CRISIS INTERNA EN PODEMOS

Alianza entre 'anticapitalistas' y 'pablistas' para frenar el pulso de los afines a Errejón

El conflicto entre las diferentes familias de Podemos vuelve a avivarse en un escenario de negociaciones para la formación de Gobierno y a las puertas de una hipotética precampaña

La confrontación en Podemos Madrid entre 'errejonistas' y 'pablistas' cuenta ya con un tercer actor en liza: la corriente anticapitalista, que en el consejo autonómico cuenta con 16 de los 34 asientos. El colectivo heredero de Izquierda Anticipalista (IA) representa al sector más crítico del partido y ha competido en todos los procesos de primarias internas contra la lista oficialista Claro que Podemos. Sin embargo, ante la división de los afines al secretario de Política, Íñigo Errejón, y los más cercanos al secretario general, Pablo Iglesias, apuestan por estos últimos. Tradicionalmente enfrentados a las tesis del número dos del partido, sobre todo en el plano organizativo y estratégico, confían en contrarrestar así al 'errejonismo' o, al menos, que incorpore parte de su hoja de ruta. La correlación de fuerzas dentro de la organización vuelve a estar en juego. 

Desde Anticapitalistas, defienden que la organización sea más horizontal, un movimiento-partido en el que los círculos tengan la primera y última palabra, mientras que el modelo de Errejón se basó en la conformación de un partido al uso, vertical en su estructura y toma de decisiones. Asimismo, desde la corriente crítica, cuyas caras más visibles son el europarlamentario Miguel Urbán y las secretarias generales de Andalucía y Navarra, Teresa Rodríguez y Laura Pérez, respectivamente, se apuesta por una línea política más rupturista, basada un un proceso constituyente. En contraposición, el número dos del partido defiende un visión más reformista y un giro socialdemócrata, como el que imprimió Errejón, jefe de campañas electorales, en las generales.

El debate entre eficacia y asamblearismo que se planteó en las primeras discusiones orgánicas de la formación vuelve a estar sobre la mesa. Hasta ahora, se ha impuesto la eficacia, la “maquinaria de guerra electoral”, según la denominación utilizada por el propio Errejón. Sin embargo, el propio secretario político prometió que tras finalizar el ciclo electoral se recuperaría la esencia fundacional del partido-movimiento. Los principios 'quincemayistas' que reclamaba recuperar el exdirigente Juan Carlos Monedero antes de perder el pulso con Errejón.

Proceso de refundación

El primer discurso de Pablo Iglesias en la sesión de investidura se leyó internamente como un gesto en esta dirección. Entre las filas de 'anticapitalistas' se aplaudió, al entender que marcaba el inicio del proceso de refundación que esperan tras las elecciones. Sus arengas 'quincemayistas', las menciones a tótems revolucionarios como Salvador Puig Antich y el subcomandante Marcos, o el planteamiento rupturista, tanto en el fondo como en la forma, tan alejado de la moderacion imprimida durante la campaña electoral, generó revuelo de puertas hacia afuera, pero también hacia dentro. Se iniciaba 'de facto' lo que los sectores críticos llevaban reclamando desde hacía meses: un proceso de refundación tras el 20-D, cuya única vía para garantizarlo pasaba por la convocatoria de una asamblea extraordinaria.

Podemos se situaba así en la oposición rupturista, dejando ya de lado su empeño por entrar en un Gobierno con los socialistas. Varios de los militantes que provienen de la vieja Izquierda Anticapitalista, entre los que destacan el politólogo Jaime Pastor y José Errejón, padre del número dos de Podemos, vienen defendiendo estas tesis durante los últimos días. En una serie de artículos publicados en el órgano de expresión de esta corriente, 'Viento Sur', y que ayer mismo sintetizaron en un comunicado oficial, ha defendido, por un lado, "dejar de interpelar a Sánchez” e ir a elecciones, y por otro, que se recupere la demanda rupturista de buscar un proceso constituyente que ponga fin al régimen del 78.

