La guardia pretoriana de Vestager se fuga a los bufetes de las 'Big Tech'
  1. Empresas
DESCONFIANZA DE PUERTAS PARA ADENTRO

La guardia pretoriana de Vestager se fuga a los bufetes de las 'Big Tech'

La mujer que ha protagonizado la cruzada de Bruselas contra Google ha perdido en los últimos meses a una parte importante de su guardia pretoriana, entre ellos a dos españoles

Foto: Margrethe Vestager. (Reuters)
Margrethe Vestager. (Reuters)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Margrethe Vestager, que en 2014 ocupó un despacho en el edificio Berlaymont de la Comisión Europea, nunca se hizo ninguna ilusión con que su cruzada contra los gigantes digitales fuera a ser sencilla. Sin embargo, en 2019 su popularidad estaba en máximos en la capital comunitaria. Bruselas estaba marcando el ritmo a nivel global. "La dama de los impuestos", la llamó Donald Trump, por entonces presidente de Estados Unidos. Vestager incluso mantuvo la cartera de competencia en la nueva Comisión Europea, recibiendo el apoyo de un Gobierno danés de otro signo (socialista, mientras ella es liberal) e incluso siendo ascendida a vicepresidenta ejecutiva de la Comisión. Pero recientemente el suelo ha empezado a moverse bajo sus pies cuando todavía está lejos de considerar terminado su trabajo.

Por un lado, Vestager está viendo cómo sus decisiones, las investigaciones que han ocupado miles de horas de su equipo, se enfrentan a la justicia europea. Y no siempre con buen resultado. En julio de 2020 el Tribunal General de la Unión Europea anuló la decisión de la Comisión por la que obligaba a la República de Irlanda a recuperar 13.000 millones de euros en impuestos no pagados por parte de Apple gracias a acuerdos fiscales entre la gigante digital y Dublín. La Comisión recurrió esa sentencia en septiembre.

En mayo de 2021, el mismo Tribunal General dio otro varapalo a Bruselas, anulando la decisión por la que obligaba a Amazon a entregar 250 millones de euros a las arcas públicas de Luxemburgo por haberse beneficiado de una ayuda selectiva. La semana pasada, los abogados de la Comisión Europea se enfrentaron en un cuerpo a cuerpo con el equipo legal de Google por la multa de 4.340 millones de euros impuesta en 2018.

Foto: La sede de Google en Manhattan, Nueva York. (Getty)

Pero los problemas de Vestager no terminan en el parqué de la alta corte europea, con sede en Luxemburgo. La semana después de la vista del caso de la Comisión Europea contra Google se ha conocido que la pieza clave de la investigación del Ejecutivo comunitario contra el gigante digital, Nicholas Banasevic, abandona las instituciones europeas para unirse al bufete Gibson, Dunn & Crutcher LLP.

Banasevic era muy respetado dentro y fuera de la institución, un tipo que es calificado de brillante por los que habían coincidido con él. Es una pérdida muy dolorosa para la dirección general de Competencia porque, además, a diferencia de en otros departamentos de la Comisión, en este la experiencia es fundamental. De hecho, los periodos en un mismo puesto suelen alargarse más de lo común precisamente porque la longitud y complejidad de las investigaciones requieren de un conocimiento muy extenso y detallado. Cuando más importante era Banasevic, el británico se ha marchado. Y no a cualquier sitio, porque Gibson, Dunn & Crutcher LLP es una de los bufetes especializados en competencia más importantes del mundo y en EEUU ha representado a Apple o incluso a Mark Zuckerberg, fundador de Facebook.

Otras dos piezas españolas

Pero no ha sido la única pérdida de Vestager. Quizás porque ya sabía que no continuaría, Cecilio Madero Villarejo, un peso pesado de la dirección general de Competencia de la Comisión Europea, donde entre 2011 y 2019 había desarrollado el puesto de director general adjunto a cargo de Antimonopolio, y tras marzo de 2019 encargado de Fusiones, decidió el 2 de junio de 2020 que el diario ABC publicara una explosiva carta contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El Ejecutivo comunitario le dio un toque de atención, Madero Villarejo pidió disculpas al presidente por carta y poco después abandonó la Comisión Europea.

Foto: La vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager. (Reuters)

Cuando en enero de 2020 el francés Olivier Guersent fue nombrado director general de Competencia, Madero Villarejo tuvo claro que tras 33 años en la dirección general y tras casi una década como director general adjunto, no llegaría a llevar las riendas del departamento. Y se marchó nueve meses después. En mayo de 2021 Clifford Chance, otro importantísimo bufete, anunciaba el fichaje de Madero Villarejo, que ha trabajado en los casos de Microsoft y Google muy cerca de Banasevic. Clifford representó a algunos de los denunciantes en esos mismos casos que Madero Villarejo supervisó.

Justo antes de que se hiciera oficial ese fichaje, Carles Esteva Mosso, otra de las piezas fundamentales del equipo de Vestager, se marchaba de la Comisión Europea. Entre 2014 y 2019 fue director general adjunto a cargo de Control de Fusiones, y de 2019 a 2021 de Ayudas de Estado. Llevaba un cuarto de siglo en el Ejecutivo comunitario cuando decidió marcharse a Latham & Watkins, otro bufete que representa a gigantes digitales como Apple o Facebook.

Lo que queda de la guardia

La fuga de figuras fundamentales dentro de la dirección general de la Comisión Europea ha dejado muy tocado el organigrama y ha generado cierta desconfianza de puertas para dentro. Sin embargo, Vestager mantiene un pequeño grupo de personas de total confianza en las partes claves de la dirección general que conforma ahora el núcleo duro de su guardia pretoriana.

La líder de esa guardia es Linsey McCallum, una abogada escocesa que ingresó en la Comisión Europea en 1993 y en 2002 se unió a la dirección general de Competencia. En 2014 Vestager la reclutó como directora adjunta de su gabinete supervisando los dosieres de Competencia. Durante cinco años se fue consolidando como la mano derecha de la "dama de los impuestos". En septiembre de 2020 una Vestager convertida en vicepresidenta ejecutiva decidió que McCallum sustituyera al recién salido Madero Villarejo como nueva directora adjunta a cargo de Antimonopolio. Otra de las piezas clave es Thomas Kramler, un abogado austriaco al frente de las investigaciones sobre Amazon con una amplia experiencia en casos contra Google o Intel.

Margrethe Vestager, que en 2014 ocupó un despacho en el edificio Berlaymont de la Comisión Europea, nunca se hizo ninguna ilusión con que su cruzada contra los gigantes digitales fuera a ser sencilla. Sin embargo, en 2019 su popularidad estaba en máximos en la capital comunitaria. Bruselas estaba marcando el ritmo a nivel global. "La dama de los impuestos", la llamó Donald Trump, por entonces presidente de Estados Unidos. Vestager incluso mantuvo la cartera de competencia en la nueva Comisión Europea, recibiendo el apoyo de un Gobierno danés de otro signo (socialista, mientras ella es liberal) e incluso siendo ascendida a vicepresidenta ejecutiva de la Comisión. Pero recientemente el suelo ha empezado a moverse bajo sus pies cuando todavía está lejos de considerar terminado su trabajo.

Margrethe Vestager Comisión Europea
El redactor recomienda