Los fondos rescatan Trasmediterránea con el apoyo de Botín y se quedan la naviera
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HASTA EL 65% DEL CAPITAL

Los fondos rescatan Trasmediterránea con el apoyo de Botín y se quedan la naviera

Hasta la fecha, la familia Armas es dueña del 100% del capital. Pero una vez se ejecute el acuerdo, los bonistas se quedarán con entre el 50 y el 65% de los derechos económicos

placeholder Foto: Buque de Trasmediterránea, en el puerto de Mahón. (EFE)
Buque de Trasmediterránea, en el puerto de Mahón. (EFE)

Naviera Armas, dueño de Trasmediterránea, y sus acreedores han alcanzado un principio de acuerdo para que la primera compañía de transporte marítimo de España siga a flote, tras entrar en 'default' o impago. Según varias fuentes involucradas en las conversaciones, los bancos y los bonistas a los que el grupo canario adeuda unos 800 millones de euros han acordado canjear parte de ese pasivo por una participación en el capital que oscila entre el 50 y el 65%, actualmente en manos de la familia Armas.

El acuerdo o 'term sheet', como se conoce en la terminología financiera, supone la aplicación de una quita parcial de la totalidad de la deuda, de la que 582 millones se corresponden con dos emisiones de bonos y otros 200 millones, con préstamos bancarios tradicionales. Los fondos de inversión tenedores de los bonos, entre los que se encuentran Barings, Bain, JP Morgan y Cheyne Capital, han aceptado convertir cerca de 250 millones de la deuda en títulos de Naviera Armas, lo que supone una quita del 40%, por lo que a partir de ahora pasarán a ser accionistas relevantes. Banco Santander, que es el principal acreedor bancario, seguirá financiando la sociedad.

Foto: Trasmediterránea

Hasta la fecha, la familia Armas, dirigida por el patriarca, Antonio Armas, es dueña del 100% del capital. Pero una vez se ejecute el acuerdo, los bonistas se quedarán con entre el 50 y el 65% de los derechos económicos mediante acciones con distintos derechos de voto y prevalencia en caso final de impago. No obstante, los Armas retendrán la mayoría de los derechos políticos para que puedan seguir gestionando la compañía, siempre y cuando hagan una aportación de capital o en especie mediante la incorporación al grupo de barcos que tienen fuera del 'holding' a título personal.

Ante la imposibilidad de afrontar sus obligaciones con los acreedores, el naviero ha optado por entregar parte de la compañía a los fondos de inversión y a la banca. El acuerdo se quiere firmar en los próximos días, a toda velocidad, debido a la grave situación financiera del grupo, que no dispone de dinero ni para abonar las nóminas de sus 1.600 trabajadores.

Según distintas fuentes, Santander le ha concedido una línea de crédito exprés para poder pagar los sueldos retrasados de noviembre, así como la paga extra de diciembre y la próxima nómina de final de mes. En realidad, se trata del descuento por adelantado de unas facturas que van a servir para cumplir con la plantilla, cuyos sindicatos han amagado con manifestarse, así como de pedir el cambio del equipo gestor.

Foto: Un ferri de Naviera Armas, en una imagen de archivo. (EFE)

Dentro del plan de reestructuración, la compañía va a recibir un préstamo puente de urgencia por unos 100 millones para garantizar la viabilidad de su operativa los próximos meses, hasta que reciba otro crédito por parte del Gobierno a través del Fondo a la Ayuda a la Solvencia de Empresas Estratégicas gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Armas ha solicitado al ente dependiente del Ministerio de Hacienda un préstamo de entre 100 y 120 millones de euros, que espera recibir en febrero, una vez la SEPI compruebe la documentación requerida y haga una 'due diligence' de la situación de la naviera. Ese dinero serviría para amortizar el crédito puente solicitado a varios bancos y fondos de inversión oportunistas, que le están prestando a un tipo de interés cercano al 10%. Un precio insostenible para una compañía vital para el tráfico marítimo de carga y pasajeros entre las Islas Canarias y la península Ibérica.

Gracias al acuerdo con los bonistas, la deuda de Naviera Armas pasará de 800 millones a unos 550 millones en una primera fase. Un volumen que seguirá siendo muy elevado y que previsiblemente llevará el grupo a vender activos a medio plazo. Tanto Boluda como Balearia, dos de sus grandes competidores, y otros dos grupos internacionales ya han mantenido contactos con la familia y los acreedores para adquirir Trasmediterránea, la compañía que Armas compró en 2018 a Acciona por más de 300 millones.

Naviera Armas, dueño de Trasmediterránea, y sus acreedores han alcanzado un principio de acuerdo para que la primera compañía de transporte marítimo de España siga a flote, tras entrar en 'default' o impago. Según varias fuentes involucradas en las conversaciones, los bancos y los bonistas a los que el grupo canario adeuda unos 800 millones de euros han acordado canjear parte de ese pasivo por una participación en el capital que oscila entre el 50 y el 65%, actualmente en manos de la familia Armas.

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