José Errejón: "La empresa de Podemos se supone que iba más allá de un simple reequilibrio a la izquierda de la relación de fuerzas al interior del régimen"

En un artículo titulado 'Oligarquía vs. Democracia, ¿Empate?', Errejón padre, que en el congreso fundacional de Vistalegre ya defendió los documentos políticos de un equipo alternativo al de la promotora, advierte que el discurso de Podemos "ha variado demasiado entre un propósito constituyente (siempre difuso, es verdad) y un también vago enunciado de reforma constitucional". En este sentido, añade que "la empresa de Podemos se supone que iba mucho más allá de un simple reequilibrio a la izquierda de la relación de fuerzas al interior del régimen".

José Errejón no deja de señalar su oposición a un hipotético pacto con los socialistas porque entiende que "son múltiples, y algunos muy fuertes, los lazos que atan al PSOE con las instituciones del régimen; de alguna manera está unido a su suerte, más incluso que el PP". Una postura que choca con la defendida por el secretario de política y jefe del equipo negociador de Podemos. Extremo que se encargan de repetir en privado desde las filas socialistas, al contraponer la cerrazón de Pablo Iglesias a un pacto de gobierno con la mano tendido y las posturas más amables que habría mostrado Íñigo Errejón en diferentes reuniones.

Órdago en plenas negociaciones

Las dimisiones en bloque del sector 'errejonista' en Madrid para mostrar su rechazado a la “deriva” del secretario autonómico Luis Alegre, persona de la máxima confianza de Pablo Iglesias, consuman el órdago de una familia a otra con la que concurrió de la mano en las primarias. Una estrategia para forzar la renovación de órganos mediante la convocatoria de un congreso extraordinario y primarias que, según los tiempos marcados por los estatutos del partido, no tocarían hasta dentro de tres años.

Alianza entre 'anticapitalistas' y 'pablistas' para frenar el pulso de los afines a Errejón

El epicentro de esta crisis interna se sitúa en Madrid, pero reproduce una dinámica similar a la de otras cinco comunidades: Euskadi, La Rioja, Cantabria, Galicia y Cataluña. En todas ellas se produjeron dimisiones en cadena, se nombró una gestora temporalmente y luego se convocaron primarias, que en el caso de Cataluña todavía están pendientes de confirmar fecha. Por otra parte, que el conflicto escale a uno de los bastiones del partido refuerza las voces que reclamaban la convocatoria de un congreso extraordinario a nivel estatal para redefinir la hoja de ruta y renovar liderazgos, principalmente del sector vinculado a los 'anticapitalistas'. 

En las primarias celebradas en Euskadi la pasada semana, se volvieron a visibilizar las diferencias en el modelo defendido por Errejón, que apoyó a la candidatura ganadora que encabezó la diputada Nagua Alba, y de la que también formó parte Guillermo Errejón, y el defendido por Juan Carlos Monedero, que se inclinó por hacer campaña sobre el terreno con Pilar Garrido. Esta última formaba parte de la candidatura continuista con la anterior dirección autonómica, que precisamente se vio forzada a dimitir por las presiones surgidas desde el entorno del número dos de Podemos. Se vuelve a reeditarse el contexto de confrontación interna que se vivió durante los días previos a la dimisión del exdirigente Juan Carlos Monedero.

El conflicto entre las diferentes familias de Podemos vuelve a avivarse en un escenario de negociaciones para la formación de Gobierno y a las puertas de una hipotética precampaña. Un momento por el que 'pablistas' y 'anticapitalistas' han reprochado doblemente el órdago de los 'errejonistas'. De momento, el secretario general Luis Alegre no está dispuesto a ceder, dejando claro en un comunicado que las funciones de los dimisionarios serían asumidas por otros consejeros y que "seguiremos trabajando". El pulso está echado y la correlación de fuerzas dentro de la formación emergente está en juego. 

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