ANÁLISIS CONFIDENCIAL

El BCE ultima un test de estrés para localizar los bancos más débiles ante el covid

El supervisor europeo está poniendo a prueba los balances de los mayores bancos europeos para cuantificar el potencial golpe que va a aguantar el sector y anticipar medidas

Foto: Sede del BCE en Fráncfort. (EFE)
Sede del BCE en Fráncfort. (EFE)
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El Banco Central Europeo (BCE) ultima uno de los análisis más sensibles de los últimos años. El supervisor tiene avanzado un análisis de vulnerabilidad de la banca europea ante la crisis que está provocando el covid-19. Se trata de un examen interno cuyas cifras desagregadas no se van a hacer públicas. Estos números determinarán qué entidades afrontan las turbulencias con mayores debilidades, de las que el BCE tendrá que estar más pendiente durante los próximos meses.

Este examen está sustituyendo los test de estrés que la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) decidió cancelar al estallar la crisis, para facilitar a los bancos centrarse en ayudar a los clientes con medidas como las moratorias y la comercialización de líneas de avales públicos.

La ausencia de unos test oficiales ha hecho que el BCE se remangue y prepare estos análisis de sensibilidad. Los está diseñando sin demandar nuevos datos a los bancos, para no cargarlos con nuevas exigencias en estos momentos complicados. Los test que hace la EBA requieren de decenas de profesionales de cada entidad durante meses. En su lugar, el BCE está usando los datos que ya tienen, estresándolos con dos escenarios: uno base, con las previsiones de caída de PIB que está manejando el supervisor, de entre el 5% y el 12%, y otro adverso, con proyecciones más severas, que podrían convertirse en realidad en el caso de que haya rebrote.

"Como supervisores prudenciales, nuestro papel es prepararnos para lo peor y esperar lo mejor. Estamos realizando un análisis de la vulnerabilidad de los bancos, teniendo en cuenta diferentes escenarios y choques hipotéticos. Este análisis nos dará una buena comprensión de cómo la crisis podría afectar a los bancos, dónde se encuentran los mayores riesgos y qué se puede hacer para mitigarlos. Además, nuestro Proceso de Revisión y Evaluación de Supervisión (SREP) para 2020 ha sido totalmente rediseñado para enfocarse en los riesgos que se desarrollan para los bancos individuales y su capacidad para administrarlos de manera efectiva", señaló recientemente Andrea Enria, presidente del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), del BCE.

Sectores más afectados

Con la llegada del covid, los supervisores están fijándose en distintas variables de los balances de los bancos. Por un lado, su exposición a los sectores y segmentos más castigados por la crisis, como los créditos al consumo y los préstamos a empresas ligadas al turismo, la restauración y el transporte. Junto a ello, también están mirando la calidad del resto de préstamos —principalmente hipotecas— para resistir en un entorno de caída del PIB y mayor paro, y la capacidad de generar ingresos del banco con los que afrontar las provisiones necesarias en estos momentos.

Un factor clave para contener el golpe son las líneas de avales públicos que todos los Estados europeos han aprobado para mantener el grifo del crédito abierto —del ICO, en el caso español— y las moratorias de hipotecas y consumo. El objetivo de estas medidas es que faciliten la digestión de la crisis a empresas y familias y que ayuden a que los créditos se sigan pagando cuando empiece la recuperación. Pero tanto supervisores como entidades asumen un repunte significativo de la morosidad entre finales de año y la próxima primavera.

Andrea Enria, presidente del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). (Reuters)
Andrea Enria, presidente del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). (Reuters)

Más allá de este test de estrés, el BCE ya pidió una primera evaluación de daños a las entidades en abril, como adelantó este medio. En ella, los bancos avanzaron lo que creían que va a suponer la crisis del covid-19 en sus presupuestos de 2020. Pero fue una primera aproximación superficial. El segundo acercamiento lo han tenido con los resultados del primer trimestre, en el que las entidades, a instancias del supervisor, adelantaron pérdidas de los próximos meses. Los bancos españoles destinaron, de media, a provisiones preventivas la mitad de sus márgenes.

Las evaluaciones del BCE y de las entidades tienen un mismo objetivo: anticipar el golpe que está por venir y tomar medidas defensivas para evitar males mayores. Estas pueden pasar principalmente por ventas de filiales, carteras o negocios. Las ampliaciones de capital son casi imposibles, salvo que sacrifiquen los actuales accionistas. Y la última opción, que ha alentado el supervisor en más de una ocasión, son las fusiones. Una opción que va ganando peso.

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