el congreso aprueba el rescate a grecia

El Gobierno arranca el curso con su guión preelectoral contra el populismo izquierdista

Frente al pacto del PSOE con Podemos en autonomías y ayuntamientos, el Gobierno insiste en que las recetas izquierdistas son un peligro para la recuperación económica con Grecia como ejemplo

Foto: El presidente del Gobierno Mariano Rajoy aplaude la intervención del ministro Luis de Guindos. (Reuters)
El presidente del Gobierno Mariano Rajoy aplaude la intervención del ministro Luis de Guindos. (Reuters)

El Gobierno arranca el curso en pleno agosto con el mismo guión de junio en defensa de la estabilidad política para preservar la recuperación económica. Frente al pacto del PSOE con Podemos en autonomías y ayuntamientos, doble ración de advertencia sobre las consecuencias del populismo izquierdista en el poder con el ejemplo de Grecia por delante. El Congreso dio el visto bueno a la contribución española al programa de rescate para los helenos y el Ejecutivo colocó su mensaje: la “política irresponsable” de Tsipras le va a costar a los ciudadanos españoles otros10.148 millones, a 200 euros por cabeza.

Sólo la extrema izquierda de la Cámara, IU y los grupos nacionalistas e independentistas afines, se opuso a la aprobación del tercer rescate a Grecia pactado entre la Comisión Europea y el gobierno de Syriza. Les parece humillante para los griegos, igual que a Tsipras cuanto convocó el referéndum para decir “no” a unas condiciones que luego aceptó agravadas.

Guindos: "El populismo deja expectativas incumplidas y frustración"

El ministro de Economía, Luis de Guindos, expresó su desconcierto ante el empeño de los portavoces de los grupos y partidos a la izquierda del PSOE empeñados en votar en contra de un pacto que su antiguo referente griego (al menos cuando ganó las elecciones) había aceptado. Mariano Rajoy quiso que toda la oposición se retratara sobre el asunto durante el verano y los diputados, los ministros y el propio jefe del Ejecutivo, volvieron a interrumpir sus vacaciones para debatir y votar la decisión del Gobierno de sumarse al acuerdo de las instituciones europeas para prestar una ayuda financiera de 86.000 millones de euros a Grecia.

Populares, socialistas, nacionalistas catalanes y vascos, UPyD y varios diputados del Grupo Mixto respaldaron la posición del Gobierno frente al rechazo de la extrema izquierda: apenas dos docenas de parlamentarios de los 322 presentes.

Guindos describió con todo tipo de datos la involución sufrida por la economía griega desde la victoria electoral de Syriza en Grecia. Entre el otoño pasado y principios de este año la economía helena pasó del crecimiento a la recesión y de nuevo en quiebra. “El populismo sólo deja promesas incumplidas, frustración y descontento social”, dijo el ministro en el primer aviso en clave nacional ante los pactos del PSOE y Podemos en ayuntamientos y comunidades, donde también se pone en duda el cumplimiento del pago de las deudas y el control del déficit, o se anuncia crecimiento del sector público y del aparato político o de comunicación de las administraciones.

El popular Carlos Floriano en su intervención en el Congreso de los Diputados. (EFE)
El popular Carlos Floriano en su intervención en el Congreso de los Diputados. (EFE)

Guindos insistió en que las “políticas irresponsables” como las de Tsipras y sus promesas de gastar más, no hacer reformas económicas o no pagar la deuda son las que han provocado que, al final, se hayan disparado las cifras del tercer rescate y endurecido las condiciones con respecto a lo previsto, además de demostrarse que los anuncios hechos al electorado eran imposibles de cumplir.

Para remachar el mensaje gubernamental, los portavoces del Grupo Popular Vicente Martínez Pujalte y Carlos Floriano (que se estrenaba en las funciones) han ido al detalle en defensa de la importancia de ese tercer rescate que supone “decir a los españoles que de su dinero tiene que poner otros 200 euros sobre los 700 ya comprometidos antes porque Tsipras lo ha hecho mal”.

Floriano aprovechó para meterse con el PSOE al recordar que España dejó de ser un problema para la estabilidad de la Unión Europea por el fracaso del Gobierno socialista frente a la crisis económica cuando el PP tomó el testigo y acometió las reformas económicas necesarias para salir de la recesión y convertirse en el país con más crecimiento.

El Grupo Socialista, obligado a respaldar en la votación ese tercer rescate para Grecia, procuró marcar alguna distancia con el Ejecutivo de Rajoy con una resolución añadida a favor de la reforma de la UE que no tuvo más apoyos que los propios. El presidente del Gobierno, que siguió casi toda la sesión parlamentaria desde su escaño, pareció irse complacido del pleno después de la votación pero evitó hacer comentarios.

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