EL GRUPO PALENTINO BUSCA NUEVOS CLIENTES

Operación Bimbo: la desconexión de Siro con Mercadona aleja 175 millones en ventas

La enajenación de los activos de bollería y panadería para centrarse en galletas y pastas repercute en la cifra de negocio de Siro. La compañía de Palencia quiere internacionalizar para compensar

Foto: José Manuel González Serna y Luis Ángel López, presidente y CEO de Cerealto Siro Foods.
José Manuel González Serna y Luis Ángel López, presidente y CEO de Cerealto Siro Foods.

El complejo proceso de divorcio parcial entre Mercadona y Cerealto Siro Foods ha vivido esta semana un capítulo clave con la adquisición por parte de Bakery Iberian Investments (Grupo Bimbo) de la fábrica de pan de molde y bollería salada que el grupo de origen palentino explotaba en la localidad valenciana de Paterna. La operación representa un movimiento de calado en el nuevo encaje de Siro en la cartera de proveedores especialistas de la cadena de supermercados de Juan Roig. El empresario ha modificado su estrategia de relación con fabricantes, apostando por reforzar la figura de los llamados especialistas o 'totalers' y dando carta blanca a los antaño interproveedores en exclusiva para que amplíen sus horizontes captando nuevos clientes, preferentemente en el extranjero para no alimentar la competencia contra su principal cliente.

Esto ha tenido como consecuencia un cambio en el enfoque que compañías como Siro habían dado a su negocio en los últimos años. Fabricante original de galletas, la explosión le llegó a partir de los años noventa de la mano del empresario José Manuel González Serna. En 2004, inició una fructífera relación con Mercadona que se tradujo en la realización de fuertes inversiones y compras, entre ellas, las de cinco fábricas de Bimbo, marca que paradójicamente ha reaparecido ahora desde su central en México para convertirse en proveedor de Mercadona comprando la panificadora de Paterna para proveerla de pan de molde. Siro seguirá vendiendo galletas, cereales y pasta.

En el país norteamericano, concretamente en la ciudad de Tepeji, inició el propietario de Siro una estrategia de expansión internacional a través de la marca Cerealto, con la que puso en marcha centros de producción a Italia, Portugal o Reino Unido. En 2018, casi coincidiendo con el giro en la relación con los interproveedores de Mercadona, se produjo la fusión entre Siro y Cerealto, de la que surgió la marca paraguas Cerealto Siro Foods, con Luis Ángel López como consejero delegado.

Juan Roig, en uno de sus supermercados de Portugal. (EFE)
Juan Roig, en uno de sus supermercados de Portugal. (EFE)

En sus comunicaciones oficiales, el renovado grupo alimentario cifra en 600 millones de euros la facturación conjunta, con Mercadona como el principal cliente, que aporta alrededor del 80% de la cifra de negocio. Pero un análisis de las cuentas de Galletas Siro, el subgrupo empresarial que concentra la fabricación en España, refleja el impacto que la progresiva desconexión parcial con Mercadona y la entrada de nuevos proveedores está teniendo en la estructura del negocio del productor alimentario.

Galletas Siro alcanzó su récord de facturación en 2015, con casi 601 millones de euros en ingresos. Al cierre de 2018, la memoria de gestión de Galletas Siro y Sociedades Dependientes refleja un importante descenso en las ventas, que se situaron en 427 millones (un 13,5% inferiores a las de 2017 y 175 millones menos que en su mejor año). Es decir, al tiempo que Cerealto Siro Foods ha ido creciendo en el exterior, ha reducido su negocio interior, algo que va a ir a más en los próximos años al deshacerse de la división de pan.

La operación Bimbo evidencia dos cosas. La primera es la compeljidad de cualquier cambio en el vínculo proveedor-cliente en la compañía de Juan Roig, donde las compras para las más de 1.600 tiendas se miden en centenares de millones. Mercadona no puede permitirse giros abruptos por el impacto que estos tienen, no solamente en los balances de las empresas con las que trabaja sino en su propio lineal y canal logístico. Paterna seguirá suministrando pan de molde, pero detrás ya no estará Cerealto Siro sino Bimbo, que irá aplicando progresivamente los ajustes que considere.

La segunda evidencia, ya anunciada por Siro, es que va a concentrar su relación con el gigante español de la distribución en la producción de galletas y pastas para olvidarse de otros productos. Ha decidido así volver a los orígenes y reorientarse en lo que mejor sabe hacer como 'especialista', tal como le exigía Mercadona. Además de desprenderse de la factoría de Paterna, tiene en venta sus unidades panificadoras de Antequera (Málaga), y de bollería en Briviesca y Medina (Castilla y León), y Navarrés (Comunidad Valenciana). Con los recursos obtenidos, pretende ampliar su capacidad internacional, además de amortizar deuda. "El objetivo de la compañía es el de localizarse en el desarrollo y fabricación de galletas, cereales y pasta y de concentrar los recursos operativos y financieros que se liberan tras la operación en estas categorías. La operación ha de ayudarnos a ganar mayor solidez financiera para acometer nuestros planes de crecimiento", señalan desde Siro, que hace hincapié en que mantiene la confianza de Mercadona en los productos en los que va a focalizar todos sus esfuerzos. "Mercadona respalda nuestra decisión", aseveran.

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