Dos familias rechazan que sus hijas acudan a reconocer al pederasta: "No están listas"
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LA JUEZ RETRASA LA PRUEBA

Dos familias rechazan que sus hijas acudan a reconocer al pederasta: "No están listas"

La juez del caso retrasa la prueba de reconocimiento por la que sí pasarán tres de las víctimas del pederasta: las familias de las otras dos, se niegan aún a hacerlo

placeholder Foto: Un coche policial camuflado traslada al presunto pederasta de Ciudad Lineal. (EFE)
Un coche policial camuflado traslada al presunto pederasta de Ciudad Lineal. (EFE)

No están preparadas para volver a ver a su agresor. Por eso, al menos dos de las cinco menores de las que abusó el supuesto pederasta de Ciudad Lineal que fue detenido el miércoles en Santander no pasarán la rueda de reconocimiento en la que las niñas deberán enfrentarse de nuevo a su presunto agresor, una prueba crucial para poder incriminar a Antonio Ortiz, a quien la Policía acusa de quince delitos: cinco agresiones sexuales, tres tentativas de agresión, cinco detenciones ilegales y dos homicidios en grado de tentativa. Según ha podido saber El Confidencial, las familias de al menos dos menores que fueron atacadas por este depredador sexual se niegan a que las pequeñas vuelvan a ver a este individuo.

Las rondas de reconocimiento estaban previstas para este lunes y martes, pero la juez instructora del caso, María Antonia de Torres, las ha retrasado hasta una fecha sin determinar. Fuentes internas del caso aseguran a este diario que probablemente se podrán celebrar a finales de esta semana o comienzos de la próxima. Los familiares de otras tres víctimas han dado su consentimiento para que las pequeñas participen, siempre acompañadas de sus progenitores, en una prueba en la que deberán señalar al hombre que las raptó durante unas horas.

La Policía sentará a Ortiz junto con otros cuatro individuos más de una edad similar (42 años), y todos irán vestidos con un aspecto parecido al que lucía el pederasta el día que se consumaron los hechos: camiseta blanca de tirantes y pantalón de chándal. Los investigadores se comprometen a que las pequeñas tengan el menor tiempo posible ante sus ojos al acusado. En otros casos similares, estas pruebas duran menos de un minuto. Serán las niñas las que deberán rememorar quién de esos cinco hombres es el “malo” que las retuvo durante horas.

Vídeo: Cuenta atrás para la rueda de reconocimiento

Ha adelgazado 8 kilos y se ha cortado el pelo

Una de las máximas preocupaciones de los investigadores es que, en tan sólo cuatro días, el arrestado, Antonio Ortiz, haya conseguido adelgazar ocho kilos, una bajada de peso lógica teniendo en cuenta que pasaba una media de cinco horas diarias en el gimnasio y consumía anabolizantes. Los policías que investigan el caso creen que el agresor ha optado por dejar de comer y reducir drásticamente su peso para que las niñas no lo reconozcan y para pasar desapercibido entre los demás presos de la cárcel de Soto del Real, donde ingresó el viernes cuando fue puesto a disposición judicial, y así evitar posibles represalias.

Convertir la investigación en un juego

Uno de los principales escollos con el que se encontró la Policía cuando empezó a seguir la pista a este depredador sexual ha sido conseguir información veraz sobre el acusado de las pequeñas agredidas ya que, debido a su corta edad –son niñas entre cinco y once años– no fue fácil interrogarlas sin que las niñas se sintieran coaccionadas.

Dos altos mandos de la Jefatura Superior de Policía convirtieron en un juego la interrogación a la primera menor atacada en abril de 2013 y así consiguieron muchas de las pistas que les han conducido hasta Ortiz: la descripción del agresor (pelo rubio, los brazos muy grandes), detalles del vehículo en el que la introdujo y el piso hasta el que subió cuando se metieron en el ascensor de la vivienda, que estaba en una finca.

Ayer, la defensa del presunto pederasta presentó un escrito ante el Juzgado en el que solicita a la juez que proceda a la apertura de una investigación judicial contra el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y a la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, por la presunta comisión de un delito de revelación de secretos debido a la difusión de datos de su representado.

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