según las previsiones de los analistas

La 'tasa Coca-Cola' se traducirá en subida de precios pero no afectará a las ventas

El impuesto sobre bebidas azucaradas hará que suban los precios y "causará mucho revuelo al principio", pero no repercutirá en los niveles de facturación de las compañías a largo plazo

Foto: Las marcas de bebidas con azúcar se verán afectadas por la tasa anunciada por el Gobierno. (Reuters)
Las marcas de bebidas con azúcar se verán afectadas por la tasa anunciada por el Gobierno. (Reuters)

Aún no se conocen los detalles del nuevo impuesto sobre bebidas azucaradas con el que Cristóbal Montoro pretende recaudar 200 millones de euros en 2017, pero el anuncio de su mera existencia ha bastado para trastocar las previsiones de ventas de las empresas que comercializan con estos productos en España. Pepsi hizo pública su intención de reducir el volumen de azúcares añadidos apenas unos días después de que la OMS reclamase un impuesto del 20%, si bien sus buenas intenciones no bastarán para esquivar un tributo que ya existe en otros países como México, donde se aplicó una tasa del 10% en 2014.

Según un informe de la firma japonesa Nomura, esta medida se tradujo en una caída de las ventas del 5% durante el primer año en la industria de ese país, aunque la situación se estabilizó en el siguiente ejercicio. Los autores detectaron un descenso del 4% en Francia, dos años después de que se aplicase un impuesto del 5% sobre las bebidas azucaradas en 2012. Sobre esa base, han calculado que la facturación de los refrescos en Reino Unido se recortará entre un 4% y un 5% a partir de 2018, año en el que esa misma tasa entrará en vigor de acuerdo con lo anunciado por el Gobierno británico. ¿Qué pasará en España?

Aún es pronto para cuantificar el impacto que esta decisión tendrá en las cuentas de gigantes como Pepsi o Coca-Cola, sobre todo porque el Ministerio de Hacienda no da pistas sobre el tipo impositivo que se aplicará. "Irá en la línea de otros países", se limitó a decir Montoro. Pero la diferencia entre unas regiones y otras es abismal. "En todo caso, se va a traducir en una subida de precios que afectará a refrescos con más o menos azúcar", estima Daniel García, analista de XTB. No descarta que repercuta a su vez en el bolsillo de los consumidores que acuden a otras gamas más 'saludables', como Aquarius o Coca-Cola Zero. De hecho, el ministro dejó caer que la tasa también afectará a bebidas bajas en calorías.

"Los precios de los refrescos en México aumentaron más que el propio importe del impuesto", desvela un informe del 'think-tank' británico Institute of Economic Affairs (IEA), tras asegurar que los tributos "tarde o temprano" se trasladan a la cartera del cliente. Hungría, Finlandia y al menos 33 estados de EEUU también han aplicado este tributo. Los dos primeros, además, han gravado alimentos con alto contenido calórico, con lo cual no sorprende que marcas como Nestlé hayan optado por seguir la estela de Pepsi en su apuesta por los productos saludables.

El Gobierno pretende recaudar 200 millones de euros con el impuesto sobre bebidas azucaradas. (Reuters)
El Gobierno pretende recaudar 200 millones de euros con el impuesto sobre bebidas azucaradas. (Reuters)

"Las ventas enseguida volverán a su cauce"

Los analistas no descartan un 'shock' inicial como consecuencia del impuesto. "Al principio, puede haber un pequeño boicot, pero las ventas enseguida volverán a su cauce, porque el azúcar es adictivo, como el tabaco. Si te gusta beber Coca-Cola, vas a seguir pidiéndola" aunque cueste un poco más, opina García, tras señalar que los clientes terminarán acostumbrándose a los nuevos precios. Máxime si se trata de una enseña "con una imagen de marca brutal" que ha sabido fidelizar a su público. En esta misma línea se pronuncia el IEA, al dibujar uno de los posibles escenarios. "Los consumidores valoran el producto lo suficiente como para absorber tarifas más altas a base de recortar el presupuesto en otros bienes".

"Si el tipo impositivo es muy alto, los consumidores pueden pasarse incluso al mercado negro"Otra posibilidad es que los clientes se pasen a marcas más económicas o compren en supermercados más baratos. "Si el tipo impositivo es muy alto, incluso podrían pasarse al mercado negro" como sucedió con el tabaco, insinúan los británicos. Y cuestionan que esta medida sea efectiva en términos de salud. "Quizá pueden pasar a consumir menos limonada pero más cerveza, o menos Coca-Cola pero más chocolate. El tributo puede conducir a menos ventas de un producto sin reducir el consumo de calorías".

Los analistas descartan que esta medida repercuta en las ventas a largo plazo.
Los analistas descartan que esta medida repercuta en las ventas a largo plazo.

Coca-Cola y Pepsico prefieren no hacer comentarios al respecto y nos remiten a la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra), donde tampoco se atreven a valorar el impacto de la tasa sin conocer la letra pequeña. Ya rechazaron el gravamen, al considerarlo "regresivo, gravoso para las clases con menos recursos" y poco eficaz para resolver problemas de salud o cambiar hábitos de consumo. "Es injusto y discriminatorio gravar a una categoría por tener un ingrediente, pero no al ingrediente en sí".

Las bebidas carbonatadas no son los únicos productos incluidos en el nuevo paquete de medidas fiscales. Montoro ha tocado los impuestos especiales sobre el alcohol (+5%) y el tabaco (+2,5% para cigarrillos y +6,8% para picadura de liar) con el objetivo de recaudar una cantidad cercana a los 350 millones de euros.

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