZ

PSOE y PSC crean una comisión para enfriar el conflicto pero mantienen sus diferencias

Fernández e Iceta acuerdan negociar durante dos meses la redefinición de las relaciones orgánicas y políticas de los dos partidos, con la "voluntad firme" de seguir trabajando juntos

Foto: Javier Fernández y Miquel Iceta, al comienzo de su reunión, este 14 de noviembre en Ferraz. (EFE)
Javier Fernández y Miquel Iceta, al comienzo de su reunión, este 14 de noviembre en Ferraz. (EFE)

La salida de la crisis que atraviesan PSOE y PSC no será inmediata. Así lo pactaron este lunes Javier Fernández y Miquel Iceta en Ferraz: en lugar de tomar una decisión en caliente, ambos dirigentes acordaron enfriar la disputa y crear una comisión formada por dirigentes de los dos partidos para debatir el conflicto, con el objetivo de que redefina consensuadamente la relación política y orgánica en un plazo "que no vaya más allá de dos meses". Será entonces cuando se sepa si el PSC sale o no de los órganos de dirección del PSOE o se queda en ellos pero sin derecho a voto y si se considera que los socialistas catalanes han rebasado los límites de la 'Declaración de Granada', el documento que en 2013 plasmó la propuesta de reforma constitucional en un sentido federal. 

Fernández e Iceta mantuvieron un encuentro por espacio de una hora y media, pero comparecieron después por separado. Primero, el líder catalán, y luego el jefe de la gestora. No hubo reproches ni malas palabras. "Hemos cosido muchísimo. Si me permiten, es muy difícil pelearse con Javier", bromeó Iceta durante su rueda de prensa. "Ha sido una reunión cordial, franca y larga", valoró por su parte el presidente asturiano. Las posiciones, sin embargo, siguen en el mismo punto en el que estaban. Igual que las discrepancias. Nada ha cambiado de fondo y nada se espera que lo haga. Pero los dos dirigentes logran ganar tiempo. Algo fundamental en política.

El grupo de trabajo que abordará las cuestiones políticas y orgánicas estará integrado por tres o cuatro dirigentes por cada partido

El origen del conflicto se halla en el tortuoso viraje hacia la abstención aprobado por un 58,65% de los miembros del comité federal el pasado 23 de octubre. El PSC defendió que se mantuviera el no a Mariano Rajoy y sus 20 delegados votaron en bloque. Dos días después, Iceta citó a su consell nacional, que por 241 síes y una abstención decidió ordenar a sus siete diputados que rechazaran la investidura de Rajoy, desobedeciendo el mandato expreso del máximo órgano de poder del PSOE. Esa indisciplina, quiso recordar Fernández, es "antidemocrática" y "no es seria". Y es lo que ha hecho que Ferraz decida impulsar la revisión de las relaciones, para hacerlas más "simétricas", lo que equivale a dar una vuelta al protocolo de unidad que gobierna los lazos de ambas formaciones desde julio de 1978 [aquí en PDF].

PSOE y PSC crean una comisión para enfriar el conflicto pero mantienen sus diferencias

Mejor no ser "imprudente"

En los días y semanas previos a esta cita bastantes dirigentes del PSOE venían reiterando que la única solución posible para resolver el embrollo sería sacar al PSC de los órganos de dirección del partido, privando a sus cerca de 18.000 militantes de la oportunidad de votar al secretario general socialista. Iceta y Fernández decidieron, en cambio, parar el balón y detenerse a pensar. Acordaron crear una comisión, formada por "tres o cuatro personas" de cada partido, para que aporten "clarificaciones" en dos ámbitos: las diferencias orgánicas y políticas, puesto que en el PSOE existe una profunda desazón por la ponencia aprobada por el XIII Congreso del PSC, en la que se define España como "nación de naciones" o se concibe el Estatut como una "Constitución" catalana

Ni Fernández ni Iceta aclaran cómo debería aprobarse el cambio del protocolo de 1978, si en un congreso o basta con un comité federal

