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Las ventas de Puig caen un 26% y crea una división de dermatología
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Fuerte impacto del coronavirus

Las ventas de Puig caen un 26% y crea una división de dermatología

Según reconoce la compañía, las ventas caen por el descenso del consumo provocado por el covid-19. Este año 2020 espera cerrarse con una facturación de solo 1.500 millones

Foto: Marc Puig, en una imagen de archivo. (EFE)
Marc Puig, en una imagen de archivo. (EFE)

La familia aporta a Puig sus empresas para tener una nueva pata de crecimiento en un momento en que la pandemia está recortando las ventas de perfume, que este año está previsto que bajen un 26% por el impacto del coronavirus. Así, Corporación Exea, el 'holding' que agrupa empresas ajenas al negocio del perfume y de la moda y que controla la familia Puig, aportará a Puig el 50% de Isdin, y la totalidad de sus participaciones mayoritarias en la empresa francesa Uriage y la griega Apivita, según ha informado hoy Puig.

Esto supone que Puig hará una ampliación de capital no dineraria por el valor de estos activos, que también ampliarán el perímetro contable de la multinacional. Los recursos propios de Puig a cierre de 2019 sumaban 1.371 millones, según los datos registrales. La aportación de esta nueva división de dermatología está pendiente de la valoración de los activos.

Fuentes de la compañía aseguran que esta aportación de activos ya estaba prevista antes de la pandemia y que por lo tanto no se trata de una reacción a la misma, sino de planificar lo que ha de ser una rama futura de creación de negocio.

Foto: Foto: EFE

Puig es una multinacional del perfume y la moda con marcas propia como Paco Rabbanne, Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci, Dries Van Noten, Penhaligon’s y L'Artisan Perfumer. Su presidente es Marc Puig y en 2019 el grupo facturó 2.029 millones de euros, ganando 226 millones. Pero este año está previsto, según reconoce la compañía, que las ventas caigan un 26% por el descenso del consumo provocado por el covid-19. Este año 2020 espera cerrarse con una facturación de solo 1.500 millones.

En la nueva aportación de activos, la joya de la corona es Isdin, una empresa que los Puig han mantenido históricamente bajo control junto con la farmacéutica catalana Esteve. Isdin factura más de 300 millones anuales con su negocio de cremas de protección solar, geles y otros productos para la piel, pero, al estar controlada al 50%, este volumen de negocio no se podrá integrar en el perímetro de Puig.

No pasará lo mismo con el resto de aportaciones. La empresa francesa Uriage factura más de 70 millones y la griega Apivita más de 40 millones. En estos casos, su control sí que es mayoritario y eso compensará el perímetro de volumen de negocio de Puig.

En la nueva aportación de activos, la joya de la corona es Isdin, una empresa que han mantenido bajo control junto con la farmacéutica catalana Esteve

Estas aportaciones servirán a futuro para compensar la caída de ventas que este año va a afectar a las cuentas de la compañía a causa del coronavirus. Con muchos de los puntos de ventas cerrados —las tiendas de los aeropuertos—, el negocio tradicional de Puig se resentirá este 2020.

La integración de esta nueva división dermatológica será efectiva a partir de 2021, por lo que no tendrá impacto todavía en las cuentas de este año que ahora acaba.

La empresa, para ello, ha adaptado sus planes a la nueva situación. Los nuevos objetivos son que las divisiones de dermatología y cosmética —compra de Charlotte Tilbury— compensen el cambio en el negocio. El nuevo objetivo de la compañía es facturar 3.000 millones en 2023 y llegar a los 4.000 millones en 2025, teniendo en cuenta que antes habrá que pasar el viacrucis de este 2020 marcado por la pandemia.

Ventajas de las nuevas divisiones

La ventaja de las nuevas divisiones pasan por el nuevo entorno digital. Los perfumes no se huelen a distancia. Pero la cosmética y los productos dermatológicos vivirán un nuevo renacer en una época marcada por las redes sociales como Instagram, según apuntan los estrategas de la compañía.

El futuro del grupo pasa por las ventas digitales y por la penetración en China

Lo mismo pasará en el mercado chino, donde el partido comunista había prohibido los perfumes y por tanto hay una falta de tradición con este tipo de productos. Pero no pasa lo mismo con la cosmética, que puede servir de punta de lanza para entrar en este gigante asiático. En 2025 China tiene que ser el 25% de las ventas. Y otro 30% debe vehicularse por vía digital, en lugar de las ventas tradicionales.

Grandes marcas

En su nota de prensa la compañía apunta que en 2025 espera ser un grupo integrado por dos marcas con ventas de 1.000 millones (Paco Rabbanne y Carolina Herrera), dos de 500 millones (Isdin y Charlotte Tilbury), además del resto, entre las que se incluye la licencia de Christian Louboutin.

La familia aporta a Puig sus empresas para tener una nueva pata de crecimiento en un momento en que la pandemia está recortando las ventas de perfume, que este año está previsto que bajen un 26% por el impacto del coronavirus. Así, Corporación Exea, el 'holding' que agrupa empresas ajenas al negocio del perfume y de la moda y que controla la familia Puig, aportará a Puig el 50% de Isdin, y la totalidad de sus participaciones mayoritarias en la empresa francesa Uriage y la griega Apivita, según ha informado hoy Puig.

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