QUIÉN HA INVERTIDO Y QUIÉN NO HA QUERIDO

El 'greenwashing' del Ibex 35 con la Cumbre: chapa y pintura verde para grandes empresas

Las principales empresas del país invierten en 'marketing' y publicidad durante estos días. Sin embargo, gran parte del público les recuerda aún sus pecados con el medioambiente

Foto: Interior de uno de los pabellones de la 25 Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (EFE)
Interior de uno de los pabellones de la 25 Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (EFE)

Según los cálculos revelados la semana pasada por Teresa Ribera, el coste total de haber traído a España la Cumbre del Clima, que se celebrará en IFEMA hasta el próximo 13 de diciembre, será de unos 50 millones de euros, bastante menos de los cálculos inicialmente previstos de entre 60 y 80 millones. Si se cumplen las previsiones y la COP25 acaba generando una actividad económica de 200 millones de euros, habrá resultado ser un negocio bastante lucrativo.

Máxime cuando esos 50 millones no han sido pagados enteramente por el Gobierno o el Ayuntamiento de Madrid. Como avanzó El Confidencial hace un par de semanas, desde el primer momento Pedro Sánchez buscó el apoyo económico de las grandes empresas del Ibex 35 para financiar la cumbre. Y como lleva sucediendo con cada cumbre del clima, los principales patrocinadores han sido acusados de aprovechar la cita para hacer 'greenwashing', es decir, pagar para asociar su marca a un evento 'verde' mientras siguen adelante con intereses empresariales... que no siempre van tan a favor del medio ambiente como el departamento de 'marketing'.

La participación de las grandes empresas locales en las cumbres del clima tuvo su gran impulso en la COP21 de París. La firma de un acuerdo histórico en un entorno como aquel era un caramelo irrechazable, mucho más cuando había necesidad de financiar una cumbre cuya factura subió hasta los 178 millones de euros. Entonces fueron Engie —la continuación de Gaz de France (GDF) Suez, la principal empresa gasística francesa— y Électricité de France las principales empresas en apoyar la Cumbre del Clima de París. A partir de 2015 es cada vez más común ver las cumbres rodeadas de logos corporativos.

Cuatro años más tarde Endesa ha sido una de las primeras en ser señaladas por 'greenwashing' tras patrocinar la información de la COP25 en prácticamente todos los periódicos del país. Le pesa su doble condición: es una de las principales patrocinadoras del evento al tiempo que la empresa que, desde hace años, más emisiones lanza a la atmósfera en nuestro país.

Junto a Endesa hay otros tres patrocinadores Diamante, los que han puesto más de 2 millones de euros: Acciona, que ha empapelado la estación de metro de Feria de Madrid con sus anuncios sobre emergencia climática; la empresa francesa de gestión de aguas Suez, que se escindió de la energética GDF Suez en 2008, e Iberdrola.

Incluso el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, compareció ayer en la cumbre para la jornada inaugural ataviado con una chaquetilla de chándal azul y verde, los colores corporativos de Iberdrola, y al lado de su presidente, Jose Ignacio Sánchez Galán.

El alcalde de Madrid, hombre anuncio de Iberdrola en la COP25.
El alcalde de Madrid, hombre anuncio de Iberdrola en la COP25.

Tras estos, que han supuesto un ingreso de ocho millones de euros, el resto de empresas habrían aportado entre dos y cuatro millones según los cálculos del MITECO. Tras la categoría Diamante están los patrocinadores Oro, que en esta ocasión son solo Mapfre y Santander. Tras ellos los patrocinadores Plata: Abertis, BBVA, Gestamp, Iberia, Iberostar, Indra, Siemens-Gamesa, Sabadell y Talgo.

Hay que sumar también a Telefónica, el socio tecnológico que la COP25 ya arrastraba desde Chile, y a Volkswagen, que es el socio de movilidad de la cumbre justo cuando se dirimen sus responsabilidades por el DieselGate, que dejó más de 700.000 afectados en España a los que tendrá que indemnizar con hasta 2.100 millones de euros en el peor de los casos para la marca alemana.

¿Dónde están los demás?

El podio de las tres empresas que más CO2 emiten se completa con Repsol (a sus emisiones se unen las de Petronor) y Naturgy. Ninguna de las dos ha hecho acto de presencia en esta cumbre como patrocinadores. En caso de la petrolera, fuentes del sector aluden a que la relación distante entre la compañía dirigida por Antonio Brufau y el ejecutivo en funciones (particularmente con el Ministerio de Transición Ecológica) hizo que ninguno de los dos teléfonos acabara sonando durante esa ronda de búsqueda de patrocinadores para la COP.

El consejero delegado, Josu Jon Imaz, y el presidente de Repsol, Antonio Brufau durante la junta de accionistas de la petrolera (EFE)
El consejero delegado, Josu Jon Imaz, y el presidente de Repsol, Antonio Brufau durante la junta de accionistas de la petrolera (EFE)

Sin embargo, el que no se mueve no sale en la foto 'verde' y ambas empresas han realizado anuncios esta semana para tratar de destacar su alineamiento y compromiso con los Acuerdos de París. Coincidiendo con la inauguración de la cumbre, Repsol ha anunciado un nuevo plan estratégico en el que su principal objetivo será convertirse en la primera petrolera del mundo con cero emisiones netas para 2050.

Repsol ha tenido que afrontar un ajuste de 5.000 millones en sus activos para poder afrontar con más templanza un futuro donde lo 'verde' tendrá mucho más peso. Sin embargo han preferido no meter la cabeza entre las empresas que esponsorizan la cumbre y quedarse a un lado.

Lo mismo han hecho otras como Cepsa, sexta en el 'ranking' de emisiones de este año y que ha espolvoreado su presencia mediática coincidiendo con el inicio de la cumbre: una carta abierta de su consejero delegado hablando de la "transición energética ordenada" por allí, el patrocinio de un desayuno informativo con Juanma Moreno por allá.

Repsol, Naturgy o Cepsa han optado por la vía de la discreción, haciendo anuncios 'verdes' al margen de la inauguración de la cumbre

Naturgy también ha seguido la fórmula de la discreción, algo que desde el entorno de la compañía justifican con la dificultad de liberar presupuesto a finales de año para algo tan imprevisto como una cumbre que inicialmente iba a celebrarse en Chile y ha acabado en Madrid. A este motivo estas mismas fuentes añaden la disciplina financiera del actual equipo gestor.

El 'greenwashing' puede convertirse en un arma de doble filo, y para muchas de estas empresas, es más eficaz una estrategia de control de daños que poner la cara y que alguien se la parta. Otras se han lanzado sin remilgos a aprovechar la oportunidad. Amazon, que contribuye a algunos costes medioambientales por su logística, ha anunciado este martes la construcción de unos parques fotovoltaicos en Sevilla con una capacidad de 149MW.

La más llamativa quizá sea la Asociación de Empresas Productoras del Acero y Productos Siderúrgicos —Unesid, que integra a la francesa ArcelorMittal, otra de las empresas que más gases de efecto invernadero emite anualmente en España— que salió ayer a ponerse su respectiva medalla ecológica al anunciar que para 2050 habrán logrado situarse en el podio de las cero emisiones netas.

Juan Cruz Peña ha contribuido en la elaboración de esta información.

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