Tanto Iceta como Fernández rehusaron "prefigurar" cuál será el resultado de los trabajos de la comisión, cuyos integrantes se nombrarán en los próximos días, y aseguraron que no se evaluaron "mecanismos concretos" para redefinir la relación. Por ejemplo, manteniendo al PSC en los órganos de dirección, pero sin derecho a voto, quitándoles en la práctica de todo poder. Todo queda para la deliberación en estos dos meses. Bajo una premisa: "Estamos de acuerdo en seguir caminando juntos, teniendo un proyecto compartido. Cómo será la relación orgánica es importante, pero es subsidiario respecto a lo primero", recalcó Iceta, que subrayó la "voluntad firme" de las dos partes de "tener una relación lo más fraterna y fecunda posible". El presidente de la gestora repitió una y otra vez que sería "imprudente" por su parte adelantar las conclusiones y dar por hecho cómo pueden quedar los vínculos entre PSOE y PSC. 

PSOE y PSC crean una comisión para enfriar el conflicto pero mantienen sus diferencias

El primer secretario remarcó que su partido defenderá, en esta negociación, "la mejor relación posible con el PSOE", y que las dos partes consideren "equilibrada y justa". Con el objetivo, además, de que "provoquen menos excepciones" que el actual marco, "no más", puesto que en 38 años de matrimonio el PSC solo ha votado distinto en el Congreso en tres ocasiones: en 2013, a cuenta del derecho a decidir, y el pasado 29 de octubre, a cuenta de la investidura. Sí reconoció que le parecerá "muy bien" que los militantes catalanes "puedan ejercer su derecho a la participación en todos los extremos". No quiso avanzar si esa revisión del protocolo debe aprobarse en un comité federal o ha de llevarse necesariamente al congreso. Esquivó la controversia recordando que en el caso del PSC tendría que sancionarse ese cambio en un cónclave, puesto que así figura en sus estatutos. "Y hasta ahí puedo leer", señaló, evitando meterse en un charco. Fernández rechazó de nuevo anticipar nada y se remitió a las conclusiones de la comisión que comenzará a funcionar en los próximos días, aunque oficiosamente en el PSOE se recuerda que bastaría con un comité. El jefe del Ejecutivo asturiano ni siquiera se atrevió a decir que habrá revisión del protocolo con toda seguridad, porque en 2013 ya se exploró su modificación y el intento fracasó, y las diferencias se saldaron con la creación de un comité de coordinación que en esta última ocasión ni se convocó. 

Reajuste del grupo, el jueves

El otro asunto en discordia es la cuestión política y las discrepancias acerca del concepto de nación y los límites de la reforma federal del Estado. Este será uno de los temas que abordará la comisión. Iceta apuntó que nación es un "concepto muy discutido", que hay "discrepancias" acerca de su uso para referirse a Cataluña y que la 'Declaración de Granada' fue "un magnífico punto de partida", como sancionó el XIII Congreso en una resolución [aquí en PDF]. "Y seguimos en Granada. No conozco planteamiento más sólido y acabado". Aquí fue bien visible la diferencia con Fernández: el PSOE no irá más allá del modelo territorial que dibujó en 2013: "Granada no es que sea un punto de partida, es que es un punto de llegada para el PSOE". Ese fue el documento que todos los socialistas consensuaron, también los del PSC, para "definir la planta política del Estado" mediante un "proceso de federalización", por lo que cualquier elemento que "rebase" esos límites quedará fuera. Y los socialistas catalanes, asumió, los han "rebasado" con resoluciones como las aprobadas en su congreso, aunque no lo crean así en Barcelona, así que será la comisión la que dirima si se han superado las fronteras o no. Fernández convino que en términos históricos, culturales o coloquiales el término nación puede tener varios significados, pero no en el plano jurídico-político, porque "la nación política es una"

Las discrepancias políticas giran en torno al concepto de nación. Iceta define Granada como un "punto de partida"; Fernández, como "punto de llegada"

Por distintos cauces transcurren las sanciones económicas a los 15 diputados díscolos —que impondrá la dirección parlamentaria— y la reorganización general del grupo. Y aquí peligra seriamente la continuidad de la catalana Meritxell Batet y la balear Sofía Hernanz en la cúpula, como es bastante probable el relevo en portavocías y comisiones. Este asunto específico no fue abordado durante la reunión, dijeron los dos dirigentes, que no obstante acordaron "buscar la mejor coordinación" dentro del grupo para que no haya problemas y "disfunciones", según adelantó Iceta. Fernández apuntó que será la gestora, que está citada para el jueves por la tarde, la que tendrá que determinar el reajuste general del grupo, incluyendo cambios en la dirección o propiciando la salida de Margarita Robles como presidenta de la Comisión de Justicia o de Susana Sumelzo como portavoz de Cooperación al Desarrollo. Ambas han quedado bastante señaladas en las últimas semanas. 

