Desplome bursátil de casi nueve puntos

Amazon sufre el coste de entregar (más) rápido: sus peores cuentas en dos años

El gigante de Seattle vio como sus beneficios en términos interanuales se reducían por primera vez en más de dos años, debido al aumento de los costes operativos del servicio Prime

Foto: El fundador y CEO de Amazon, Jeff Bezos, en un acto en Seattle. (Reuters)
El fundador y CEO de Amazon, Jeff Bezos, en un acto en Seattle. (Reuters)

Amazon va a tener un mal final de año, pero no les va a pillar por sorpresa. La compañía presentó este jueves, a cierre de sesión en Wall Street, los resultados correspondientes al tercer trimestre del año, los peores en términos interanuales desde junio del año 2017.

Por primera vez en dos años, el gigante que comanda Jeff Bezos vio como sus beneficios respecto al mismo periodo del año anterior se reducían. ¿Significa eso que Amazon vende menos? No. La causa está en un importante cambio estratégico: ahora las entrega a los clientes Prime se hacen en día, cuando hace unos meses los envíos tardaban el doble en llegar a sus destinos. Esta reducción en los tiempos, aunque no parezca especialmente significativa, supone un esfuerzo extra para la ingente maquinaria que el gigante de Seattle tiene repartida por todo el mundo.

Así, según las cuentas publicadas por la compañía, los gastos operativos en este trimestre han aumentado un 26% hasta 66.800 millones de dólares, poco más de 60.000 millones de euros, mientras que los costes de envío se han disparado un 46% hasta alcanzar los 9.600 millones de dólares, casi 8.700 millones de euros.

"A los clientes les encanta que entreguemos en un día. Los pedidos enviados a su casa en 24 horas ya han superado los 1.000 millones en estos pocos meses", ha explicado Bezos en su charla con los inversores posterior a la presentación de resultados, en la que también ha reconocido que este cambio "supone una gran inversión" siempre apuntando a que es "la decisión correcta a largo plazo".

El fundador de Amazon siempre ha reconocido que trabaja con varios trimestres de adelanto y que su objetivo no está puesto en el corto, si no en el largo plazo. También ha explicado que los clientes del servicio Prime han aumentado, aunque de momento haya sido a un alto coste.

Un operario de Amazon coloca envíos en un almacén. (Reuters)
Un operario de Amazon coloca envíos en un almacén. (Reuters)

Desde el cuartel general de Seattle ya han avisado: este maratón de gasto todavía tiene recorrido. "Solo en la campaña navideña vamos a invertir más de 1.500 millones de dólares (1.350 millones de euros)", aseguraba el jefe financiero, Brian Olsavsky.

El mercado duda

Por supuesto, los inversores ya han dado por descontado que en lo que queda de año las cuentas de Amazon van a pasar por problemas. Nada más presentar resultados las acciones de la compañía se desplomaban hasta acercarse peligrosamente a los dobles dígitos, rompiendo así los avances en el año que ya estaban en el 19%.

En cualquier caso, desde los máximos marcados el 15 de julio, con los títulos a punto de romper la barrera de los 2.020 dólares, el descenso es importante. En el inicio de la última sesión de la semana en Wall Street, comprar una acción de Amazon cuesta 1.780 dólares.

El mercado está mirando con cautela a Amazon, por mucho que el atractivo para los inversores siga siendo innegable. Los expertos de Goldman Sachs han recortado su precio objetivo desde 2.350 a 2.200 dólares, pero señala que "Amazon todavía representa una de las mejores oportunidades en cuanto a oportunidad/riesgo del sector". En la misma línea está Morgan Stanley, que señala que los resultados han sido malos, pero que "la eficiencia en el día a día ha mejorado dramáticamente y eso es clave".

Para Haris Anwar, analista de Investing.com, Amazon todavía es "una buena opción de compra y retención para inversores a largo plazo" pero advierten de que "la inversión en tecnológicas no está exenta de riesgo" sobre todo "en esta etapa tardía del ciclo alcista que está empezando a mostrar indicios de tocar techo".

El CEO de Amazon, Jeff Bezos, en un acto en Washington. (Reuters)
El CEO de Amazon, Jeff Bezos, en un acto en Washington. (Reuters)

Por su parte, Tom Forte, analista de DA Davidson & Co, apunta a los servicios en la Nube de Amazon, que han ralentizado su crecimiento hasta el nivel más bajo desde que se desglosan. "El mercado lo está vigilando, sobre todo ahora que ha aumentado la presión competitiva por parte de Microsoft con Azure", apuntaba.

También preocupan las investigaciones que están llevando a cabo la Comisión Europea y la Comisión Federal de Comercio, que siguen estrechando el cerco sobre las prácticas de los gigantes tecnológicos. Es cierto que Amazon todavía no ha recibido multas o sanciones, pero Sundar Pichai o Mark Zuckerberg ya han tenido que pasar por el trago de ser interrogados por las autoridades estadounidenses.

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