Marta Plana, presidenta foro fintech

"Las 'fintech' queremos un supervisor propio, independiente de CNMV y BdE"

Marta Plana, vicepresidenta de la Asociación Española de FinTech, lleva hoy al Gobierno el libro blanco del sector con la esperanza de tener normativa y regulador propios en un año

Foto: Marta Plana, vicepresidenta de la Asociación Española de Fintech (Foto: Itxaso González)
Marta Plana, vicepresidenta de la Asociación Española de Fintech (Foto: Itxaso González)

"We need banking. We don't need banks anymore" (Bill Gates, 1997)

"Mi empresa no está en un garaje, sino en Torre Europa". Quien pronuncia estas palabras es Marta Plana, cofundadora de Digital Origin, presienta del Foro Fintech y vicepresidenta de la Asociación Española del sector, organismos que hoy presentan el primer libro blanco del sector, con la esperanza de verlo convertido en armazón de un nuevo cuerpo normativo para estas compañías.

Desde 2010, en España se han creado más de 200 'fintech', que emplean a más de 2.500 trabajadores y que en solo el pasado ejercicio captaron 250 millones de euros en inversión. Para este 2017, se espera alcanzar la cifra de las 400 entidades, unas dimensiones que, en opinión de Plana, exigen contar ya con unas reglas de juego claras y adaptadas a los nuevos modelos de negocio.

"Yo no estoy pidiendo un favor, estoy pidiendo un marco regulatorio en las mismas condiciones que la banca. Si las 'fintech' están pidiendo una supervisión, debes dársela", señala esta emprendedora que, antes de embarcarse en su propia 'startup', fue durante dos años consejera de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT).

Con este bagaje, Plana afirma sin dudar que el cambio más inmediato que se necesita es dotar a las 'fintech' de su propio órgano supervisor, que dependa directamente del Tesoro. "Las 'fintech' queremos un supervisor propio, la CNMV y el BdE no son capaces de supervisarnos, no son entes accesibles, la burocracia es inmensa... Por ejemplo, me costó año y medio lograr del Banco de España la licencia de agente de pagos de Digital Origin. Tampoco la CNMC tiene recursos suficientes, porque estamos hablando de tecnologías que cambian muy rápido, y en España hay mucha burocracia".

Un dato que expone Plana de cómo nuestro país está perdiendo la rueda del resto del viejo continente lo encuentra en el propio Banco Central Europeo: "El BCE ha obligado a abrir la arquitectura financiera a la banca, si hubiera sido por el BdE, esto no habría ocurrido jamás".

El espejo en el que se mira la Asociación es la Financial Conduct Authority (FCA) británica, el supervisor de 56.000 firmas de servicios y mercados financieros, creado en 2013 y responsable de "regular a un sector que juega un papel crítico en las vidas de todos y sin el cual la economía moderna no puede funcionar", según reza la propia presentación de este ente en su página web.

Vea la entrevista en vídeo a Marta Plana

"Las 'fintech' queremos un supervisor propio, independiente de CNMV y BdE"

Un ejemplo que Plana quiere exportar a España —y que ilustra perfectamente la diferencia entre cómo funciona este supervisor y los tradicionales— es la Sandbox, una especie de caja de arena donde las 'fintech' presentan sus propuestas y la FCA, si las ve convenientes, concede una especie de licencia durante un mes para operar en el mercado y ponerlas a prueba.

"Toda la tecnología asusta y da vértigo, pero no hay razón para frenarla. Lo que pido es que se entienda que somos un oportunidad, no una amenaza, que somos futuro, no pasado, que dinamizamos la economía, que en Estados Unidos nos están apoyando, que los inversores ven España como una oportunidad para su dinero, pero eso solo es posible con un marco regulatorio que dé seguridad, que se marquen unas líneas claras, que permitan que mi negocio crezca y el usuario se sienta tranquilo. Y el Gobierno es quien debe hacerlo posible", expone Plana.

Un primer paso pasa alcanzar este objetivo es la presentación del 'Libro blanco del FinTech en España', con el apadrinamiento del secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, José María Lassalle, y la secretaria general del Tesoro, Emma Navarro, un primer guiño del Gobierno. Tras este acto, la asociación prevé iniciar una ronda con todos los partidos de la oposición y, posteriormente, llevar este documento a Bruselas, ya que su objetivo es que el Congreso acuerde, sobre esta base, crear un nuevo supervisor y un cuerpo normativo en un plazo de entre seis meses y un año.

"No somos bancos, ni queremos serlo, pero espero que la aproximación de la banca a las 'fintech' se traduzca en una colaboración"

"Ofrecimos a la banca colaborar con este libro blanco, pero no quisieron", apunta Plana, quien en reiteradas ocasiones insiste en que "no somos bancos, ni queremos serlo. Una 'fintech' no es un banco, pero espero que la aproximación de la banca a las 'fintech' se traduzca en una colaboración", señala Plana, a quien le gusta citar una frase de Bill Gates, fundador de Microsoft, para marcar la diferencia: "We need banking. We don't need banks anymore" (necesitamos la banca, no necesitamos bancos).

La emprendedora se muestra escéptica sobre la capacidad de las entidades tradicionales de entrar en este mercado en solitario. "Nos encontramos con que la banca se ha digitalizado, pero la digitalización no es 'fintech': una 'fintech' tiene una tecnología y una toma de decisiones distinta, yo hoy tomo una decisión y mañana la cambio, las entidades tradicionales no pueden hacer eso".

Ante la pregunta de si la banca les tiene miedo, Plana responde sin dudarlo: "Sí. Pero yo les digo, colaboremos. El marco colaborativo con la banca va a ser el que haga el desarrollo, venimos a competir y colaborar con la banca". Para la emprendedora, es el único camino posible, porque considera que este fenómeno es imparable, como ya lo fueron otros en el pasado. "Primero fue el 'e-commerce', luego el turismo y ahora les toca a las finanzas. Lo que está ocurriendo ahora es lo que pasó con Google y Telefónica".

"Hay que poner límites, pero esos límites deben estar marcados desde el conocimiento, no se puede prohibir por miedo o desconocimiento"

Respecto al temor a que detrás de estas plataformas puedan surgir chiringuitos financieros, la emprendedora recuerda: "La seguridad no es lo tradicional. Hay que poner límites, pero esos límites deben estar marcados desde el conocimiento, no se puede prohibir por miedo o desconocimiento. La banca está pasando por un momento muy duro en su negocio y a nivel reputacional. Deberíamos tener miedo de los modelos de negocio que han supuesto un problema a nivel ciudadano y de economía del país muy grave. Si la banca lo ha hecho mal, debemos temer a la banca, pero las 'fintech' no hemos hecho nada".

En opinión de Plana, el riesgo que corre España, si no adapta sus estructuras legales a los nuevos negocios, es que el talento se vaya fuera. "A mí se me acercan de Luxemburgo, Reino Unido, Holanda y Alemania. Me dicen que si aquí no puedo desarrollar mi negocio, ellos me apoyan. Pero yo quiero hacerlo en mi país, no quiero irme a Luxemburgo", afirma esta emprendedora, cuya empresa cuenta con una plantilla de 100 personas y oficinas en Madrid, Barcelona y Nueva York.

Llama la atención que en ningún momento la vicepresidenta de la Asociación Española de Fintech haga referencia a ningún tipo de ayuda fiscal o subvención, tan común en el discurso empresarial, entre sus peticiones al Gobierno. "Mi modelo de negocio no se basa en medidas fiscales, sino en poder desarrollarme. Yo pago impuestos y contrato aquí, así que cualquier medida fiscal es complementaria y bienvenida, pero no es la determinante para competir con la banca. Yo lo que necesito es una regulación", afirma, aunque también advierte de que el peligro que se corre es que "si no nos dejan desarrollarnos, nos iremos".

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