El rejonazo de la sentencia lastra aún más la rentabilidad

La banca ganará un 25% menos y tendrá que retocar su dividendo por las cláusulas suelo

Fuentes de toda solvencia confirman que el varapalo que va a generar el Tribunal de Justicia de la Unión Europea provocará que algunas entidades entren en pérdidas en 2016

Foto: Sede del Banco de España en Madrid. (Efe)
Sede del Banco de España en Madrid. (Efe)

Malas noticias para la banca española. La sentencia dictada esta mañana por el TJUE en la que asegura que las entidades bancarias tendrán que devolver lo cobrado de más en las cláusulas suelo antes de 2013 supondrá un coste para los bancos de 4.000 millones de euros, según el Banco de España. esto provocará una disminución del 25% en su beneficio de 2016, según explican fuentes de toda solvencia a El Confiencial, con lo que se estima que el sector bancario patrio hubiera alcanzado los 16.000 millones de euros de beneficio de no mediar este golpe judicial.

La banca ganará un 25% menos y tendrá que retocar su dividendo por las cláusulas suelo

Sin embargo, la sorpresiva sentencia emitida en Luxemburgo va a provocar un roto en las cuentas de los bancos, justo en el momento en el que empezaban a asomar la cabeza. Esta pérdida que conllevará las reclamaciones de miles de hipotecados meterá en números rojos a alguna de las entidades afectadas por la sentencia, según el ritmo de provisiones que finalmente se lleve a cabo. En todo caso, el sector en su conjunto tendrá que recortar su política de dividendos para cumplir con las exigencias del Banco de España.

Después del dictámen de la justicia comunitaria, varias entidades están informando de la pérdida que supondrá para sus cuentas las reclamaciones de los hipotecados. Banco Popular considera que el impacto de esta sentencia será de 334 millones de euros que aún no contemplaba, con lo que sus pérdidas se elevarán en 2016 a casi 3.000 millones de euros. También ha informado Liberbank de la casuística. Esta entidad cree que tendrá una pérdida de 83 millones de euros. Otro de los bancos en hacer público el daño contable que le provocarán las reclamaciones ha sido Unicaja Banco, que lo cifra en 150 millones de euros a mayores los que ya tenía provisionados a este efecto. Por el momento, quien ha anunciado una pérdida más alta ha sido BBVA, que ha informado de que realizará una provisión en las cuentas anuales de 2016 de 404 millones de euros destinados a paliar los efectos de esta cuestión.

A diferencia de las tres anteriores, BBVA señala que la cantidad irá provisionada en sus números de 2016. El resto cuantifica el daño que tendrá que provisionar pero no explica de qué manera. Esta no es una cuestión baladí. El catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia Joaquín Maudos sostiene que es muy importante saber cómo deben provisionar este impacto los bancos y en qué plazos. Desde la Asociación Española de Banca (AEB) aseguraban en un comunicado que "será preciso conocer los plazos y el procedimiento en los que esta resolución tendrá que llevarse a efecto". A pesar de ello, fuentes financieras destacan que el Banco de España obligará con toda seguridad a que la provisión entre en las cuentas de 2016, tal y como ha hecho BBVA.

Este nuevo e importante varapalo para el sector bancario llega en un momento complicado para el sector. La política de tipo ultrabajos impulsada por el Banco Central Europeo ha provocado una merma muy notable en el negocio tradicional de la banca, que ve cómo sus márgenes disminuyen cada vez más. Prueba de lo anterior es que las entidades están cada vez más enfocadas en alternativas a la concesión de crédito, como la obtención de ingresos a través de comisiones. Según explica Maudos, la banca española está en unos niveles de ROE (Rentabilidad obtenida por el capital empleado) de entre el 5% y el 6%. Este nivel, aunque es superior al de otros países en Europa, dice el experto universitario, está por debajo del 7%-8% que demanda el accionista, según el Banco Cetral Europeo.

Esta reducción de la rentabilidad es una de las razones que está detrás del deterioro bursátil que aflige al sector en los dos últimos años. La banca es el sector que peor se está comportando dentro del Ibex-35, que aún está en negativo en el año.

Con esta resolución judicial, la banca corta el rally bursátil que estaba viviendo en el mes de diciembre. Las expectativas de inflación al alza, sobre todo en Estados Unidos, hace que la política de los bancos centrales de bajar cada vez más los tipos empiece a revertirse, como ha hecho la Reserva Federal. Por su parte, el BCE mantiene sus estímulos, dada la inestabilidad política que recorre a Europa, pero algunas estimaciones empezaban a ver para finales de 2017 el fin de los tipos ultrabajos y la recuperación de la senda alcista, lo que a la postre ayuda al sector bancario, como reflejaban los últimos repuntes bursátiles.

El fallo de la TJUE viene a añadir presión regulatoria a la que están sometidas todas las entidades, que deben cumplir con unas determinadas exigencias de capital que le marca Basilea III. Este consumo de 4.000 millones de euros castiga a los colchones de capital de máxima calidad con los que debe cumplir cada banco.

Por el momento el euríbor profundiza en sus niveles mínimos históricos en valores negativos. Los bancos siguen viéndose obligados a hacer recortes de personal y a ejecutar cierres de oficinas para salvaguardar sus números. En el momento actual están cada vez más obligados a la reconversión digital dada la presión que ejercen algunos competidores tecnológicos que están colandose en su negocio. Desde instancias nacionales y supranacionales, llaman a realizar fusiones para mantener la rentabilidad. Por si todo esto fuera poco, ahora les cae este lastre judicial.

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