los califica de "birria" y de puro "selfi"

Jordi Sevilla atiza al Gobierno en su debut como 'nuevo' gurú económico del PSOE

El responsable de la parte económica del programa electoral del PSOE defiende la posición del partido en la primera reunión de la dirección tras la vuelta de vacaciones

Foto: Rueda de prensa de Jordi Sevilla tras la reunión de la ejecutiva del PSOE. (EFE)
Rueda de prensa de Jordi Sevilla tras la reunión de la ejecutiva del PSOE. (EFE)

La dirección del PSOE quería poner este lunes el foco en los Presupuestos. Y sólo en los Presupuestos. Para la primera reunión de la ejecutiva federal tras el paréntesis de las vacaciones, Pedro Sánchez apostó por sacar como portavoz al responsable de la parte económica de su programa electoral, el exministro Jordi Sevilla, con la intención de retratar de nuevo las Cuentas del Estado para 2016 que mañana martes pasan su primera prueba de fuego con el debate de totalidad en el Congreso.

La crítica del PSOE afecta tanto a la forma como al fondo. Por lo primero, porque el Gobierno "rompe la tradición" de presentar los PGE cuando suelen tocar, a finales de septiembre. Y si el momento es tan "excepcional" como para que se requiera aprobar el proyecto de ley, razonó Sevilla, entonces debería subir el propio presidente, Mariano Rajoy, a defenderlos a la tribuna de la Cámara baja, con lo que tendría de oponente al secretario general del PSOE.

Y por el contenido también. El exministro socialista dijo no entender por qué la prisa del Ejecutivo, ya que ha redactado unos Presupuestos "bastante birria", "populistas", "con cero reformas y varios regalitos electorales" a ciertos colectivos (como los funcionarios). Son, en suma, más "un selfi del Gobierno", diseñados para sus "necesidades electorales", que unas cuentas útiles para los ciudadanos.

El PSOE califica los PGE de birria

Sevilla entró en algunas cuestiones técnicas. Los Presupuestos, dijo, son procíclicos, de forma que no recogen los beneficios del "crecimiento" económico ("desperdician la recuperación", textualmente), parte del cual "viene de fuera", aumentan la deuda pública y dejan sin cobertura a la mitad de los parados. En definitiva, no se ocupan de que crezcan "todos" los ciudadanos (y sus bolsillos) y se crezca "mejor".

El responsable de la parte económica del programa de las generales del PSOE también advirtió de que la "apuesta antidemocrática" del Ejecutivo saldrá mal, es una operación "cortoplacista", que terminará cuando las urnas (las elecciones serán, previsiblemente, el 13 o el 20 de diciembre) alumbren una nueva mayoría. Si el PSOE gobierna, insistió, los Presupuestos se cambiarán vía decreto ley.

En la primera reunión de la ejecutiva federal se habló, según reconoció el propio Sevilla, de los comicios catalanes del 27 de septiembre, del aumento de la violencia de género este verano o de la crisis migratoria en el Mediterráneo, pero rehusó dar detalles, alegando que él, a fin de cuentas, no es miembro de la dirección, y había sido invitado a su cita de comienzo de curso

"Injerencias traumáticas"

Sí se coló en la reunión la división interna del partido en Madrid. Tomás Gómez, secretario general de los socialistas madrileños hasta el pasado 11 de febrero, cuando fue decapitado por Sánchez, vocal de la ejecutiva, denunció las "injerencias traumáticas" de Ferraz en el PSOE-M (antes PSM), con las que se ha hecho "daño" a la federación. Injerencias que se han plasmado en la "concatenación de errores" que ha culminado en la destitución del que era hasta el pasado 4 de agosto portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Antonio Miguel Carmona. Un cese que fue la primera decisión de la nueva líder regional, Sara Hernández, alineada totalmente con Ferraz.

Gómez dijo a Sánchez (según su relato a la prensa) que el balance de estos seis últimos meses era claro: el PSOE-M está "peor" que antes, partido "en dos", y la dirección federal debería "unir" y "cohesionar" y no "fracturar", más a tan pocos meses de las generales. Ese "daño" debe "repararse o sancionar al que lo haya hecho". Pero no dijo quién debe pagar por ello (aunque la baja iba para el secretario general) ni tampoco quiso afirmar si debe dimitir, por ejemplo, Sara Hernández, como piden algunos militantes del PSOE-M, empezando por Carmona. 

La piedra lanzada por Gómez no rebotó demasiado. Sánchez defendió que compartía la decisión de la baronesa madrileña de apartar al candidato municipal, y alegó que los cambios en los grupos suceden siempre que cambin las direcciones, como lo vivió el mismo cuando era concejal en el Consistorio de la capital. No hubo más debate, según fuentes de la dirección consultadas por El Confidencial

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
28 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios