operación de 40 millones

Operación para el optimismo: un inversor chileno compra la sede de WeWork en Madrid

En medio del parón económico que ha traído la crisis del coronavirus, una operación inmobiliaria abre la puerta al optimismo: la compra del número 20 de la calle Fernando el Santo

Foto: Proyección de Fernando el Santo 20. (Allende Arquitectos)
Proyección de Fernando el Santo 20. (Allende Arquitectos)
Adelantado en

Una operación —que en otro momento habría quedado enterrada entre la frenética actividad de este mercado— se ha convertido en un soplo de optimismo para el sector inmobiliario. Se trata de la compraventa de un edificio de oficinas en el centro de Madrid, transacción que, por el momento en que se ha producido, en plena crisis del coronavirus, y por las cifras que se han alcanzado, ha sido todo un golpe de optimismo.

Se trata de la adquisición del número 20 de la calle Fernando el Santo, inmueble de oficinas de 3.798 metros cuadrados, distribuidos en planta baja, siete alturas, ático y dos sótanos para aparcamiento, que actualmente está siendo remodelado y donde WeWork tiene previsto abrir uno de sus nuevos espacios de 'coworking', que está llamado a convertirse en uno de los más significativos, ya que tendrá salida directa al cotizado paseo de la Castellana.

El comprador ha sido una fortuna chilena cuyo nombre no ha sido desvelado, y que ha estado asesorada en esta transacción por el banco suizo UBS, mientras que el vendedor es la gestora Royal Metropolitan. Las fuentes consultadas aseguran que el importe final al que se ha cerrado el acuerdo supera los 40 millones de euros, cifra que, añaden, conlleva una rentabilidad del 4%.

Estos números ya habrían sido significativos antes de la crisis del Covid, ya que la fuerte demanda de edificios de oficinas en la zona más 'prime' de Madrid había convertido estos inmuebles en un cotizado objeto de deseo, con rentabilidades por debajo, incluso, del 3%.

Espacio de WeWork.
Espacio de WeWork.

Estos números suponen doblar el importe que pagó Royal Metropolitan hace apenas tres años, cuando adquirió este edificio a Inversis por unos 20 millones de euros, según se publicó entonces. El bróker de Banca March, por su parte, había heredado este inmueble dentro de la operación de compra de la filial española de Royal Bank of Canada (RBC), que tenía sus oficinas en este enclave.

Construido en los años sesenta, el edificio fue remodelado en 1998, obra que le valió una mención especial en los premios de urbanismo, arquitectura y obra pública del Ayuntamiento de Madrid. Royal Metropolitan, por su parte, también estaba sometiendo el inmueble a una profunda rehabilitación, que estaba llevando a cabo Allende Arquitectos, para adaptarlo a sus nuevos inquilinos, trabajos que tenía previsto terminar este año.

Aunque WeWork tiene firmado ya un acuerdo de alquiler, todavía queda parte del inmueble por comercializarse, lo que pone más en valor esta operación, que se ha completado en un momento crítico, por la incertidumbre que existe en toda la economía en relación con el futuro, en general, y el mercado de alquileres, en particular.

A esto se unen las horas bajas que atraviesa el gigante del 'coworking' desde su fallida salida a bolsa, el año pasado, y la consiguiente dimisión de su consejero delegado, en otoño, puntos que, unidos al histórico contexto, pueden llevar a preguntarse si WeWork podrá hacer frente a todos sus contratos.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios