primeros signos de ralentización en temporada alta

Meliá augura un frenazo de turistas británicos en hoteles de lujo tras el Brexit

El vicepresidente y consejero delegado de la cadena cree que la demanda británica empezará a resentirse en 2017, si bien solo se notará en los segmentos de mayor poder adquisitivo

Foto: Naô Pool Club de Marbella. (Imagen: Dansanphoto.com)
Naô Pool Club de Marbella. (Imagen: Dansanphoto.com)

Ni espantada de turistas británicos, ni desplome en la ocupación de los hoteles españoles, ni 200 euros menos de gasto. Los malos augurios de los analistas que salieron en masa a advertir sobre los efectos del Brexit (todavía) no se han cumplido, o así lo constata el vicepresidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer. Esto no quiere decir que la salida de Reino Unido de la UE y la posterior devaluación de la libra no vayan a tener consecuencias, sobre todo si tenemos en cuenta que esta cadena ya ha detectado los primeros indicios de frenazo de la demanda 'british' en los segmentos con mayor poder adquisitivo.

"El Brexit no ha tenido impacto alguno sobre el turismo en 2016, pero la demanda de viajeros británicos en los segmentos más altos se está ralentizando" de cara a 2017, comentó Escarrer este miércoles en Fitur. Y acota el impacto a los meses de temporada alta (julio-agosto) en hoteles de lujo, el único segmento donde sospechan que el próximo verano no será tan bueno como el anterior en relación con los clientes ingleses.

El CEO de Meliá explica que los visitantes de Reino Unido suelen planificar sus viajes con mucha antelación, a diferencia de los españoles, y dicho factor les ha permitido presentir ese frenazo para este año. "Lo compensaremos con otros mercados como el alemán", zanja sin un ápice de preocupación.

Los analistas estimaban que los británicos gastarían per cápita 200 euros menos tras el Brexit. (EFE)
Los analistas estimaban que los británicos gastarían per cápita 200 euros menos tras el Brexit. (EFE)

Otras cadenas, en cambio, no han percibido dicha ralentización en ningún segmento. Fuentes de Barceló explican que el terrorismo y la situación de violencia en ciertas regiones es lo que de verdad está influyendo en los turistas cuando toca elegir lugar de vacaciones, opinión que comparten desde Iberostar: "España es y seguirá siendo el destino estrella de los británicos. El Brexit quizá se va a empezar a notar en países con segmentos de precio medio-bajo, como Bulgaria, Montenegro, Turquía o Egipto, pero no aquí".

Que la moneda británica se abarate no solo disminuye la capacidad adquisitiva de los ingleses. Muchos turistas de otros países han visto en ello una oportunidad de oro para viajar a un destino caro como es UK. De hecho, Meliá ha registrado un aumento de la demanda en los establecimientos que tiene en ese país: tres en Londres y uno en Manchester. "La devaluación de la libra ha impulsado el crecimiento en Reino Unido", confirma el CEO de Meliá.

Esta cadena dice adiós a un ejercicio "muy positivo" para el grupo en términos de RevPAR (ingreso medio por habitación), con subidas cercanas a los dos dígitos en España. La compañía ganó 92,2 millones de euros en los primeros nueve meses de 2016, un 74% más respecto al año anterior, y ha reducido su deuda en 240 millones (-31,2%). El vicepresidente espera que las cifras se sitúen "por encima del consenso de los analistas" y anuncia que la cadena abrirá 23 nuevos hoteles en 15 países en 2017, cinco de ellos en Europa, seis en Latinoamérica y el Caribe, tres en Oriente Medio y otros tres en África.

Incertidumbre en Cuba

Al Brexit se suman otros retos, como los atentados terroristas en Europa, la inestabilidad en el norte de África o la incertidumbre en Cuba, ahora que Donald Trump se ha hecho con los mandos de Estados Unidos. El deshielo que Barack Obama inició entre ambos países podría caer en saco roto si el magnate neoyorquino aplica mano dura con los cubanos, extremo que inquieta pero no espanta al vicepresidente de la cadena española. Meliá cuenta con 27 hoteles en ese país, donde espera crecer más del 70% este año. La compañía baraja un incremento similar en México y Singapur.

Escarrer no cree que el flujo de estadounidenses que hoy viajan a Cuba —gracias a los 12 tipos de visados aprobados en el último año— se vea mermado por la llegada de Trump a la Casa Blanca, y tampoco ve prudente pronunciarse a escasas 48 horas de que el magnate sea investido. "No sabemos lo que va a hacer. Esa es la realidad", zanja.

Aunque los ciudadanos de EEUU aún no pueden viajar a Cuba en calidad de turistas por el embargo que Washington mantiene sobre ese país, más de 280.000 estadounidenses se desplazaron a la isla en 2016. Esta cifra representa un 74% más que la del año anterior y da a entender que el restablecimiento de las relaciones entre ambos países no tiene marcha atrás, si no fuera porque Trump ha amenazado con liquidar el acuerdo con los cubanos. Eso sí, lo que finalmente haga sigue siendo una incógnita.

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