colaboración tras la masacre

Bélgica inunda España de peticiones sobre sospechosos de los atentados de París

La actitud de la Policía belga contrasta con la que tenía antes de la masacre, cuando apenas remitía solicitudes y mostraba escaso interés por el terrorismo

Foto: El ministro del Interior belga, Jan Jambon, conversa con su homólogo español, Jorge Fernández Díaz, el pasado día 20 en la reunión del Consejo de Justicia e Interior de la UE en Bruselas. (EFE)
El ministro del Interior belga, Jan Jambon, conversa con su homólogo español, Jorge Fernández Díaz, el pasado día 20 en la reunión del Consejo de Justicia e Interior de la UE en Bruselas. (EFE)

La Policía belga se está poniendo las pilas a marchas forzadas. El hecho de que varios de los terroristas que provocaron la matanza de París del pasado 13 de noviembre procedieran de su país ha desencadenado las críticas contra sus servicios de información. Fuentes de la lucha antiterrorista española confirman que hasta ahora la colaboración de Bélgica con el resto de países en esta materia era muy escasa, pero que a partir de los atentados se ha multiplicado exponencialmente.

En concreto, desde que se produjeron los ataques de París, Bélgica ha remitido a España casi una decena de peticiones de información relativas a sospechosos que presumiblemente podían estar vinculados a las células que perpetraron los atentados. Por el momento, todas las respuestas de la Policía Nacional han sido negativas. Ninguno de los nombres por los que las fuerzas de seguridad belgas se han interesado había tenido relación con España.

El 'bombardeo' de solicitudes contrasta enormemente con la actitud previa a los atentados que tenía Bélgica, que no solo no preguntaba nada a España, sino que apenas mostraba interés por las peticiones lanzadas desde aquí a sus servicios antiterroristas.

Un soldado patrulla la Grand Place de Bruselas, que está en alerta máxima. (Reuters)
Un soldado patrulla la Grand Place de Bruselas, que está en alerta máxima. (Reuters)

La última solicitud de información remitida por Bélgica a la Policía española es relativa al ciudadano nacido en ese país Soufiane Mezroui, sobre quien pesa una orden europea de detención cursada a instancias del país centroeuropeo en abril de 2013.

El Ministerio del Interior ha transmitido a varias unidades operativas de la Policía que la Comisaría General de Información -antiterrorismo- ha tenido conocimiento de su posible entrada en España y que, de haberse producido finalmente, su presencia “podría suponer una amenaza para la seguridad nacional”.

Soufiane Mezroui. (EC)
Soufiane Mezroui. (EC)

La existencia de radicales en Bélgica era algo sobradamente conocido por los expertos. No en vano, el especialista en yihadismo precisamente de origen belga Pieter Van Ostaeyen, aseguró el pasado martes durante su intervención en un foro de terrorismo global organizado por el Real Instituto Elcano que la implicación de terroristas procedentes de su país en atentados terroristas era algo predecible. “Bélgica es uno de los países de Europa del que, en porcentaje, parten más yihadistas a Siria e Irak”, dijo.

El propio primer ministro belga, Charles Michel, reconoció el pasado sábado, horas después de los atentados, que su país tiene “un problema gigantesco con Molenbeek”, el barrio más peligroso de Bruselas y con más población musulmana. “Casi siempre que pasa algo (relativo al terrorismo) está relacionado con Molenbeek; se han tomado muchas iniciativas contra la radicalización, pero necesitamos poner el acento más en la represión”, añadió.

El barrio es el segundo distrito más pobre de la ciudad, la tasa de paro de sus 95.000 habitantes supera el 30% y tiene una proporción de extranjeros superior al 25%. En Bélgica, el porcentaje de musulmanes es del 6%; en Molenbeek, la cifra sube considerablemente. No pocos de los implicados en los atentados más grave para Europa de los últimos años, de hecho, han salido del polémico barrio.

 

Residentes del barrio bruselense de Molenbeek. (EFE)
Residentes del barrio bruselense de Molenbeek. (EFE)

Tanto Francia como el resto de países europeos han puesto todos sus recursos a disposición de las fuerzas de seguridad con el fin de localizar a dos presuntos terroristas implicados en los atentados de París y huidos. Se trata de Salah Abdeslam, el supuesto jefe de las cuatro células que se desplegaron por la capital gala con intención de destruir (aunque solo tres consiguieron realizar ataques), y de Mohamed Khoualedexperto en explosivos al que la Policía atribuye el diseño de los cinturones que portaban los terroristas. El Ministerio del Interior consideran que es muy difícil que ambos se hayan refugiado en España.

Aun así, los servicios antiterroristas de nuestro país, alertados esta vez por Francia, siguen la pista de dos vehículos que podrían haber estado vinculados con ambos huidos. En concreto, se trata de un Ford Mondeo gris y de una furgoneta blanca con matrícula belga. Por el momento, se trata únicamente de pistas que tienen la obligación de comprobar, en este caso el departamento de Información de la Guardia Civil.

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