SE PONEN EN MANOS DE PJT PARTNERS Y HOULIHAN

Aldesa busca dinero urgente para calmar a los acreedores por el desplome de sus bonos

La constructora ha contratado a Houlihan Lokey para negociar con los bonistas, que a su vez se han puesto en manos de PJT Partners para buscar una solución

Foto: Vista de un parque eólico de Aldesa. (EFE)
Vista de un parque eólico de Aldesa. (EFE)
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Aldesa se ha convertido ya en una preocupación para la banca y los bonistas, a los que adeuda un total de 500 millones de euros. Según aseguran fuentes financieras, la compañía está negociando con fondos prestamistas y entidades financieras líneas de crédito para recomprar los 245 millones en bonos, que se han hundido hasta el 40% de su valor nominal. Ante el riesgo de quita, los acreedores han contratado los servicios de PJT Partners, el banco que ayudó en los rescates de Eroski y DIA, y la compañía se ha puesto en manos de Houlihan Lokey.

Según estas fuentes, Aldesa, con la ayuda de Alantra, ha mantenido negociaciones abiertas con dos fondos especializados en prestar dinero a las compañías para conseguir 245 millones de euros con los que recomprar el 100% de los bonos emitidos en 2014, por los que paga un interés del 7,25%. Sin embargo, las ofertas que estos llamados ‘direct lending’ han propuesto a la constructora madrileña han sido caras, es decir, a un precio mayor al tipo de interés que abona a los tenedores de bonos. Esta es una de las principales razones por las que la operación ha encallado, ya que debería incluir una quita muy significativa sobre el valor original.

Aunque el vencimiento de estos bonos es en abril de 2021, el hundimiento de estos valores de renta fija en el mercado —se han desplomado hasta el 40% de su valor nominal— y las dificultades para refinanciarlos han disparado el temor de los inversores institucionales sobre la solvencia de Aldesa. Especialmente después de que Moody's rebajase su grado de solvencia o 'rating' hasta nivel de bono basura, después de que la compañía redujese sus previsiones de ingresos y de beneficio bruto de explotación.

Ante esta coyuntura, los bonistas han contratado a PJT Partners para que negocie en nombre de ellos con Aldesa. Por su parte, la constructora de la familia Fernández Ruiz ha nombrado asesor a Houlihan Lokey. El equipo del primero de estos bancos ha intermediado recientemente las reestructuraciones de DIA, Eroski, Isolux y anteriormente las de FCC, Uralita o Prisa. Por su parte, el segundo banco estadounidense ha participado en los rescates de DIA, Abengoa, Codere, Deoleo, Prisa y Lecta.

Porque lo que el mercado teme es que la situación de Aldesa pase de negociar una refinanciación o alargamiento de los plazos de vencimiento de la deuda a una reestructuración, que habitualmente incluye una quita a los acreedores. Aunque la alta dirección de la constructora aseguró en varias ocasiones en la presentación de sus resultados del primer semestre que su intención era pagar el 100% de los bonos, los inversores sospechan que no podrá cumplir su palabra.

El doble papel de EY

Por ello, fuentes próximas a las conversaciones aseguran que Aldesa ya ha empezado a negociar otra alternativa, que consiste en pedir prestados a la banca los 244 millones pendientes de los bonos para recomprarlos con un descuento sobre el valor original. De esta forma, la compañía reduciría su coste de financiación y las entidades financieras alejarían los temores de impago al vencimiento. Santander es el principal acreedor bancario, un grupo en el que también se encuentran BBVA y Banco Sabadell. Esta firma está, al mismo tiempo, haciendo una revisión del plan de negocio para presentarlo a los acreedores.

Según otras fuentes, en el caso de que la banca aceptase esta fórmula —en julio, le alargaron una línea de crédito de 100 millones—, Aldesa podría lanzar una oferta de recompra o ‘tender offer’ a los bonistas en torno al 60 o 70% del valor nominal. La compañía, que tiene previsto presentar los resultados del tercer trimestre a principios de noviembre, quiere dejar cerrado este problema a finales de año, para evitar que EY, el auditor, incluya una salvedad en las cuentas de 2019, al estar cerca el vencimiento de los bonos.

Aldesa asegura que su deuda bruta total son 326,5 millones, que una vez descontados los 87,6 millones de euros que tiene en caja, baja hasta los 238,9 millones. Los acreedores elevan esta cifra hasta los 500 millones, al incluir la deuda vinculada a 'project finance', números de los que discrepa la constructora al ser considerado pasivo sin recurso al grupo.

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