los 'indignados' irán al ministerio de economía

Los sindicatos piden dimisiones: "El chaleco de un antidisturbios tenía 17 puñaladas"

Un grupo de radicales levaba lanzacohetes, pinchos y material incendiario pero sus superiores les dieron la instrucción de "aguantar", denuncia un sindicato

Foto: Un pincho oculto en una muleta incautada ayer.
Un pincho oculto en una muleta incautada ayer.

Las Marchas de la Dignidad del 22-M terminaron el sábado pero los efectos van a prolongarse varios días. Este lunes por la mañana, simpatizantes de la izquierda radical han acudido a los Juzgados de Plaza de Castilla en Madrid para exigir la liberación inmediata de los 21 detenidos mayores de edad en los disturbios que tuvieron lugar el sábado por la tarde, con la excusa de la manifestación pacífica y multitudinaria que recorrió las calles de la capital para exigir el fin de los recortes y la protección de los más desfavorecidos. 

Los integrantes de los grupos antisistema que participaron en esa revuelta, que dejó 101 heridos, 67 de ellos policías, acudieron esta mañana a los Juzgados para aguardar la salida de los 21 detenidos mayores de edad. Los primeros comenzaron a quedar en libertad hacia las 15 horas entre aplausos del público asistente y gritos de "Libertad, libertad, detenidos por luchar" y "La lucha es el único camino". Alrededor de 200 personas participaron en esa concentración, entre ellas, el actor Willy Toledo y el líder del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego Cañamero

Imagen de los disturbios que se produjeron el sábado en la Plaza de Colón (EFE)
Imagen de los disturbios que se produjeron el sábado en la Plaza de Colón (EFE)

Las plataformas convocantes del 22-M pretendían volver a manifestarse a las 19 horas frente a la sede del Ministerio de Economía en el número 162 del Paseo de la Castellana, pero la cita acabó desconvocándose por falta de asistentes. A las 20 horas ya no había ni un solo manifestante. También se ha convocado otra marcha para el próximo viernes con la intención de denunciar esas detenciones y prolongar las protestas. Además, un pequeño grupo de manifestantes ha montado un campamento en la Puerta del Sol.

Uno de los abogados que ha asistido a los detenidos, Enrique Santiago, secretario Ejecutivo de Izquierda Unida, ha asegurado que sus defendidos han sufrido "malos tratos" durante su estancia en comisaría y ha anunciado que están trabajando para tratar de esclarecer los hechos. Entre los apresados se encuentra la responsable de Relaciones con los Movimientos Sociales y Ciudadanos de Izquierda Unida Aragón, Raquel Tenías

Reunión en la Dirección General de la Policía Nacional

En paralelo, los agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) sigue exigiendo responsabilidades por los errores que a su juicio propiciaron que el pasado sábado un grupo de 34 agentes quedara completamente aislado del resto de dispositivo y fuera literalmente masacrado por los violentos. Los sindicatos más representativos de la Policía Nacional (SUP, CEP, UFP y SPP) se han reunido en la Dirección General con el Director Adjunto Operativo (DAO) del cuerpo, Eugenio Pino, para reclamar la dimisión del Comisario General de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona, y de los mandos directos de las UIP.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz (dcha.), y el director general de la Policía, Ignacio Cosidó (EFE)
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz (dcha.), y el director general de la Policía, Ignacio Cosidó (EFE)

Fuentes sindicales aseguran que Pino se ha comprometido durante el encuentro a abrir una investigación interna para depurar los fallos que pudieron cometerse pero se ha negado a ordenar ningún cese hasta que no tenga toda la información en su poder. El DAO ha pedido informes a las UIP, a las unidades de Seguridad Ciudadana y a los servicios de Información, y también a los Bomberos y a la Policía Municipal de Madrid. Los sindicatos de la Policía Nacional denuncian que los radicales usaron un camión de bomberos como parapeto y que había una furgoneta de la Policía Municipal en un punto inadecuado que perjudicó a su operativo. El próximo miércoles, Pino volverá a reunirse con los sindicatos para trasladarles el resultado de su "investigación reservada".

Pero los sindicatos policiales no van a esperar hasta ese día para movilizarse. En las próximas horas anunciarán acciones conjuntas para reclamar el relevo de los responsables del operativo del sábado. "Hay compañeros que han perdido los dientes y otros que probablemente van a tener secuelas para toda la vida. Hay otro que está vivo de milagro. Su chaleco tenía 17 puñaladas. Es la mayor cifra de heridos que ha habido nunca en las UIP", recuerda Mónica Gracia, secretaria general del SUP. "Está claro que ha habido un error, y no necesitamos esperar a que haya una investigación para saberlo. Se deben exigir responsabilidades ya", reclama.

Los sindicatos denuncian que los 34 agentes que quedaron aislados recibieron órdenes de "aguantar" cuando estaban siendo golpeadas por un grupo de más de 1.000 violentos, y piden que se aclare por qué no se les enviaron refuerzos cuando había grupos antidisturbios suficientes en otros puntos de la ciudad. No debería ser difícil conseguirlo. Todas las conversaciones por emisora entre los diferentes grupos de las UIP quedaron grabadas. 

"Pinchos, adoquines, lanzacohetes"

Las unidades antidisturbios de la Policía Nacional ya se rebelaron el domingo contra sus mandos por impedirles actuar con contundencia tras la manifestación, al término de las Marcha de la Dignidad, que registró violentísimos enfrentamientos entre grupos radicales y uniformados, con numerosos heridos y detenidos.

Según estos agentes, unas mil personas de entorno radicales, organizadas y “perfectamente armadas –lanzacohetes, adoquines, pinchos, elementos incendiarios…– usaron incidentes en la cola de la manifestación, por lo que miembros de la UIP intentaron de impedir su llegada a la plaza de Colón", tal y como se recoge una nota de la Unión Federal de Policía (UFP).

Las mismas fuentes precisaron que los violentos habrían utilizado como parapeto “a modo de tanque” un camión de bomberos y que un grupo de 34 policías, “al verse superado, pidió ayuda para frenar a los radicales. Por parte de la jefatura de UIP se les ordenó que aguantaran”, con el resultado de 31 agentes “literalmente masacrados en esa acción (…), alguno con 17 puntos de sutura, pérdida de dientes…”

Personal de estas Unidades de Intervención Policial (UIP) –especializadas en este tipo de incidentes de orden público– se han concentrado este domingo ante las instalaciones del complejo policial de Moratalaz para pedir el cese “inmediato” de su comisario general de Seguridad Ciudadana, porque “decidió no actuar”. “Sólo la suerte evitó la muerte de algún policía”, afirma el citado sindicato, que pide también el cese de la Jefatura de Unidades de Intervención Policial y de la Primera Unidad de Madrid “por secundar las órdenes o directrices del comisario”.

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