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El último lujo de Díaz Ferrán: un yate para comer sin mareos en medio del mar
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lo escondió tras una empresa ficticia

El último lujo de Díaz Ferrán: un yate para comer sin mareos en medio del mar

Gerardo Díaz Ferrán ha intentado esconder de la acción de la Justicia su yate, cambiando su nombre y pasando su titularidad a otra empresa

Foto: El modelo 102’ Custom Line Navetta 30 de los astilleros italianos Ferretti.
El modelo 102’ Custom Line Navetta 30 de los astilleros italianos Ferretti.

El yate que Gerardo Díaz Ferrán ha intentado esconder de la acción de la Justicia cambiando su nombre y pasando su titularidad a otra empresa es el último hilo de vida de una fortuna que, según la Policía, llegó a ascender a 88 millones de euros. Así consta en un informe que la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha remitido a Eloy Velasco, el juez de la Audiencia Nacional que instruye el presunto alzamiento de bienes que cometió Díaz Ferrán cuando vendió de forma fraudulenta en junio de 2010 el Grupo Marsans al liquidador Ángel de Cabo. Tanto Díaz Ferrán como De Cabo se encuentran cumpliendo desde el pasado mes de diciembre prisión preventiva en la cárcel de Soto del Real, acompañados de otro célebre recluso, el extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas.

El yate de Díaz Ferrán tiene 31 metros de eslora y siete de manga. Es un modelo 102’ Custom Line Navetta 30 de los astilleros italianos Ferretti, especializados en la construcción de buques de lujo. Su casco es de fibra de vidrio y está equipado con dos motores diésel. Cuenta con cuatro cabinas con capacidad para nueve personas, tres baños privados, barra de bar, escritorio, comedor, solárium, jacuzzi y cocina equipada. Los baños están revestidos de mármol, hay un frigorífico en el puente de mando, seis televisores repartidos por sus estancias y toda la embarcación dispone de aire acondicionado.

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El expresidente de la CEOE lo adquirió en 2007. Se estima que la operación rondó los ocho millones de euros, aunque su valor actual estaría cerca de los cuatro. El mismo año de su compra fue matriculado con base en el puerto de Alicante, aunque ha pasado la mayor parte del tiempo fondeado en pantalanes de las Islas Baleares, sobre todo en el puerto de Mahón, que sigue siendo gestionado por Trapsa Yates, una de las sociedades que formaba parte del Grupo Marsans.

Comidas a bordo más agradables

A Díaz Ferrán le encantaba salir a navegar por el Mediterráneo. Tanto que llegó a tener un capitán contratado de forma permanente. El marino, llamado Carlos Alonso, aseguró en 2011 que el empresario había decidido equipar el buque con tres estabilizadores valorados cada uno en 60.000 euros para contrarrestar el efecto de las olas y conseguir así que las comidas a bordo fueran más agradables. Según el capitán, a la familia Díaz Ferrán le gustaba pasar la mayor parte del tiempo fondeada en zonas tranquilas. Pero los estabilizadores que llevaba de serie el navío no eran capaces de evitar el balanceo provocado por el mar.

Hasta que la venta de Marsans llegó a la Audiencia Nacional, el yate se llamaba Leuqar III, el nombre de la mujer y una hija de Díaz Ferrán, Raquel, escrito al revés. Pero a principios de 2012 el expresidente de la CEOE lo rebautizó como Gihramar y, según ha afirmado ahora la Policía, lo traspasó a una sociedad mercantil con sede en las Islas Vírgenes que en realidad también era suya. Los hechos descritos por la UDEF serían constitutivos de un delito de alzamiento de bienes, castigado por el Código Penal con hasta seis años de cárcel. Un amarre que el empresario tenía en el puerto de Alicante siguió el mismo camino que el barco. La Policía ha frustrado esa maniobra.

El yate que Gerardo Díaz Ferrán ha intentado esconder de la acción de la Justicia cambiando su nombre y pasando su titularidad a otra empresa es el último hilo de vida de una fortuna que, según la Policía, llegó a ascender a 88 millones de euros. Así consta en un informe que la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha remitido a Eloy Velasco, el juez de la Audiencia Nacional que instruye el presunto alzamiento de bienes que cometió Díaz Ferrán cuando vendió de forma fraudulenta en junio de 2010 el Grupo Marsans al liquidador Ángel de Cabo. Tanto Díaz Ferrán como De Cabo se encuentran cumpliendo desde el pasado mes de diciembre prisión preventiva en la cárcel de Soto del Real, acompañados de otro célebre recluso, el extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas.

Alicante UDEF Luis Bárcenas CEOE Audiencia Nacional
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