el edificio de velazquez 21 de madrid

Los Grifols compran la pieza más cotizada de Velázquez y entran en la vivienda de lujo

Los dueños de la farmacéutica Grifols han tomado el control del edificio ubicado en el número 21 de Velázquez por medio de dos operaciones que elevan a 52 millones el importe final de la operación

Foto: Fachada del edificio Velázquez 21. (Google Maps)
Fachada del edificio Velázquez 21. (Google Maps)

La familia Grifols, principal accionista del grupo farmacéutico del mismo nombre, ha irrumpido con fuerza en la milla de oro del mercado inmobiliario madrileño. A través de su socimi Centurion, la saga catalana se ha hecho con el número 21 de la calle Velázquez, uno de los edificios que más interés ha despertado entre los grandes compradores de vivienda de lujo del país, pero cuyo traspaso definitivo ha exigido superar un importante escollo accionarial.

Los anteriores propietarios no eran un bloque unido. Dos familias se repartían la titularidad del inmueble, ya que las cuatro plantas residenciales superiores pertenecían a una saga diferente a los Gancedo, que ocupan el espacio comercial del edificio y la primera planta desde hace más de 70 años y cuyo icónico esquinazo forma parte de la imagen más reconocible del madrileño barrio de Salamanca.

Esta división, unida a las elevadas expectativas de precio de los propietarios, ha dificultado la venta del edificio durante más de un año. Una compleja situación dentro de la cual los Grifols han sabido jugar sus cartas. Según confirman varias fuentes conocedoras, el año pasado, la saga catalana llegó a un acuerdo con los dueños de Gancedo para adquirir su parte por 20 millones de euros, pacto intermediado por Savills-Aguirre que, además, le dio una posición privilegiada para abordar la segunda parte de la compra. La parte residencial del edificio, por su parte, está siendo intermediada por CBRE.

Con esta operación ya cerrada, los Grifols han llegado a un preacuerdo con la otra familia, que suma a una veintena de miembros interesados en la transacción, para adquirir todas las plantas residenciales por 32 millones de euros, pacto que prevén terminar de cerrar el próximo mes de septiembre, y que dispará a 52 millones, u 8.000 euros el metro cuadrado, el precio final de la transacción. Este medio ha intentado recoger la versión de la saga catalana, pero no ha obtenido respuesta.

La cara inmobiliaria de Grifols

La familia Grifols canaliza sus operaciones inmobiliarias en España a través de la socimi Centurion Real Estate, cabecera a su vez de la firma Aurea, que ciñe sus operaciones al negocio residencial en alquiler y que, hasta ahora, concentraba el grueso de sus inversiones en el mercado catalán. Detrás de estas dos sociedades está la firma holandesa Scranton Enterprises, una de las entidades a través de las cuales los Grifols tienen construida su participación en la cotizada del Ibex 35.

Los actuales presidente y consejero delegado de la farmacéutica, los hermanos Víctor y Raimon Grifols Roura, aparecen como los accionistas más destacados de Scranton, sociedad en la que también participan directivos y administradores ligados a la compañía, como los consejeros Tomás Dagá y Ramón Riera, con los que comparten la suerte de su aventura inmobiliaria.

Creada en 2014, Centurion destacaba hasta ahora por ser la casera de la farmacéutica, ya que posee los cuatro edificios donde se ubican las oficinas de la compañía en Barcelona, en la calle Jesús y María, y en Sant Cugat del Vallès. Pero, poco a poco, ha ido ampliando posiciones, fundamentalmente con la compra de locales comerciales, como el que adquirió en el número 10 de la plaza Francesc Macià, en la Ciudad Condal.

En Madrid, hasta ahora, no se le conocían inmuebles de esta relevancia, lo que dota de doble importancia la compra de Velázquez 21, ya que supone entrar a competir en la Champions League inmobiliaria: viviendas de lujo en pleno corazón de la capital de España. De hecho, la hoja de ruta de Scranton para su pata inmobiliaria va dirigida a diversificar tanto en tipo de producto como en geografía, dos máximas que cumple con Velázquez 21.

Los consejeros delegados de Grifols, Raimon (i) y Víctor Grifols.
Los consejeros delegados de Grifols, Raimon (i) y Víctor Grifols.

Pero hace tiempo que los Grifols tienen puestos sus ojos en Madrid, donde a través de Emin Capital, otro vehículo detrás del cual se esconden intereses de la saga catalana, intentaron hacerse con las Torres de Colón por más de 170 millones y con la vista puesta en transformarlas en un hotel de lujo.

De hecho, antes de presentar su oferta a Mutua Madrileña, dueña de las torres, Emin se aseguró todas las bendiciones del Ayuntamiento de Madrid al cambio de uso, luz verde que terminó siendo insuficiente para sacar adelante la operación, ya que la aseguradora presidida por Ignacio Garralda y Emin nunca terminaron de ponerse de acuerdo en importe y plazos de pago.

Como otros vehículos, este fondo opera en ocasiones 'opcionando' activos antes de cerrar su compra definitiva, fórmula que también utilizó para entrar en Torre Agbar, rascacielos donde planeaba abrir un hotel Hyatt, pero que terminó perdiendo, en favor de Merlin, ante la imposibilidad de presentar el cheque prometido.

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