Mientras el desencuentro se reconduce, el PSC no nombrará a un representante para la gestora. El primer secretario propuso al presidente asturiano no ocupar la vacante (la plaza número 11) hasta que no se haya "avanzado más en la revisión de las relaciones orgánicas", así que esa incorporación no será "ni mucho menos inmediata". Quien entre en la cúpula provisional será una mujer, para respetar los criterios de paridad. Y para el cargo suenan la exdiputada nacional Teresa Cunillera y la adjunta al líder del PSC, Núria Marín, alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). 

PSOE y PSC crean una comisión para enfriar el conflicto pero mantienen sus diferencias

Fernández sí explicó que tiene la "absoluta certeza" de que habrá miembros del PSC en el grupo que está formándose y que preparará la ponencia política del 39º Congreso del partido. "El PSC y el PSOE siguen teniendo una estrechísima relación y van a seguir teniéndola". Y en el grupo también se mantendrá ese contacto, "independientemente de las medidas" que se puedan adoptar en los próximos días. 

PSOE y PSC crean una comisión para enfriar el conflicto pero mantienen sus diferencias

Los sanchistas protestan

Poco antes de comenzar la reunión, uno de los miembros de la gestora, el sanchista Paco Ocón, secretario de Organización del PSOE de La Rioja, manifestó su malestar por Twitter porque la cúpula provisional lleva sin reunirse desde el pasado 23 de octubre y Fernández no había informado a sus compañeros del encuentro en Ferraz, ni tampoco de sus intenciones. Ocón ya advertía de que esperaba que no se cometiera el "error" de que se moviera "una coma" del protocolo de unidad de 1978 porque sería una "irresponsabilidad" y una "torpeza histórica".

 

Fernández señaló que la gestora es un "órgano ejecutivo" y por tanto él actúa "en consecuencia", y además ya se había "hablado" de que existía un problema con el PSC. Problema que sigue existiendo y cuya resolución queda en manos de una comisión con rostros aún por determinar. 

"De lo general a lo particular"

Tras la reunión, se respiraba satisfacción en ambas delegaciones, porque ambas lograban ganar tiempo para dejar reposar el conflicto. Un alto mando de la gestora se congratulaba de que Iceta hubiera "reconocido por primera vez que hay una relación asimétrica" y que se hubiera dado cuenta de que "el congreso del PSC fue muy lejos". "Nos da la sensación de que ha tomado conciencia de la profundidad de las dificultades y de la necesidad de que se evalúe que ha ocurrido. Que se hayan puesto en marcha los mecanismos para examinar el conflicto siempre es una buena noticia". En Ferraz no quieren aún dar por sentado qué fórmula servirá para reorganizar los vínculos de las dos formaciones, aunque no descartan que la solución pueda pasar por que el PSC sí pueda sentarse en los órganos de dirección y tener así representación y voz, pero sin voto. Ello impediría que los militantes catalanes puedan elegir en primarias al líder del PSOE, pero en cambio sí podrían votar al candidato a La Moncloa: "Hay que ir de lo político a lo organizativo, de lo general a lo particular. Ver primero cómo se casan los documentos y si encajan". 

Las dos partes ganan tiempo y hacen que el comité de diciembre se pueda afrontar con mayor tranquilidad. Ferraz consigue no 'resucitar' a Sánchez

Al ser esta cuestión muy sensible, un tema "muy delicado", la gestora es partidaria de abordarlo "con mucho cuidado", en palabras de un alto responsable. Los colaboradores más estrechos de Fernández anticipan que no habrá noticias antes de enero, por lo que se consigue que el comité federal de diciembre se celebre con el conflicto con el PSC aún en barbecho. "La comisión se hace para no calentar otra vez la olla interna. Se dilata en el tiempo la toma de decisiones. Los toros hay que torearlos de uno en uno. ¿Para qué meter toda la carne en el asador al mismo tiempo?", explica uno de los dirigentes más cercanos al presidente asturiano. En el ánimo de la gestora también está impedir que Pedro Sánchez resucite, puesto que propiciar la ruptura ahora con el PSC daría armas al ex secretario general. 

Así que se irá "poco a poco". "Pero eso no significa que no vaya a pasar nada", advierten las mismas fuentes. Un aplazamiento permite también sosegar las cosas dentro de la mayoría que tiene el control del PSOE, puesto que no todas las federaciones son partidarias de la mano dura. Valencia, por ejemplo, es más conciliadora con el PSC, como siempre lo ha sido, y no comparte el divorcio. Derivar la resolución del conflicto a una comisión permite "controlar los tiempos", ir tomando decisiones paulatinamente, diluir el perfil de Sánchez y también "descargar la presión sobre Fernández", al no obligarle a tener que ser él quien adopte las medidas más complicadas, siendo él presidente de la una dirección interina. La resolución de la disputa con el PSC se aprobaría, por tanto, en un comité de principios de año, el que podría convocar formalmente el congreso. 

PSOE y PSC crean una comisión para enfriar el conflicto pero mantienen sus diferencias

En el PSC, mientras, también interpretan que con este aplazamiento las dos partes ganan. Y también los dos dirigentes.  "Beneficia a ambos este 'impasse', alargar esta cuestión. A nosotros nos perjudica tener este tema candente en Cataluña porque no resulta creíble nuestra propuesta federal", valora un miembro de la ejecutiva de Iceta. La cúpula catalana, no obstante, sigue encontrando "exótico" que se abra un debate sobre el concepto nación cuando el partido lo lleva defendiendo desde 1980. Y advierte de que cualquier cambio deberá ser aprobado por un congreso del PSC, y que los militantes no lo respaldarán.

¿Quiénes integrarán la comisión? No está cerrado y antes los dos partidos deberán pactar el perfil, pero puede que se opte por uno más técnico que político. La decisión, al final, saldrá de más arriba. 

Iceta: la "lealtad" del PSC se mantendría con Díaz como secretaria general

Miquel Iceta siguió con sus muestras de distensión hacia la cúpula provisional del PSOE y hacia los barones y marcando distancias con Pedro Sánchez. Se le preguntó si ve al PSC dentro de un PSOE con Susana Díaz como secretaria general

"Sí, si el PSOE decide que sea ella", contestó sin asomo de duda. El primer secretario explicó que el PSC ha demostrado una "lealtad a prueba de bombas" con "todos" los líderes socialistas: con Felipe González, con Joaquín Almunia, con José Luis Rodríguez Zapatero, con Alfredo Pérez Rubalcaba y finalmente con Pedro Sánchez. Una actitud que obedece también a la "especial relación del PSC con el PSOE" y que hace que haya una obligación no escrita de "máxima lealtad con quien gobierna el PSOE, sea quien sea". 

Iceta derrochó cordialidad durante la rueda de prensa, intentando evidenciar que la reunión había ido bien y que ningún puente se ha roto. "Me está gustando esta sala de prensa, es más bonita que la nuestra", dijo al final en tono jocoso. Así que, bromeó, va a encargar "obras" en el cuartel general del PSC, en la calle de Nicaragua de Barcelona. 

Javier Fernández fue preguntado por otro asunto: la negociación de los Presupuestos de 2017. El jefe de la gestora señaló que no había hablado con Mariano Rajoy de este asunto y anticipó que su partido "analizará" el proyecto de ley, como cualquier otra iniciativa que envíe a la Cámara el Ejecutivo. Pero "conociendo al Gobierno y su idea de la política económica" las posibilidades de que el PSOE apoye las cuentas del año próximo son "muy, muy remotas".

Desde Barcelona terció Rubalcaba, antes de participar en un coloquio sobre terrorismo y radicalismos. El ex secretario general abogó por mantener la relación de PSOE y PSC, pero revisando el protocolo para abordar los "desajustes sonoros" y "reforzar" el proyecto compartido que "une" a ambas formaciones, informa Efe.

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